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Abortos

Los irlandeses deciden si derogan su restrictiva ley antiaborto en histórico referendo

Abortar en Irlanda está prohibido por la Constitución, pero este viernes se lleva a cabo una esperada votación que podría cambiar una de las legislaciones más estrictas de Europa. Es la primera oportunidad en 35 años de revisar la norma que solo permite la interrupción voluntaria del embarazo en caso de que peligre la vida de la madre.
24 May 2018 – 10:27 PM EDT
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"Mi cuerpo, mi decisión", "Deroguen la Octava". Esta protesta realizada en Bruselas a propósito del referendo irlandés tenía un pedido: que los derechos de una mujer a decidir sobre su cuerpo se defiendan en todo el continente europeo. Crédito: Romy Arroyo Fernandez/NurPhoto via Getty Images

Los últimos sondeos indican que los indecisos tendrán la última palabra en el histórico referéndum que se celebra este viernes en Irlanda, donde se votará a favor o en contra de derogar la Octava Enmienda de la Constitución que prohíbe el aborto en todos los casos con una única excepción: cuando corre peligro la vida de la madre.

Aprobada en 1983 con el apoyo de la Iglesia Católica, 'la 8' no permite el aborto cuando la mujer ha sufrido una violación o es víctima de incesto, ni tampoco cuando el feto no tiene posibilidades de sobrevivir fuera del útero. Si los votantes decidieran eliminarla, esta enmienda sería sustituida por un texto que le otorgaría el poder al Parlamento para legislar sobre el acceso al procedimiento.

Se espera que la consulta –la cuarta en casi cuatro décadas– también mida la influencia actual que tiene la Iglesia católica en este país, donde el 78% de los 3.7 millones de habitantes declararon ser católicos en el censo de 2016.

Activistas que defienden el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo han hecho campaña por el 'sí', con el apoyo de médicos y especialistas que insisten en que se trata de un asunto de salud pública: restringir el acceso a abortos seguros no disminuye el número de procedimientos que se realizan. Al contrario, está demostrado que solo promueve la clandestinidad y multiplica las complicaciones a las que pueden enfrentarse las madres cuando intentan provocarse un aborto espontáneo.

"No hay bases médicas para restringir el acceso al aborto", dijo al diario The Irish Times la doctora Peadar O'Grady, cofundadora de Doctors for Choice. "La única restricción es el consentimiento de la mujer y se debe confiar en las mujeres sobre este tema al igual que se confía en ellas con cualquier otro problema médico que las afecte".

Para los que están de acuerdo en prohibir el aborto bajo toda circunstancia, el referéndum representa una vía para avanzar en lo que ellos consideran leyes excesivamente permisivas en Europa en torno a la interrupción del embarazo. Además de Irlanda, otros pocos países de la región como Malta, Polonia, Mónaco o el Vaticano poseen legislación que no permite la práctica del procedimiento, salvo circunstancias muy específicas.


  • ¿Qué piensan los ciudadanos irlandeses?

Los sondeos más recientes dan la victoria al 'sí'. Pero la ventaja ha ido disminuyendo con el paso de las semanas hasta el punto de que ahora no es claro el favoritismo. La presión a favor y en contra es enorme y las redes sociales son un hervidero. Hace unos días Google y Facebook anunciaron que suspendían la publicidad extranjera sobre el aborto en Irlanda y otras medidas para evitar "influencias indebidas".

Tal ha sido el interés que ciudadanos irlandeses dispersos por todo el mundo volvieron a casa esta semana para votar en el movimiento bautizado #HomeToVote. Algunas universidades de Reino Unido ofrecieron ayudas para permitir a los estudiantes volar a Irlanda, mientras que en otros lugares los votantes recibieron fondos de amigos y familiares para que se escuche su voz.


"Desde Suecia hasta Kerry, un viaje de 12 horas para tachar un gran y gordo SÍ en la papeleta", señala esta usuaria de Twitter.


  • ¿Quiénes impulsan este referéndum?

Las mujeres que han nacido después de 1983 –cuando se aprobó la Octava Enmienda– o que no tenían edad para votar en aquel año exigen que su opinión también cuente, pues son ellas las que ahora están en edad fértil. Este colectivo emprendió en septiembre una amplia movilización para demandar la abolición de la norma actual. La petición llevaba la etiqueta #repealthe8th (Deroguen la Octava Enmienda).

El primer ministro se ha involucrado en la campaña por la reforma. Leo Varadkar, quien estudió medicina, tiene 38 años y es abiertamente gay, reconoce que miles de mujeres viajan cada año fuera de Irlanda para terminar sus gestaciones o toman píldoras abortivas (que son ilegales y cuyo uso conlleva penas de hasta 14 años de prisión).

Varadkar opina que la ley actual hace que los abortos en el país sean "peligrosos, no regulados e ilegales. Estos viajes no tendrían que ocurrir, esto puede cambiar y está en nuestras manos".


  • ¿Cuántas irlandesas salen del país para abortar?

Al menos 166,000 irlandesas abortaron fuera de su país entre 1980 y 2015. Según IFPA, la Asociación de Planificación Familiar Irlandesa, unas 5,000 mujeres viajan al extranjero cada año para interrumpir su embarazo. En 2016, 3,265 mujeres dieron direcciones de Irlanda cuando accedieron a las clínicas de Inglaterra, de acuerdo con las autoridades de Reino Unido.

Son casos como el de la pareja irlandesa que tuiteó en directo su viaje a Liverpool para abortar con el muy ilustrativo nombre de usuario Heartbroken & Punished (desconsolados y castigados).

  • ¿Qué ocurre con las mujeres que abortan en Irlanda?

Organizaciones en defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional (AI) han denunciado la legislación antiaborto irlandesa, una de las más restrictivas del mundo. "Las mujeres se enfrentan a penas de cárcel (pueden llegar a sentencias hasta a 14 años en el Irlanda del Norte) por un servicio que se presta gratuitamente en la Seguridad Social en Reino Unido", denuncia AI.

Un panel de Naciones Unidas instó al gobierno irlandés el pasado mes de junio a cambiar su legislación, "incluyendo, si es necesario, su Constitución". Fue por la denuncia de una mujer que se vio obligada a elegir entre continuar su embarazo de un feto que no sobreviviría o viajar al extranjero. Para los expertos de la ONU se trata de un caso de "discriminación y de trato cruel, inhumano y degradante".

La misma ley que criminaliza a las mujeres y al personal sanitario que se atreva a ayudarlas les permite viajar al extranjero para abortar y recibir información sobre cómo hacerlo. Muchas no se pueden permitir ese viaje y arriesgan su vida con métodos pocos seguros. Otras lo tienen que hacer solas porque es más barato.


  • ¿Quién es Savita Halappanavar?

La campaña para despenalizar el aborto tomó fuerza en 2012, cuando una mujer india llamada Savita Halappanavar murió en un hospital de Galway tras no poder acceder a un aborto. Al año siguiente, se aprobó la legislación para legalizar el aborto cuando la vida de la mujer está en peligro.

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