Control de Armas

Congreso de Florida aprueba la primera ley en más de 20 años para restringir el acceso a armas de fuego

Los legisladores estatales aprobaron el proyecto de ley que eleva a 21 años la edad mínima para comprar armas y un programa para armar a empleados de escuelas públicas del estado. Sin embargo, no incluye la prohibición en la venta de armas semiautomáticas, ni expande los chequeos de antecedentes. Ahora solo falta la firma del gobernador Rick Scott.

La Cámara de Representantes de Florida aprobó por 67 votos a favor y 50 en contra el proyecto de ley que incluye nuevas regulaciones a la venta de armas de fuego, la primera iniciativa legislativa en 22 años que establece controles específicos para el uso de armas en ese estado.

La ley, de ser firmada por el gobernador Rick Scott, establece una edad mínima de 21 años para comprar armas, un periodo de espera de tres días para la mayoría de los compradores y un programa para armar a empleados de escuelas. También le da más autoridad a las fuerzas policiales para confiscar armas de fuego y se prohíbe la venta de los dispositivos bump stocks que convierten a las armas semiautomáticas en automáticas.

Scott indicó que leerá la iniciativa legal aprobada ya por ambas cámaras y hablará con familiares de las víctimas de la secundaria de Parkland antes de tomar una decisión final. “Mi objetivo es que esto nunca le vuelva a suceder a un padre en nuestro estado”, dijo.


El gobernador ha insistido que quiere más oficiales de la policía para las escuelas en vez de armar a sus empleados, algunos de ellos maestros. En efecto propuso un oficial bajo el control del alguacil del área por cada 1,000 estudiantes.

La iniciativa legal fue aprobada como respuesta al tiroteo en la secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland el 14 pasado de febrero donde murieron 17 personas, y marca un cambio importante para un estado conocido por defender los derechos de los portadores de armas.

El amplio paquete aprobado por los legisladores en Tallahassee también incluye la destinación de fondos para derribar y reconstruir el edificio donde ocurrió el tiroteo del 14 de febrero, fondos para un monumento conmemorativo a las 17 víctimas y dinero para una investigación sobre las posibles fallas que rodearon la respuesta policial frente al tiroteo.

El proyecto de ley de Florida también proporciona casi $100 millones para mejorar la seguridad escolar y $67 millones para financiar un nuevo programa para los alguaciles que permitirá a los distritos escolares entrenar voluntariamente y armar a los empleados que no tienen contacto directo con los alumnos en sus aulas. Estos nuevos "mariscales de escuela" tendrían que pasar 132 horas de capacitación policial, una verificación de antecedentes y capacitación adicional sobre diversidad.

Sin embargo, la iniciativa está lejos de las demandas que salieron a flote tras la masacre de Parkland, ya que no establece prohibiciones en la venta de armas semiautomáticas, la misma que usó el atacante, Nikolas Cruz. Tampoco expande los chequeos de antecedentes.


Mientras esta iniciativa legal se concreta en Florida, en Washington DC no ha habido señales que lleven a inferir que demócratas y republicanos estén interesados en aprobar algún proyecto de ley, específicamente la extensión de los programas de chequeo de antecedentes a personas que compran armas no solo en tiendas al detal, sino en ferias temporales y en internet.

Esa iniciativa fracasó durante el gobierno de Barack Obama meses después de la masacre en la primaria Sandy Hook, en Newtown, Connecticut.

Desde la Casa Blanca, el mensaje del presidente Trump ha sido confuso. En un primer momento habló de extender los chequeos de antecedentes a compradores de armas, pero luego dejó de insistir en el tema.

Para este 24 de marzo se espera que miles de personas marchen en la capital del país exigiendo al gobierno federal que legisle sobre el tema. Los organizadores, principalmente estudiantes sobrevivientes de Parkland dicen que esperan convocar a cientos de miles de personas.