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Desde Silicon Valley

"Es difícil encontrar ayuda": el drama de vivir sin techo en Silicon Valley, una de las zonas más ricas del mundo

Tabitha Flores es una de las 7,600 personas que no cuentan con vivienda estable en una región donde a quienes ganan $200,000 al año se les considera de clase media. Ella vive con sus gemelos de 16 meses y su hija de 14 años en una camioneta que suelen estacionar frente a la escuela a la que asiste la adolescente.
27 Abr 2019 – 8:37 PM EDT

Es considerada como la cuna de la tecnología y uno de los principales motores de la economía en California. Si la región de Silicon Valley fuera un país, sería el segundo más rico del mundo gracias a su Producto Interno Bruto per cápita de $128,308 por habitante. Pero en las ciudades que conforman la región, en medio de las enormes oficinas centrales de gigantes como Google, Facebook y Apple, es palpable una crisis de indigentes y falta de vivienda asequible que cada vez golpea más fuerte a los necesitados.

Tabitha Flores González es una de las miles de personas sin techo en Silicon Valley. Ella y sus tres hijos son parte de la población en riesgo a la que las autoridades locales se refieren como "desamparados". Como esta familia, miles más enfrentan día a día un panorama desalentador en una región de California en donde el costo de vida y el precio de las viviendas sigue en aumento, al tiempo que la calidad de vida continúa en picada.

"Es difícil ser una madre soltera y tratar de mantener tres hijos aquí", cuenta desde el asiento de la camioneta en la que vive, mientras sus gemelos de 16 meses se entretienen en la parte trasera del vehículo que está acondicionado como si fuera una recámara.

Mientras habla en entrevista con Noticias Univision 14, su otra hija, de 14 años, aún se encuentra en horario de clases en la secundaria Joseph George Middle School de San José. Una vez que toque la campana, la adolescente volverá a casa, o mejor dicho, al vehículo que su madre ha convertido en un hogar para cuatro personas.

"La falta de espacio fastidia a toda la familia. Siempre están en la camioneta y no hay espacio. Es pesado, muy pesado", explica. Ante los ojos de propios y extraños, es difícil comprender cómo se las arreglan para vivir. A simple vista parecen una familia normal y, en cierta medida, se podría decir que lo son pues su situación la comparten otras 7,600 personas en el condado de Santa Clara, de las cuales 8% viven en sus vehículos, según cifras oficiales del último Censo de Personas Sin Techo.

La situación de Tabitha y sus tres hijos lleva así casi un año. Y aunque dice tener cierto apoyo del estado, en una región donde las personas que ganan $200,000 al año son consideradas de clase media, lo poco que recibe si bien la ayuda a sobrevivir, no es suficiente para poder salir de la condición en la que se encuentra. Además, señala, ha tenido que atravesar por la burocracia que suele enmarañar los trámites de los subsidios locales y estatales.

En una ocasión, narra, la estancia infantil donde cuidaban a sus gemelos no recibió el pago que se suponía iba a llegar por parte del estado. Ante la falta de servicios de cuidado infantil asequibles, se vio obligada a dejar su trabajo, pues asegura que casi la totalidad de su cheque lo iba a tener que usar para pagar una guardería.

Y es que un reciente estudio reveló que estos servicios de guardería suelen ser incosteables para 7 de cada 10 familias en Estados Unidos y pueden ir desde los 200 dólares hasta los $580 semanales. California, cabe mencionar, está entre los cinco estados más caros para este servicio.

Aunque intenta guardar la compostura, el rostro de Tabitha no puede ocultar las cicatrices que vivir como desamparada le han dejado. "No les puedo dar un lugar donde se puedan bañar todos los días, donde puedan descansar, o un lugar para mi hija donde pueda traer sus amigas", cuenta sin poder contener las lágrimas.

Sus dos bebés de 16 meses son demasiado pequeños para comprender la condición de pobreza en la que se encuentran, pero para la adolescente la situación que atraviesan ya ha dejado algunas huellas, incluyendo ser víctima de bullying. "Hay mucha mala gente en este mundo, me duele escuchar lo que le dicen a mi hija en la escuela, (la molestan) porque ella vive en un carro y llora", señala.

Pero son precisamente sus gemelos y la madurez de su hija lo que le da la fuerza para seguir adelante. Los golpes de la vida la orillaron a contemplar la posibilidad de enviar a sus hijos con algún familiar, pero fue la niña quien la convenció de mantener a la familia unida.

