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Cáncer

Estilos de vida: un factor a considerar cuando hablamos de cáncer de seno

Algunos factores de riesgo para el cáncer de seno no se pueden cambiar, tales como el envejecimiento o heredar ciertos cambios genéticos. Sin embargo, los expertos en el tema han concluido luego de extensas investigaciones que, algunos hábitos pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de seno.
9 Oct 2019 – 6:45 PM EDT

Filadelfia, Pensilvania . ¿Qué es el cáncer de seno? El cáncer se puede originar en cualquier parte del cuerpo. Cuando el cáncer se origina en el seno (mama), las células crecen sin control allí y sobrepasan en número a las células normales. Esto dificulta que el cuerpo funcione de la manera que debería.

Algunos factores de riesgo para el cáncer de seno no se pueden cambiar, tales como el envejecimiento o heredar ciertos cambios genéticos. Sin embargo, los expertos en el tema han concluido luego de extensas investigaciones que, algunos hábitos pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de seno.

El consumo de bebidas alcohólicas está claramente relacionado con un aumento en el riesgo de padecer cáncer de seno. El riesgo aumenta con la cantidad de alcohol consumido. En comparación con las mujeres que no beben alcohol, aquellas que toman 1 bebida alcohólica al día tienen un pequeño aumento (alrededor del 7% al 10%) en el riesgo, mientras que las mujeres que beben de 2 a 3 tragos al día tienen aproximadamente un 20% más de riesgo que las que no beben alcohol. El consumo de alcohol está también asociado con un mayor riesgo de otros tipos de cáncer.

La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda que las mujeres que consumen alcohol no beban más de un trago por día

Otro factor de riesgo asociado a los estilos de vida es el sobrepeso u obesidad: El sobrepeso o la obesidad después de la menopausia aumentan el riesgo de cáncer de seno. Antes de la menopausia, sus ovarios producen la mayor cantidad de estrógeno, y el tejido adiposo produce solamente una pequeña parte de la cantidad total. Después de la menopausia (cuando los ovarios dejan de producir estrógeno), la mayor parte del estrógeno de una mujer proviene del tejido adiposo. Un exceso de tejido adiposo después de la menopausia puede elevar los niveles de estrógeno y aumenta su probabilidad de padecer cáncer de seno. Además, las mujeres que tienen sobrepeso tienden a presentar niveles de insulina en la sangre más elevados. Los niveles de insulina más elevados están relacionados con algunos tipos de cánceres, incluyendo el cáncer de seno.Sin embargo, la relación entre el peso y el riesgo de cáncer de seno es compleja.



Por ejemplo, el riesgo de cáncer de seno después de la menopausia es mayor para las mujeres que aumentaron de peso como adultas, pero el riesgo antes de la menopausia es en realidad menor en las mujeres obesas. Las razones de esto no están muy claras. Además, el peso podría tener diferentes efectos en distintos tipos de cáncer de seno. Por ejemplo, tener sobrepeso después de la menopausia está más fuertemente relacionado con un mayor riesgo de cáncer de seno con receptores de hormonas positivos, mientras que algunas investigaciones sugieren que tener sobrepeso antes de la menopausia podría aumentar el riesgo de padecer el tipo menos común, el cáncer de seno triple negativo.

La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda mantener un peso saludable durante el transcurso de la vida y evitar el aumento excesivo de peso mediante el balance del consumo de alimentos con la actividad física.

Inactividad física: La evidencia que vincula la actividad física con la reducción en el riesgo de cáncer de seno, especialmente en las mujeres que han pasado por la menopausia, está aumentando. La cuestión principal que se plantea es determinar cuánta actividad es necesaria. Algunos estudios han encontrado que incluso solo un par de horas a la semana podría ser beneficioso, aunque más actividad parece ser mejor.No está claro cómo exactamente la actividad física podría reducir el riesgo de cáncer de seno, pero puede deberse a sus efectos sobre el peso corporal, la inflamación, las hormonas y el balance energético.

Mujeres que no han tenido hijos
Las mujeres que no han tenido hijos o aquellas que tuvieron su primer hijo después de los 30 años tienen en general un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer de seno. Los embarazos múltiples y quedar embarazada a una edad temprana reducen el riesgo del cáncer de seno. Sin embargo, el efecto del embarazo en el riesgo de cáncer de seno es compleja. Por



Nota: Este es el segundo artículo de una serie. No tiene propósitos de diagnóstico y usted debe consultar con su médico o proveedor de servicios de salud, si tiene preguntas asociadas a este tema. En la próxima entrega Tratamiento y apoyo.


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