Elecciones Gobernador California

"¿Los deportarías?": el tema migratorio enfrenta a los candidatos a la gobernación de California

En un foro organizado por la cadena Univision y la Latino Community Foundation, los seis principales candidatos a la gubernatura de California hablaron sobre inmigración, salud y otros temas importantes para la comunidad hispana. Las ideas de los aspirantes republicanos y demócratas se polarizaron sobre la ley de estado santuario y la construcción del muro en la frontera.

LOS ÁNGELES, California.- El periodista Jorge Ramos, uno de los moderadores del foro 'El momento de la Verdad' entre candidatos a la gobernación de California que este jueves transmitió Univision, llevó a dos jóvenes dreamers al centro del escenario en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y le preguntó "¿los deportarías?" a un aspirante republicano que respalda las políticas de Trump.

Ramos formuló la pregunta después de los segmentos televisados, ya en un periodo "sin reglas", una hora después de que en cada intervención el republicano Travis Allen, asambleísta estatal, retomó el discurso de Trump, abogando por la construcción de un muro fronterizo, pidiendo la derogación de la ley de estado santuario en California y agitando el debate migratorio al afirmar que si San Francisco no fuese una ciudad que protege a los indocumentados no estaría muerta la joven Kate Steinle.

"Ahora están protegiendo su estatus a cambio de la seguridad en la frontera", les dijo Allen a los dreamers, saludándolos en un tono más amable.

Allen fue el más abucheado de la tarde por un público conformado mayormente por estudiantes latinos, algunos amparados por la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). En este foro, en cuya organización participó la Latino Community Foundation, se le escuchó, pero sus palabras parecen no haber sido aceptadas.

"Tenemos una lucha contra Trump y estoy sorprendido que se siguen escuchando sus palabras en foros como este. Parece que para los republicanos es una estrategia de campaña, pero eso no es aceptable", dijo al final del foro Miguel Gutiérrez, un joven que llegó a California cuando solo tenía 3 años.

Antes de que iniciara la transmisión en televisión, el evento ya había iniciado con gritos de "¡Sí se puede!", "¡Amamos a los dreamers!" y "¡Ningún ser humano es ilegal". Era claro que los republicanos no estaban en su territorio. De hecho, al iniciar el evento los moderadores pidieron a la audiencia que se pusiera de pie si conocían a alguna persona indocumentada que haya sido afectada por las políticas de la Casa Blanca. Pocos se quedaron en sus asientos.

Dos dreamers, Erick Leyva y Marcela Zhou, los mismos que llevó Ramos al escenario para cuestionar al candidato Allen, abrieron el evento preguntando "¿Qué harán por nuestras familias?".

Así, desde un principio, expusieron sus ideas los seis candidatos que asistieron, los demócratas Gavin Newson, vicegobernador de California y exalcalde de San Francisco; Antonio Villaraigosa, excalcalde de Los Ángeles; John Chiang, tesorero estatal; y Delaine Easten, exsuperintendente de Instrucción Pública estatal; así como los republicanos Travis Allen y el empresario John Cox.

Los primeros se mostraron a favor de un camino a su legalización, de que California no sea separada de México por una barda gigantesca, ni que se deporte a las familias que han hecho una vida aquí. Los segundos, por su parte, se opusieron a la inmigración ilegal y a las iniciativas que defienden a los indocumentados.

"Estoy comprometido a defender esas comunidades diversas", dijo Newson, quien fue alcalde de San Francisco, una ciudad santuario, durante dos periodos.

Cuando al republicano Allen le preguntaron sobre la muerte de la joven Kate Steinle luego que un indocumentado le disparara por accidente, este reclamó que "no podemos permitir que gente que llegue a California ilegalmente sea defendida con dinero público". Luego se lanzó contra Newson, diciendo que "si San Francisco no fuera una ciudad dantuario, Steinle estaría viva".

El vicegobernador le respondió que dicha norma se promulgó porque -según él- los republicanos han boicoteado los intentos de aprobar una reforma migratoria que saque de las sombras a 11 millones de indocumentados. "¿Por qué criticar una ley que mantiene segura a la gente?".

