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Actividad de Pandillas

Trump ataca a la pandilla MS-13 pero ignora a una banda más fuerte en EEUU: la Mafia Mexicana

Las autoridades de California dieron este miércoles un duro golpe a la pandilla carcelaria conocida como 'La Eme' por medio del operativo 'Dirty Thirds'. Desde la década de 1990, la Mara Salvatrucha se unió a la Mafia Mexicana, sometiéndose a sus normas y cobro de 'impuestos', pero también beneficiándose de su protección.
24 May 2018 – 01:14 PM EDT
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LOS ÁNGELES, California.- Más de 500 agentes policiales se necesitaron para arrestar este miércoles a 32 miembros de la Mafia Mexicana en el sur de California, la violenta organización carcelaria que desde la década de 1970 controla a varias pandillas hispanas, incluida la Mara Salvatrucha (MS-13).

'La Eme', como también se le conoce, distribuye la droga de varios carteles mexicanos, como el de Sinaloa, en esta región, ha tomado el control de cárceles en Los Ángeles, corrompe a funcionarios públicos y asesina a los que no siguen sus reglas.

Pero este grupo no figura en el repetitivo discurso del presidente Donald Trump, quien este miércoles arremetió una vez más contra la MS-13, llamando de nuevo "animales" a sus integrantes y advirtiendo que son una amenaza para la seguridad nacional. Así ha justificado su promesa de construir un muro fronterizo.

"Ellos (los mareros) son el poder criminal en Centroamérica, pero en EEUU son solo otra pandilla. No son animales como dice el presidente Trump", dijo Gabe Morales, experto en pandillas y autor de varios libros sobre la Mafia Mexicana, en una entrevista con Univision Noticias.

"En la costa este los Bloods (una banda afroamericana) son más fuertes que la MS-13; los Crips en Los Ángeles tienen más poder. La (pandilla) Florencia 13 tiene como 10,000 miembros. Creo que Trump está usando a la MS-13 en su agenda política para señalar a todos los inmigrantes", agregó Morales.

La acusación federal por la que 32 socios de 'La Eme', de un total de 83 personas, terminaron tras las rejas este miércoles detalla la estructura de poder de la organización, la autoridad que ejerce sobre las pandillas y sus operaciones ilícitas en la Cárcel Central de Hombres y el Centro Correccional Torres Gemelas, ambos supervisados por el Sheriff de Los Ángeles.

El operativo 'Dirty Thirds' que logró la captura de estos pandilleros es el resultado de una investigación de más de cuatro años en la que colaboraron la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la Administración federal para el Control de Drogas (DEA) y agencias de policía locales. De los 83 acusados, quedan aún 16 prófugos.

Una empresa criminal tras las rejas

Las autoridades aseguran que 'La Eme' cometió varios delitos dentro de dichos centros penales, tales como contrabando y venta de droga, cobro de 'impuestos' por otros narcóticos que se distribuían en esos centros, extorsiones a los presos, agresiones y 'multas' a quienes no obedecían sus reglas, así como lavado de dinero por lo generado a través de esas actividades ilícitas.

José Landa Rodríguez, de 55 años, y dos jefes de la banda ahora fallecidos lograron tener una empresa criminal que "operaba efectivamente como un gobierno ilegal dentro de las cárceles", indicó la Fiscalía federal. Su dominio creció gracias a "llamadas telefónicas" y la colaboración de asociados.

Aunque estaba en una celda, Landa Rodríguez ejerció su poder en las calles, ordenando asesinatos, varios ataques, así como el secuestro y el homicidio del familiar de un pandillero que lo desafió, según la acusación. No está claro si ese crimen se llevó a cabo.

Para tener comunicación con el exterior, este usó al abogado Gabriel Zendejas Chávez, quien también fue arrestado en este operativo.

Según los fiscales federales, el defensor viajó a prisiones estatales y federales para transmitir mensajes a otros miembros de la organización, incluyendo los nombres de pandilleros que se habían vuelto informantes de la Policía, la lista de quienes manejaban las cárceles de Los Ángeles y facilitó un complot para exigirle el pago de 100,000 dólares a la banda de motociclistas Mongols.

Su cómplice era Luis Vega, uno de los jefes de la MS-13 en el sur de California y quien también ordenó actos violentos contra aquellos que desacataban las normas de 'La Eme'. De 33 años, Vega es considerado 'camarada', es decir, parte del segundo mando de la banda carcelaria.

"Se alega que Vega ordenó un asesinato y dirigió ataques contra aquellos que mostraron falta de respeto o no siguieron las reglas de la Mafia Mexicana", señala la Fiscalía.

Otro miembro encarcelado de 'La Eme', Michael Lerma, de 61 años, es acusado de controlar y exigir el pago de 'impuestos' a pandillas en Pomona y el Valle de San Gabriel, en el este del condado de Los Ángeles. Este hombre apodado 'Pomona Mike' operaba desde la cárcel un sistema enfocado en el tráfico de drogas, robos, fraudes, secuestros y otros delitos.

