null: nullpx
Coronavirus

“Entraron por una cochera subterránea”: la boda clandestina de 100 invitados que provocó un brote de coronavirus

La celebración religiosa se llevó a cabo en la Iglesia de San Pedro y San Pablo, en San Francisco, días después de que el gobierno municipal acusara a la Arquidiócesis de poner a la comunidad en riesgo de contraer coronavirus por permitir misas ilegales.
28 Jul 2020 – 09:22 PM EDT
Reacciona
Comparte
Cargando Video...

SAN FRANCISCO, California. – A días de que el gobierno de San Francisco acusara a la Arquidiócesis de poner en riesgo la salud de sus residentes, una histórica iglesia de la ciudad intentó llevar a cabo una boda clandestina para 100 personas que originó un brote de coronavirus en el que los novios salieron contagiados.

El evento se llevó a cabo el pasado 4 de julio en la Iglesia de San Pedro y San Pablo, según reporta el diario The San Francisco Chronicle. Cinco días antes, el abogado de la ciudad, Dennis Herrera, había enviado una carta a la Arquidiócesis denunciando la realización de misas ilegales que violaban la orden de confinamiento local.

Noticias Univision 14 tuvo acceso a un segundo correo electrónico que Herrera envió a Paula Carney, consejera general de la Arquidiócesis, en el que hace de su conocimiento cómo su oficina descubrió -gracias a una denuncia anónima- que los líderes de la iglesia intentaron llevar a cabo la celebración nupcial a puerta cerrada y de manera subrepticia.

La ley de salud de San Francisco prohíbe los servicios religiosos en lugares cerrados y los limita a espacios exteriores, siempre y cuando no participen más de 12 personas. Además, se deben realizar cumpliendo con las normas de distanciamiento social y con el uso obligado de cubrebocas por parte de los asistentes.

“En la iglesia, la puerta frontal estaba cerrada, pero las personas estaban entrando a través del estacionamiento (subterráneo). Luego de observar la llegada de varios invitados, un representante de la ciudad entró a la iglesia, donde observó a los fotógrafos y otras personas alistándose para la boda a puerta cerrada”, señala el documento firmado por el abogado de la ciudad.

El pastor Gael Sullivan, encargado de la parroquia, no mostró ninguna sorpresa cuando el representante de la municipalidad hizo de su conocimiento que lo boda que estaba por comenzar era ilegal y violaba las leyes de salud, además de representar un foco de riesgo para la propagación del coronavirus, según el correo electrónico revisado por Noticias Univision 14.

Aunque eventualmente la celebración nupcial se traslado a un patio aledaño a la iglesia, el diario The San Francisco Chronicle confirmó a través de varios asistentes que los novios y al menos ocho invitados más dieron positivos días después a las pruebas de coronavirus.

Los invitados potencialmente expuestos (al covid-19) tomaron vuelos de vuelta a ciudades como Nashville, Arizona y San Diego, que actualmente están entre los principales focos de infección de la pandemia, según señala el medio local.

“Esperamos que el brote de coronavirus a causa de los errores de la Arquidiócesis haya conmocionado a sus líderes para que tomen responsabilidad por las consecuencias de vida y muerte de lo que está pasando en las iglesias”, escribió el abogado de San Francisco en un comunicado enviado a Noticias Univision 14.

Para el día que la boda clandestina se llevó a cabo, el promedio semanal de casos de coronavirus en San Francisco había crecido 250% en las tres semanas previas, mientras que los contagios diarios pasaron de 20 el 13 de junio a 70 para el 4 de julio.

En riesgo de muerte


A finales de junio, el gobierno de San Francisco acusó a la Arquidiócesis de llevar a cabo misas ilegales dentro de sus iglesias que no solo violaron la orden de confinamiento local, sino que pusieron en grave riesgo la salud tanto de sus feligreses como de los residentes de la ciudad en un momento en el que se están disparando los contagios de coronavirus.

Los duros señalamientos del abogado de la ciudad denunciaron que, en repetidas ocasiones, la Arquidiócesis “se negó a proporcionar garantías de que protegería la salud del público general” y decidió de manera ilegal “realizar varias reuniones multitudinarias dentro de sus instalaciones”, algo que las autoridades consideraron como evidencia de “una falla alarmante para seguir los protocolos de seguridad de sentido común”.

“Yo creo que la gente no se tiene que congregar, no se tiene que juntar para cuidarse. A veces no es tan necesario estar en las iglesias, lo importante es saber pedirle a Dios. En la casa le puede pedir uno a Dios”, comentó Sergio May, un feligrés de San Francisco.

El abogado de la ciudad enlistó las ocasiones en las que más de una decena de misas se llevaron a cabo de manera ilegal en iglesias de San Francisco, advirtiendo que en muchas de ellas era evidente la falta de cubrebocas entre sacerdotes, monaguillos y feligreses.

“Luego de revisar los reportes de varias parroquias de San Francisco que hicieron misas a puerta cerrada en las últimas semanas, las autoridades de salud han determinado que la Arquidiócesis ha puesto a sus feligreses y al resto de la comunidad en peligro de contraer una grave enfermedad y morir”, se lee en la carta enviada el pasado 29 de junio.

Lo más preocupante para los funcionarios de salud, según la misiva, ha sido el incumplimiento del mandato sobre el uso de cubrebocas que “pone en peligro no solo a los feligreses, sino de manera particular a los menores de edad que fungen como monaguillos”. Al respecto, Herrera agregó que los mismos protocolos de seguridad de la Arquidiócesis indican que los ministros religiosos no están obligados a usar mascarillas durante las misas.

Sigue nuestra cobertura sobre la pandemia y encuentra los recursos que ofrecen las autoridades y las organizaciones no lucrativas para sobrevivir a la crisis del coronavirus:

Loading
Cargando galería
Reacciona
Comparte

Más contenido de tu interés