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Papás y Mamás

10 cosas que una mamá le puede decir a sus hijas sobre la igualdad de género

La forma en la que nuestros hijos perciben las diferencias de género están influenciadas directamente por los padres. Somos nosotros los que le compramos la ropa, los juguetes, los libros y somos nosotros quienes debemos enseñarles sobre la igualdad de género, aunque a veces nos resulte complicado.
22 Sep 2016 – 3:49 PM EDT


Cada vez más organizaciones y comunidades trabajan día a día para llevar el gran mensaje a las niñas de todos los rincones del planeta sobre la igualdad. El mensaje principal: que no son el sexo débil, que son capaces de lograr cosas increíbles y que su éxito en la vida no depende de si tienen o no un ‘cuerpo perfecto’, un novio, un esposo o prendas consideradas 'femeninas'.


El mensaje se puede ver cada vez más en las diferentes áreas, desde la escuela, las redes sociales, la música y hasta en algunas tiendas de moda y de juguetes, donde el color rosa ha dejado de ser un indicador de ‘cosas para niñas’ y la sección infantil ahora no se divide más por nenes y nenas.

Sin embargo, no pasan muchos días sin que nos topemos con comerciales o conversaciones que nos recuerdan que la igualdad de género aún no es una realidad en muchos lugares y que, como mamás, necesitamos enseñarle a nuestras hijas que ser mujer no es una debilidad, ni un limitación. Todo lo contrario.

La forma en la que nuestros hijos perciben las diferencias de género está influenciada directamente por los padres, al menos en sus primeros años de vida. Somos nosotros los que le compramos la ropa, los juguetes, los libros. Quienes los inscribimos en clases de ballet o de fútbol y quienes decimos (o no) qué son ‘cosa de mujeres’ y que son ‘cosas de hombres’.

Muchas veces, sin querer, limitamos a nuestras niñas comprandoles solo muñecas, vistiéndolas de princesas y enseñándoles a hacer ‘cupcakes’, en vez de llevarlas a ver un partido de béisbol o a practicar guitarra eléctrica.


Estas son algunas formas de pasar el mensaje de generación en generación:

1-Eres única: no tienes que parecerte a nadie para ser exitosa, feliz. No tienes que vestirte de cierta manera, escuchar cierto tipo de música o tener el cabello de cierto color o estilo. Cuanto antes aprendan a valorar su persona integralmente, mejor afrontarán los retos que traen en sí convertirse en mujer.

2- Los juguetes no tienen género: si quieren jugar con un carro de bomberos, practicar fútbol, comprarse un juego de pesca o construir con bloques de lego, sí lo pueden hacer. (¿ Sabían que en los años 70, avisos de Lego tenían a niñas como protagonistas y los legos eran ‘gender neutral’? ). Es importante que expongamos a nuestras hijas a diferentes opciones, para que ellas elijan, sin que predeterminamos, a veces llevadas por la costumbre, con qué pueden jugar, a qué pueden jugar y a que no.


3-Lo que opinan ‘los demás’ no es relevante: en la era de las redes sociales, cualquier desconocido puede poner un mensaje cruel y hacerle pasar un muy mal rato a una niña. Es importante que las niñas sepan que pueden confiar en su familia y en sus amigos y que tengan las herramientas emocionales y el lenguaje para saber diferenciar entre una opinión constructiva y un mensaje que simplemente procura hacerlas sentir mal.

4- Casarse es una opción, no una obligación: ni una meta. Esa idea de que si una mujer no se casan antes de los 30 o que si no tiene hijos, no ha ‘triunfado’ en la vida tiene que desaparecer de las conversaciones. Como mamás tenemos que asegurarnos de que nuestras hijas sepan que un hombre (esposo, novio, pareja) no es una validación de su éxito personal. Que ellas pueden estudiar, viajar, comprarse una casa, escribir un libro, abrir un negocio, y que los hombres pueden ser sus mejores amigos, compañeros, o inspiraciones, pero siempre desde un nivel de igualdad.


5- Eres fuerte, de verdad eres fuerte: la fortaleza interna es una herramienta que las ayudará a ir detrás de lo que sueñan, aunque ‘técnicamente’ sea una cuestión de hombres. Es fundamental que se vean a sí mismas como personas fuertes y que las responsabilidades sociales y su compromiso con la comunidad no es una cuestión de género. Ellas pueden ser un cambio positivo, no tienen que pedir permiso ni esperar una invitación. Ellas son fuertes, capaces y su género no es impedimento para que hagan una diferencia en este mundo.

6- Tu cuerpo no es una imagen: muchas niñas abandonan lo que les gusta hacer cuando tienen 12 o 13 años porque no se sienten cómodas con su cuerpo. Como mamás tenemos la misión de ayudarles a ver que su cuerpo es su herramienta más poderosa. Que sus curvas o su altura, no es lo que la define. Que esos brazos y esas piernas están para lograr cosas y no para que alguien le ponga un me gusta o no en las redes sociales.

7-Las mujeres apoyan a otras mujeres: una forma de enseñar sobre la igualdad de género es explicándole la importancia de apoyar a otras mujeres. ¿ Cuántas veces hemos escuchado esa frase que dice para una mujer no hay peor enemiga que otra mujer? Nuestras hijas necesitan aprender que se trata totalmente de lo opuesto.

8- Los hombres también lloran: así cómo le queremos inculcar que no somos el séxo débil, tenemos que enseñarles que los hombres no son de piedra, ni menos so n príncipes o caballeros con armaduras que todo lo pueden. Que tienen emociones, que lloran, que quieren, que abrazan y que tienen mucho más en común de lo que se imaginan. Es importante que sepan que su novio, o su amigo de la escuela, tiene sentimientos, tiene miedos y que no espere que los hombres siempre sean ‘los fuertes’ en las situaciones difíciles.

9- Puedes usar tacones y descubrir la vacuna contra el cáncer: es decir, no tienen que elegir entre ser coquetas o ser inteligentes. Pueden ser ambas o más. No tenemos que perpetuar estereotipos de género, ni intentar ‘encajar’ en algún lado para que las etiqueten más fácilmente. No son simplemente ‘girlies’ o ‘tomboys’, o ‘social butterflies’, o cerebritos. La mujer inteligente no es la siempre usa anteojos y trajes, y no porque sean físicamente atractivas tienen que esforzarse menos para pasar un examen.


10- El futuro es de ellas: la igualdad de género es una ilusión en muchos países donde las niñas son obligadas a casarse a los 11 años, donde la mayoría de los esclavos sexuales son nenas, donde no pueden ir a la escuela por ser mujeres, donde el abuso doméstico no se reporta. Ese no es su futuro. Hoy tenemos una mujer que es candidata a presidente (por primera vez en la historia). De allí, sólo podemos pensar en todo lo que aún pueden conseguir.


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