Todo lo que ganaba por estos crímenes le era depositado en su cuenta en la cárcel. Para no despertar sospechas, a sus cómplices les decía 'señoras'.

"La pandilla carcelaria Mafia Mexicana es un componente clave de la cadena de suministro de drogas ilícitas que controla en gran medida la distribución de narcóticos que realizan violentas pandillas callejeras", dijo sobre el operativo David J. Downing, agente especial de la DEA.

Si son declarados culpables, la mayoría de los acusados podrían ser condenados a decenas de años en una prisión federal; algunos podrían enfrentar cadena perpetua.

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Imágenes aéreas del gran operativo policial contra la poderosa Mafia Mexicana en California

Por encima de la MS-13

El FBI comenzó a seguirle la pista a la Mafia Mexicana en la década de 1970. Luego de espiar sus movimientos en la cárcel San Quentín, en el norte de California, llegó a esta conclusión: "Es uno de muchos grupos en prisión que está demostrando su poder, tanto en las cárceles como en las calles".

Veinte años después, el grupo aceptaba en sus filas a la Mara Salvatrucha, agregándole el número 13, por la ubicación de la letra eme en el alfabeto. Así se unió la MS a un sistema de pandillas controlado desde las cárceles que delimita el territorio donde pueden realizar sus actividades criminales, como la venta de droga, robos y extorsiones.

También se sujetaron a sus normas: pagar 'impuestos' o una porción de sus ganancias ilícitas, no invadir el territorio de otras bandas, no robar a sus cómplices, no realizar tiroteos desde autos, no cooperar con las autoridades, no hacer acuerdos con afroamericanos y no hablar con la prensa.

Los que infringen este reglamento son castigados, incluso con la muerte. A la orden de asesinato le dicen 'green light' (luz verde).

En retorno, la MS-13 recibió la protección de 'La Eme' en sus barrios y en las prisiones. Asimismo le ha permitido a algunos de sus jefes formar parte de su liderazgo para que sean los encargados de cobrar los 'impuestos' cada mes o año, aplicar sus normas al pie de la letra y resolver disputas internas.

"Es improbable que la MS-13 en Los Ángeles siga existiendo si elige no pagar impuestos, equivalente a pagos por extorsión, a la Mafia Mexicana", indicó la Fiscalía federal en una acusación contra 44 jefes, miembros y asociados de la Mara Salvatrucha que se presentó en mayo de 2017.

El analista Gabe Morales coincide en que la banda no podría operar sin someterse a 'La Eme'. "En Texas ellos también pagan 'impuestos' a la Mafia Texana. La MS-13 no es el diablo como dice Trump; hay otros grupos más peligrosos", dice el experto, quien menciona que la pandilla centroamericana ha perdido fuerza debido a operativos policiales y a la deportación de varios integrantes.

Morales asegura que algunos 'emeros' desconfían de los jefes de la MS-13 porque son inmigrantes centroamericanos y algunos se han vuelto informantes del gobierno.

Tan estricto es el dominio que ejerce 'La Eme' sobre la Mara que desde finales de la década de 1990 dividieron en cuatro partes el parque MacArthur, en el barrio hispano de Westlake, en Los Ángeles, y le otorgaron solo un segmento a la MS-13. Otro quedó en manos de su acérrimo rival, la banda Barrio 18. Desde entonces, tienen prohibido pelear territorio allí.

De acuerdo con las autoridades, entre la década de 1990 y hasta 2013, la Mara Salvatrucha en Los Ángeles estuvo bajo el mando de uno o dos mareros, pero después de un operativo que en 2014 concluyó con el arresto de unos 60 miembros de la banda, incluidos dos asociados de 'La Eme', la pandilla quedó en manos de un consejo de jefes de clicas.

"Ningún integrante de la MS-13 quiso emerger como líder general de la pandilla porque temían ser el blanco de las agencias del orden", señala una acusación.

Se calcula que la Mafia Mexicana tiene unos 200 jefes en California, a quienes conocen como 'carnales'. La mayoría purga largas condenas en prisiones federales y estatales. En 2005, el FBI reportaba que los tentáculos de la banda ya se habían extendido a Latinoamérica, Oceanía, Europa y Medio Oriente, y que ya no había una sola pandilla hispana en el sur de California que no estuviera bajo sus órdenes.

Una particularidad de la organización es que no hace tratos exclusivos con carteles de la droga. Por ello, pasó de distribuir droga que le enviaban los Hermanos Arellano Félix, a vender narcóticos de 'El Chapo' Guzmán, Los Zetas, La Familia Michoacana y del ahora dominante Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

"Están con todos, no tiene problemas, solo quieren hacer dinero", explica Morales.

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