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Consejos Bienestar

Rompiendo el estigma: somos muchos los papás confiables

Hoy es más común que papá y mamá trabajen. Y hay padres capaces de cuidar.
23 Jul 2016 – 8:51 AM EDT

Desde antes de tener nuestro primer hijo, la ginecóloga de mi esposa se hacía la simpática a mis costillas, siempre dudando de mi capacidad de cuidar a los bebés y en general, de la poca confianza que tenía en los papás para hacer bien las cosas en los asuntos cotidianos relacionados con el cuidado de los niños, desde lo básico, como cambiar el pañal, hasta darles de comer lo adecuado.

Primero, no me pareció gracioso. Luego descubrí que la doctora, ya mayor, más que feminista, tenía un problema generacional, así que fui comprensivo. Eso que criticaba la doctora sucedía mucho el siglo pasado. Hoy, que es más común que papá y mamá trabajan, habemos padres capaces de cuidar muy bien a los niños. Hice preguntas a muchos padres y confirmé que estaba en lo correcto aunque admito que debe haber excepciones.


Aquí algunas historias.
Al primero en preguntarle fue a un amigo mexicano, papá de tres, de nombre Armando y que vive en Seattle. Hasta se emocionó cuando le pregunté. Pareció que nunca le habrían preguntado si era capaz de cuidar solo a sus bebés. Me platicó que sí, que de hecho él fue quien cambió el primer pañal de su hija. También que él bañaba a sus hijos en los primeros meses porque a su esposa le daba miedo soltarlos. Agregó que fue una gran experiencia el haberse involucrado.

Alejandro, un amigo periodista de la Ciudad de México, también se considera bueno para cuidar a sus dos hijos. Comenta que sabe que hay cosas difíciles de suplantar, como la emoción implícita de amamantar, pero que le gusta mucho cuidar a sus hijos y, lo mejor de todo, no lo ve como obligación sino como una opción deseable.

Y también me contó algo que puede ser peligroso para los futuros papás: dice que las necesidades de los bebés son pocas, solo hay que aprender a identificarlas porque si bien son las mismas los niveles de tolerancia varían de bebé a bebé. Tiene sentido en muchos aspectos, pero aquellos que aún no debutan como padres podrían creer que es muy fácil, y la verdad es que es mejor que tengan otro tipo de expectativas.


Otro amigo, que vive en Alpharetta, GA, fue muy sincero: “Me declaro mandilón, yo baño a mi hija de 3 años y a mi niño de 15 meses, no me gusta cambiarle el pañal al niño pero cuando no está su mamá, no hay opción”.

Para que no tuviéramos sólo la opinión de papás, cuestioné a dos mamás sobre qué tanto se involucraron sus esposos con sus hijos cuando estos eran bebés. Una me dijo que poco cuando eran muy chiquitos porque tenía miedo de lastimarlos, pero conforme fueron creciendo, se iba involucrando más. A la otra, como es esposa de un militar, le hice una pregunta más directa ¿Un oficial del ejercito cambia pañales? ¿Qué tanto? Me contestó con razón que no importaba el oficio, sino la persona. ‘Mi esposo si cambiaba pañales, hacía la leche de mis hijos o se levantaba en las noches cuando llegaban a llorar´, me contó.


Como ven, aunque sean pocas historias, sí es un tema generacional, los mismos costos actuales hacen ambos padres apoyen en todo, en los gastos diarios y los labores del hogar. Y lo mejor es que el si el papá se involucra, lleva otros beneficios para los niños según la Academia Americana de Pediatría (APP) como en el lenguaje y, muy importante, tienen un mejor comportamiento general.

Otro dato importante que debería leer la ginecóloga de mi esposa: en 1965, los padres de EEUU invertían en tareas de la casa unas 4 horas por semana, mientras que en 2011 invertían lo doble, 10 horas. Y en el cuidado de los niños, en esa época sólo cuidaban a los niños 2.5 horas a la semana contra las 7 que invierten actualmente.

Es el promedio y aún es el tiempo necesario para orgullecernos de ello, pero hay un avance.

¿Ustedes que tanto comparten las tareas de la casa?

Por Luis Bueno

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