Papás y Mamás

Únete al debate: circuncisión a recién nacidos ¿sí o no?

La polémica continúa pero aquí te damos argumentos que te pueden ayudar en tu decisión.
27 Jun 2016 – 12:56 PM EDT

Hay corrientes a favor y en contra. Están quienes la rechazan y hablan de mutilación sobre quienes no tienen poder de decisión o de una cirugía innecesaria que conlleva más riesgos que beneficios. Están también quienes la promueven por reducir infecciones y enfermedades de transmisión sexual.

¿Qué tanto hay de verdad en cada uno de los argumentos? Encuentra a continuación un brief de los pros y contras de un procedimiento quirúrgico que cada padre puede optar -o no- realizarle a su recién nacido.

¿Qué es la circuncisión?

Al nacer, el pene de tu bebé tiene la piel del prepucio “pegada” a la superficie del glande (la cabeza del pene). La circuncisión consiste en cortar esa piel para que el glande quede totalmente despejado. Si bien no se considera una práctica esencial para el bienestar de los niños sanos, muchos padres deciden realizarlas a sus hijos por razones religiosas (la mayoría de los judíos y musulmanes la practican de manera rutinaria) o porque creen que es más higiénico y saludable para el niño. Es más, la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve la circuncisión en determinadas zonas de África para reducir la propagación del SIDA. Sin embargo, ninguna organización médica importante recomienda la circuncisión neonatal universal y –de igual modo- ninguna la prohíbe por lo que –en la mayoría de los casos- la decisión está en los padres.

¿Estás por tener un hijo y aun no sabes que harás? Analiza los distintos argumentos para tomar la decisión más adecuada.

Razones a favor y en contra
1. -Argumento a favor: “Un pene circuncidado es más limpio.” Debajo del prepucio se puede acumular una sustancia blancuzca llamada esmegma que, de no limpiarse, puede convertirse en un caldo nutriente de bacterias y otros microorganismos que provocan infecciones, mal olor, etc. Al cortar el prepucio el glande queda expuesto por lo que su higiene es más sencilla.

-Contraargumento: “Se puede tener un pene limpio sin circuncisión, basta con mantener simples rutinas de higiene básicas”. Durante la primera infancia el pene se lavará tirando un poquito del prepucio, sin forzar, para eliminar cualquier adherencia. Es importante no tirar demasiado para no herir la piel. Poco a poco y de manera natural esa pielcita inicialmente adherida al glande irá cediendo cada vez más hasta que se separe totalmente (no hay edad fija para que esto suceda). A los niños hay que enseñarles bien como limpiarlo: explicándoles que hay que retrotraer el prepucio y lavar todos los días con agua y con jabón tendrán un pene limpio sin necesidad de acudir a la circuncisión.


2. -Argumento a favor: “La circuncisión es prevención”. Según el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos, hay estudios que indican que la circuncisión neonatal está relacionada con una disminución del riesgo de contraer cáncer de pene. De hecho, uno de cada 600 hombres no circuncidados adquiere este tipo de cáncer frente a uno de cada 120 mil que sí lo están.

La circuncisión reduce también los riesgos de contagio de Enfermedades de Transmisión sexual, incluido el HIV (lo que no significa que reemplace al condón como método de protección).

Finalmente, por simplificar la higiene, los circuncisos tienen menos infecciones urinarias.

-Contraargumento: “El cáncer de pene es raro, tan raro que se necesitarían cerca de 900 circuncisiones para prevenir un solo caso de cáncer de pene”. Además, en Europa hay menos hombres circuncidados que en Estados Unidos y -sin embargo- las tasas de cáncer de pene, de infecciones y de enfermedades de transmisión sexual son menores


3. -Argumento en contra: “La circuncisión es una cirugía y como tal, conlleva complicaciones”. Las más comunes son el sangrado y las infecciones. Además, durante la circuncisión el bebé está despierto y puede sentir dolor. Se trata de una mutilación sobre quienes no pueden decidir por cuenta propia”.

-Contraargumento: “Los beneficios son mayores que los riesgos.” Al menos así lo afirma la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) que considera que el hecho de disminuir el riesgo de padecer cáncer de pene, enfermedades de transmisión sexual, infecciones urinarias y “Fimosis” (cuando no se puede retrotraer al prepucio) es una consideración de peso frente a los riesgos quirúrgicos.

Por otro lado, si bien es cierto que un bebé no puede decidir sobre el futuro de su prepucio, no es menos cierto que tampoco decide sobre su vestimenta, sus vacunas, su comida o su doctor. ¡Somos los padres quienes decidimos por ellos todo el tiempo en base a lo que creemos es lo mejor para ellos! ¡Ese es nuestro deber!

Creo que todos los argumentos son respetables y que cada padre decidirá guiado por lo que crea mejor para su hijo. Si decides practicarle la circuncisión está bien y si no, creo que también. Lo importante es decidir informado. ¿Qué casos conoces tú? ¿Crees que la circuncisión en neonatos es necesaria?


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