"Estaba a punto de buscar a alguien para que se hiciera cargo de mis niños. Quería mandarlos con mi hermano o con alguien. Yo no les podía dar todo lo que necesitaban. (Mi hija) me dijo ‘yo puedo agarrar un trabajo’, pero le dije ‘no, si yo soy la mamá, yo tengo que trabajar por ustedes’", narra y agrega que de vez en cuando la menor "la acompaña a trabajar a la yarda". Cuando puede, Tabitha también busca trabajos como empleada doméstica en los que pueda llevar a sus hijos con ella.

"Es difícil encontrar ayuda"

Las autoridades del condado de Santa Clara aceptan que la ayuda que se brinda a las personas en condición de calle no es suficiente, sin embargo, advierten que muchas de las veces los pocos servicios con los que cuentan no son aprovechados por quienes más lo necesitan.

En el caso de Tabitha, ella se dice sentirse frustrada ante la falta de apoyos. "Es difícil encontrar ayuda. Me dan un número para llamar y llamo y casi nunca hay espacio en los albergues. Cuando hace frío es cuando estaba más difícil aquí en la camioneta", recuerda.

En noviembre de 2016, los electores del condado de Santa Clara aprobaron, a través de la Medida 'A', bonos por $950 millones para la construcción de más vivienda asequible. De acuerdo con las autoridades locales, esos fondos serán invertidos en un proyecto para construir 4,800 unidades para albergar a familias de bajos recursos y en extrema pobreza. El problema es que, cuando se terminen de construir, seguirán sin ser suficientes para las 7,600 personas que viven desamparadas en las calles del condado.

Jessica Orozco, de la Oficina de Apoyo a la Vivienda del condado de Santa Clara, asegura que actualmente cuentan con cuatro programas dirigidos a las familias en situación de pobreza que viven en sus automóviles, los cuales consisten en un lote con estacionamiento seguro para pasar la noche. Estos espacios cuentan también con redes de apoyo que orientan a las familias beneficiadas sobre cómo tener acceso a recursos para comida, vivienda a bajo costo, servicios sanitarios y bolsas de trabajo.

"La capacidad que tenemos no es mucha, pero aún así no está lleno. Uno de los estacionamientos tiene capacidad para 25 vehículos y no se están usando todos los servicios", explicó Orozco.

La funcionaria agregó que las agencias que promueven los servicios para desamparados no preguntan sobre el estatus migratorio de las personas y tampoco comparten su información con las oficinas federales de inmigración.

Los interesados pueden llamar al (408) 793-0550 o visitar la página: https://www.sccgov.org/sites/osh.

Una crisis sin fin

Para el resto del mundo la región de Silicon Valley es sinónimo de innovación y avances tecnológicos, pero a nivel local, este "valle del silicio" también está asociado con los graves problemas que afectan al Área de la Bahía. Las sólidas condiciones económicas generadas por el sector tecnológico han traído consigo consecuencias graves como los exorbitantes precios de la vivienda que siguen aumentando año tras año.

Activistas y miembros de la comunidad suelen señalar a las compañías de tecnología como uno de los factores que han detonado esta crisis por falta de vivienda asequible en la región. Organizaciones como SPUR, que promueven la buena planificación y gobierno, han señalado que los gigantes del Internet deben formar parte de la solución a este problema junto con los gobiernos locales.

Mientras a nivel nacional una familia necesita tener ingresos anuales de $61,453 para poder comprar una casa a precio promedio de mercado, en el Área de la Bahía sería casi una misión imposible poder financiar una vivienda con ese salario. En San José, por ejemplo, donde Tabitha estaciona su camioneta todos los días, una familia necesitaría ganar en promedio $255,000 anuales para poder comprar una casa. En contraste, la familia promedio gana menos de la mitad y el precio promedio de una vivienda llega a los $1.2 millones.

El panorama es igual de desolador en San Francisco. En esta ciudad, para muchos la más importante del Área de la Bahía, el costo promedio de una casa es de $952,200 y una familia necesitaría ganar casi $199,000 anuales para poder financiarla.

Para la mitad de los residentes de Silicon Valley esta crisis es solo uno de los tantos problemas que los hacen contemplar mudarse a una zona más asequible. A la falta de vivienda se le suman el tráfico en las carreteras, el cada vez más elevado costo de vida y la creciente crisis de indigentes en las calles. Una encuesta reciente encontró que 65% de las personas considera que la calidad de vida en la región va en picada.

Los problemas antes mencionados son tan serios que casi la mitad (44%) de los residentes del Área de la Bahía dijo que en los próximos años hay altas probabilidades de mudarse a una ciudad que no esté en Silicon Valley. Entre las minorías, la cifra es aún mayor: 71% de los afroamericanos y 53% de los latinos están pensando seriamente en dejar de una vez por todas el Área de la Bahía.

Estas son las 10 ciudades latinoamericanas con más alto costo de vida

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