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Secuestran a periodistas ecuatorianos en la frontera con Colombia

Un periodista, un fotógrafo y un conductor del diario El Comercio de Ecuador fueron plagiados el lunes a mediodía, en el mismo límite fronterizo donde han ocurrido cinco explosiones y tres enfrentamientos armados en lo que va de año.
27 Mar 2018 – 03:33 PM EDT
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Los periodistas, ahora secuestrados, publicaron un informe el 25 de febrero sobre las extensas plantaciones de hoja de coca que existen cerca de la frontera con Ecuador. Crédito: Rodrigo Buendía / AFP / Getty Images

QUITO, Ecuador.- Un equipo periodístico de Diario El Comercio, uno de los más grandes en el país, fue secuestrado el lunes en la frontera ecuatoriano-colombiana. El grupo, integrado por un periodista, un fotógrafo y un conductor, pasó un control militar hacia el mediodía y luego desapareció. Una comunicación alertó del secuestro a una autoridad local y se activó el protocolo de seguridad.

El Ministerio de Interior de Ecuador informó este martes que detrás del hecho estarían grupos delincuenciales, disidentes de la guerrilla, y que los periodistas estarían bien. Al momento el operativo de búsqueda se concentra en territorio colombiano.

Es la primera vez que periodistas son secuestrados en Ecuador y llevados al vecino país de Colombia. Para el coronel Mario Pazmiño, exjefe de inteligencia militar en la frontera norte de Ecuador se vive “el inicio de una guerra asimétrica”. Los adversarios que vienen del lado colombiano tienen una capacidad de acción reducida frente a las Fuerzas Armadas de Ecuador y optan por usar métodos atípicos para crear conmoción social como la detonación de bombas artesanales, los ataques armados y ahora el secuestro de los comunicadores.

“Uno de sus objetivos es desplazar a la población y que las fuerzas legales estén solo reaccionando y no accionando y eso es así por la falta de información de Inteligencia. La iniciativa la manejan los grupos residuales de disidentes”, explica el exmilitar.

Desde enero ya suman cinco explosiones ( una de ellas dejó tres militares muertos la semana pasada) y tres enfrentamientos armados en el mismo límite fronterizo internacional. Todo empezó con la explosión de un coche bomba en las afueras de un destacamento policial en San Lorenzo (cantón fronterizo), en pasado 27 de enero. El coronel Pazmiño añade que la segunda fase de esta guerra desigual será el enfrentamiento por el control de una zona.


“Pero de momento hay una mayor presencia de militares ecuatorianos (12.000 efectivos según Interior) y esto obliga a que las acciones de los otros sean reducidas”, opina.

César Navas, titular del Ministerio de Interior, insiste que que todo es producto de una represalia por la detención de disidentes vinculados con el narcotráfico. “Hemos debilitado sus estructuras criminales, estamos cerrando puertas al ingreso de droga a nuestro país. Buscamos que Ecuador no sea un territorio de tránsito”, dijo en la conferencia de prensa que dio tras el secuestro de los periodistas.

Este es un trabajo difícil, pues a pesar de que en Ecuador no haya cultivos de coca ni laboratorios para procesar la droga, sí funcionan dos corredores de abastecimiento a los grupos irregulares. Estos atraviesan provincias fronterizas ecuatorianas como Esmeraldas y Sucumbíos. “Por estos corredores transitan precursores, droga, armamento, equipo militar”, asegura el coronel Pazmiño y añade que está el corredor del Pacífico, que sale de Tumaco (Colombia), pasa Esmeraldas y llega a Perú; y el corredor amazónico que nace en Puerto Asís (Colombia) atraviesa Sucumbíos y otras provincias amazónicas hasta llegar a la costa ecuatoriana.



Las autoridades ecuatorianas han hecho 14 detenciones e importantes decomisos en lo que va del año. La más destacada fue la incautación de 7,5 toneladas de precursores químicos, que fue un duro golpe para las organizaciones narcodelictivas que operan en Colombia. Tanto en el vecino país como en Ecuador se ha señalado al ecuatoriano y disidente de las Farc Walter Patricio Arízaga Vernaza, alias Guacho, como el cabecilla de una banda criminal que lucha por mantener la hegemonía del transporte de la cocaína procesada en Colombia.

Los periodistas, ahora secuestrados, dieron cuenta de la magnitud del problema. En un reporte del 25 de febrero informaron de la cercanía que tienen los caseríos de frontera ecuatorianos con poblaciones colombianas como Puerto Rico, donde crece una de las más extensas plantaciones de hoja de coca. Llegaron hasta la misma línea de frontera y dieron cuenta de los grupos armados que operan en la zona, pero en su reporte indica que se detuvieron por la advertencia de los pobladores.

“Usted puede pasar a Puerto Rico, pero que le dejen volver acá es otra cosa”, les dijo uno de ellos. “Ellos no los conocen. De pronto les amarran mientras averiguar quiénes son ustedes”, les dijo otro lugareño.


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