Sin embargo, Newsom no respondió directamente a la pregunta de si estaría dispuesto a ir a la cárcel por defender a los indocumentados, como lo afirmó recientemente la alcaldesa de Oakland.

Villaraigosa, quien lidera el voto hispano, conformado por 4.5 millones de electores, salió a la defensa de las personas sin documentos, aclarando que son "fake news" (noticias falsas) los alegatos de que estos cometen más crímenes que las personas nacidas aquí.

"Esta gente ha contribuido mucho, huyó de la violencia", dijo el exalcalde angelino cuando el adolescente estadounidense Benjamín Zepeda, hijo de salvadoreños beneficiados del Estatus de Protección Temporal (TPS) -que canceló la administración Trump-, preguntó cómo pueden ayudar a las familias que temen ser deportadas.

"Nunca un país ha hecho eso y nuestro país no será el primero", dijo Villaraigosa.

Los demócratas Easten y Chiang compartieron posturas similares. Solo Easten, la única mujer en esta contienda electoral, se atrevió a tachar de "racista" a Trump y aseguró que este "odia a California".

Chiang expresó por su parte, con sarcasmo, que Trump "ciertamente no es Abraham Lincoln” (el presidente que abolió la esclavitud) cuando se le preguntó si creía que era racista por llamar "países de mierda" a las naciones que se han beneficiado de alivios migratorios. "Donald Trump en sus acciones y en sus pensamientos es muy pequeño para liderar a este gran país, donde celebramos nuestra diversidad. Él no entiende nuestros valores", expresó.

El republicano John Cox, un empresario y abogado que ha puesto tres millones de dólares de su bolsillo a su campaña política, evadió ese cuestionamiento, considerándolo una distracción a los problemas que enfrenta California.

La presentadora de Noticias Univision, Illia Calderón, quien también moderó el foro, le preguntó si como empresario abogaría por el 60% de los campesinos de California, quienes son indocumentados.

Cox dijo que solo apoya un programa que permitiera la llegada legal de agricultores extranjeros. "¿Qué sería de Estados Unidos si no obedecemos la ley?", cuestionó el republicano. "Debe ser legal (su emigración), no puede ser ilegal, porque respetar la ley es lo que nos hace distintos a México, Honduras y Nicaragua", dijo.

Allen se incomodó cuando Jorge Ramos le cuestionó: "¿Estás con Trump o con California?".

"Es una pregunta graciosa viniendo de ti", dijo Allen. "Como su próximo gobernador tendré la mejor relación con la Casa Blanca", agregó el candidato, asegurando que bajo el mandato de Trump el país ha experimentado "un boom económico que no se ha visto en décadas".

Los candidatos también expusieron sus ideas sobre cómo mejorar la calidad de la educación, cómo intervenir en la lucha entre el gobierno de Trump, la legalización de la marihuana en California y sus propuestas para extender la cobertura médica.

El momento cómico de la jornada ocurrió cuando se le pidió a los candidatos que levantaran la mano si habían fumado marihuana alguna vez. Solo Villaraigosa lo hizo firmemente, seguido de los gritos y risas. Luego otros dos canidados (Chiand y Eastin) lo hicieron tímidamente.

Pero la sonrisa se le borró de la cara a Villaraigosa cuando se le cuestionó sobre su trabajo como asesor de Herbalife, compañía que tuvo que pagar una compensación de 200 millones de dólares a sus vendedores y cambiar sus controversiales prácticas comerciales. Le preguntaron si creía que debía una disculpa a los afectados y si volvería a trabajar con esa empresa.

"Herbalife vende suplementos vitamínicos, nutritivos, ayuda a las comunidades que desproporcionadamente tienen diabetes y obesidad", defendió e inmediatamente pasó la controversia a Newsom, a quien criticó por ganar mucho dinero vendiendo vinos.

Este le respondió que ambos negocios no se podían comparar y lo consideró un "insulto".

¡El momento de la verdad' concluyó con un mensaje directo a los electores indecisos: "¡voten!".

RELACIONADOS:PolíticaCalifornia