Papás y Mamás

Con la lactancia materna alimentas a tu hijos y cuidas el medioambiente

¿Qué tiene qué ver la lactancia con la ecología? Todo, absolutamente todo.
5 Ago 2016 – 7:00 AM EDT

Soy una mamá de tres criaturas que le dio lactancia materna sólo a dos de los tres. Resulta que con mi primer hijo la falta de información y un doctor que me jamás me habló de la lactancia y por el contrario me dijo que siempre le completara con fórmula cada toma, pues mi primer experiencia de amamantar a mi bebé fracasó rotundamente, no duró ni siquiera los tres primeros meses.

Para mi segundo embarazo tomé decisiones diferentes, empezando por un curso de preparación al parto en donde aprendí mucho sobre los cuidados y necesidades de un recién nacido. También en el curso escuché por primera vez la frase “Lactancia Materna a libre demanda”. Todo un universo se abrió ante mis ojos.


Para cuando nació mi segunda hija me sentía más que lista para dar el seno, y aunque los primeros días fueron complicados en lo que yo entendía cómo iba la cosa, poco a poco no fuimos acoplando. Al cabo de una semana ambas sabíamos lo que teníamos qué hacer.

Desde entonces y durante ocho meses mi hija no tomó más que la leche de su mamá, ni una gota de fórmula ni biberones. Y aunque para muchas mujeres la lactancia materna puede resultar algo muy demandante, para mi era más cómodo poder darle la teta en cualquier lugar a cualquier hora, sin tener que cargar con mamilas, leche en polvo, agua embotellada ni nada.

Cuando nació mi tercera hija ni siquiera lo pensé, en automático me la pegué al pecho a los minutos de nacida, ella como una profesional succionaba con fuerza como si llevara mucho tiempo haciéndolo y apenas eran unos minutos de vida que tenía. Y no me la despegué durante dos años ocho meses.


A diferencia de su hermana mayor que al año comenzó a tomar jugos y agua en mamilas, la más pequeña de mis hijos jamás quizó el biberón, ni con leche materna que me extraía, ni agua ni jugos, nada de nada.

Este agosto 2016 que se celebra el Mes Mundial de la Lactancia Materna con el tema “Desarrollo Sustentable”, me doy cuenta de que con mi empeño en la lactancia ayudé un poquito al medio ambiente, o al menos, no contribuí a contaminar ni a producir basura.

¿Qué tiene qué ver la lactancia con la ecología?
Todo, absolutamente todo. Comenzando porque al dar el pecho no compras mamilas que luego que tienes lavar, lo que se traduce en consumo de agua y jabón lavatrastes, mismo que a su vez contamina el agua. También evité el consumo y gasto de electricidad al no tener que esterilizar las mamilas para matar las potencias bacterias que vienen en el agua del grifo.

Pero además de esto, al no tener que darle fórmula, no aumenté la demanda de esta comida que debe producirse en masa, que requiere de litros y litros de agua, que produce desechos físicos al quedar vacíos los botes y que contamina el ambiente al tener que ser transportado de lugar donde se produces hasta los súper mercados donde venden la fórmula láctea.

Este año mi reflexión sobre la lactancia materna es que además de ser el alimento ideal para un bebé humano, es el alimento ideal para el planeta, porque no consume sus fuentes de agua, no contamina la tierra con latas y latas de alumnio vacías que no sirven para nada y tardan años en deshacerse.

Además, tampoco necesitas consumir agua embotellada como con la fórmula, lo que se traduce en menos basura y botes de plástico rodando por los suelos o flotano en los mares y ríos.

La leche materna no necesita producción en masa, no necesita empacarse ni transportarse ni almacenarse. De todos los alimentos naturales que podemos encontrar, la leche que cada mamá le da a su bebé es la comida más natural y ecológica del planeta.




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