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Lesandro "Junior' Guzmán Feliz

"Hay pandilleros ahí afuera": Se cumple un año del asesinato de 'Junior' por una pandilla en el Bronx

El homicidio de Lesandro Guzmán-Feliz mostró que aunque la ciudad dice tener uno de los índices más bajos de crimen en décadas, la violencia de pandillas es problema para El Bronx. Organizaciones comunitarias piden soluciones rápidas y efectivas.
20 Jun 2019 – 2:29 PM EDT

El asesinato de Lesandro Guzmán-Feliz, o 'Junior' como lo conocían sus seres queridos, impactó a los neoyorquinos como muy pocos casos lo han hecho en la historia reciente. Aunque la policía de la ciudad de Nueva York presume de uno de los índices más bajos de crimen en décadas, la violencia sigue siendo una realidad para muchos neoyorquinos, especialmente aquellos que viven en zonas tomadas por pandillas, como el este de Brooklyn y el sur de El Bronx.

Que haya crimen en El Bronx no es noticia, lamentablemente. A diario los titulares se inundan de tiroteos y asesinatos en el llamado 'condado de la salsa', sin aparente causa o resolución. Sin embargo, hubo algo sobre la muerte del joven dominicano-estadounidense que perturbó a la comunidad.

Durante meses, los noticieros repitieron las mismas imágenes capturadas por las cámaras de vigilancia que retratan cuadro por cuadro la infamia. Los padres del joven, Leandra Guzmán y Lisandro Guzmán Feliz, se convirtieron en rostros conocidos de la noche a la mañana. Tuvieron que revivir su trauma vez tras vez frente a las cámara, siempre con la misma tristeza del primer día.

Pero posiblemente lo que impactante del suceso fue la inocencia del adolescente que, a la edad corta de 15 años, vio su vida arrebatada de la manera más brutal, en lo que habría sido un caso de confusión de identidad. Para muchos miembros de la comunidad, fue un símbolo de la suerte que sufren muchos jóvenes en El Bronx: primos, sobrinos, hermanos o hijos que carecen de oportunidades viables y terminan siendo víctimas de las pandillas.


En las garras de Los Trinitarios

Kevin Alvarez y Michael Reyes, ambos de 20 años de edad y señalados en el asesinato, proveyeron la evidencia más contundente del juicio, a cambio de una sentencia más ligera. Entre las revelaciones, comparten una mirada a las brutales tácticas empleadas por la pandilla Los Trinitarios y sus subgrupos.

Ellos pertenecían a las bandas Los Sures y Bad Boys. El ataque, habría sido ordenado por un miembro de Los Sures que buscaba venganza contra otro subgrupo llamado Sunset, centrado en Brooklyn, luego de que asesinaran a uno de sus miembros. Varios incidentes de violencia se desataron en los días antes y después del asesinato de 'Junior', todos al parecer relacionados a la misma riña entre pandillas.

La noche que 'Junior' fue atacado, las bandas estaban en medio de una cacería de cualquier persona que creyeran que estaba involucrada con Sunset. En su testimonio, Reyes dijo que un miembro de Los Sures, a quién llamaban “Santa Claus”, les ordenó atacar despiadadamente: "Si tienes un arma, dispara, si tienes un cuchillo, apuñala, si tienes un machete, usa el machete".

La noche del asesinato, 'Junior' salió de su casa pasadas las 11 de la noche, para prestarle dinero a su amigo, según dice su madre. El barrio donde vivía y el cual lo vio crecer tenía reputación por actividad de pandillas. Aunque según la policía, Guzmán Feliz no pertenecía a ninguna, se cree que algunos de sus amigos sí, y que quizá por este motivo fue señalado por los agresores. Sea cual haya sido el motivo, sólo bastó con salir a las calles de su vecindario, para que fuese absorto en ese mundo. Y eso, le costó la vida.


Justicia rápida, pero insatisfactoria

Solo tomó unos días para que la policía arrestara a varios de los sujetos involucrados en el caso. Algunos habían huido a Nueva Jersey, mientras que otros fueron arrestados en El Bronx. Las imágenes de vigilancia revelaron con claridad las identidades de los perpetradores. Dentro de muy pronto, la policía ya tenía en su custodia a 14 de ellos, que pronto se reveló, pertenecían a la pandilla dominico-americana Los Trinitarios.

Un año después, en el marco del asesinato, el juez Robert Neary dictaba la sentencia a 5 de los implicados, aquellos que fueron señalados de propagar a 'Junior' las heridas mortales. Todos fueron declarados culpables de todos los cargos, que incluían asesinato en el primer y segundo grado, agresión en pandilla y conspiración. Ahora, están en espera de su sentencia, por la cual podrían pasar de 25 años a cadena perpetua en prisión. Los otros 8 implicados en el caso enfrentan cargos menores y actualmente están en espera de un juicio.

Familiares y amigos, por su parte, celebraron el veredicto frente a la bodega de Belmont donde ocurrió el crimen. Aseguraron sentirse satisfechos por la decisión del jurado de declararlos culpables de todos los cargos, pero precisaron que estarán pendientes de lo que va a seguir contra los otros sospechosos de haber participado en el crimen. En el lugar, donde hay un mural con la imagen de 'Junior', pusieron velas y flores en homenaje al joven.


“¿A dónde pueden ir nuestros jóvenes?”

En un foro comunitario organizado esta semana por News 12 y Noticias Univision 41 sobre el caso 'Junior' decenas de residentes expresaron su frustración con la falta de recursos que el condado ofrece para los jóvenes. En repetidas ocasiones, padres subieron al podio acompañados de sus hijos o hijas menores, exclamando con indignación la aparente inercia de los políticos.

“Estoy en desacuerdo,” respondió el concejal Ritchie Torres a una madre que denunciaba la falta de programas para sus hijos. “Sí hay programas accesibles a los jóvenes, el problema es que no hay suficientes”, agregó.

Con el verano a la vuelta de la esquina, muchos padres mostraron preocupación sobre el hecho de que sus hijos no tienen suficientes actividades sanas que los mantengan fuera de las calles. “El problema es que no hay fondos para las escuelas y los programas de verano”, dijo Kajun Simo, residente del condado que trabaja con jóvenes en actividades musicales, “¿A dónde pueden ir nuestros jóvenes en el verano? Hay pandilleros ahí afuera y los jóvenes necesitan un lugar seguro en el cual estar”.

Ante estas denuncias, el presidente del condado Ruben Díaz Jr destacó la creación de inciativas publicas como Bronx Rises Against Gun Violence y Camp Junior, programas que tienen como fin ayudar a los jovenes a buscar alternativas a las pandillas.

Lo que queda claro es que el caso de 'Junior' fue un duro golpe que despertó a la comunidad de El Bronx, y para la ciudad de Nueva York, que aquella época de violencia en las calles que cobró la vida de tantos jóvenes, que muchos creían algo del pasado, quizá estaba más presente de lo que se pensaba. Si la muestra de solidaridad de la comunidad es alguna indicación, la tragedia podría dar paso a un interés renovado en el tan olvidado sector de la ciudad.

“Estamos haciendo edificios, muchas cosas grandes aquí en El Bronx, pero no nos estamos enfocando en nuestra juventud”. dijo Zelide, una residente del Bronx de toda la vida que fue a mostrar su apoyo a la madre de 'Junior' en el foro. “Tenemos que concentrarnos en nuestra juventud”.


En fotos: Comunidad de El Bronx comparte sus opiniones en el Foro "Justicia Para Junior"

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