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buen dormir

¿Siempre estás cansado y el café no ayuda? Podrías tener la enfermedad que ataca en sueños

Publicado 20 Ene 2021 – 03:24 PM EST | Actualizado 20 Ene 2021 – 04:22 PM EST
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Hay una enfermedad silenciosa e invisible que ataca a las personas cuando están dormidas y afecta su rendimiento durante el día.

El descanso es fundamental para que los seres humanos lleven una vida saludable; sin embargo, hay algunas personas que no descansan de manera adecuada, a pesar de no tener aparentes problemas para dormir.

Se estima que al menos 20% de adultos en edad media padecen una condición llamada apnea del sueño y el 80% de ellos no están diagnosticados.

El síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS), o apnea del sueño, es un trastorno potencialmente grave en la que la respiración se detiene mientras la persona duerme.

Síntomas de apnea del sueño

El padecimiento tiene diferentes síntomas según el tipo de apnea; sin embargo, algunos comunes son ronquidos fuertes, dolor de cabeza al despertar o cansancio durante el día.

Si quien padece la apena duerme acompañado, la otra persona puede notar jadeos durante la respiración por falta de aire o momentos en lo que se corta la respiración.

Insomnio, boca seca, irritabilidad o dificultad para concentrarse durante el día son otros síntomas del padecimiento.

Mayo Clinic señala que, aunque los ronquidos son un síntoma común, no todas las personas con apnea del sueño los presentan. Es por eso que un gran número de personas no están diagnosticadas.

Tipos de apnea

Existen tres tipos de apnea del sueño: obstructiva, central y compleja. El primero es el más común y ocurre cuando los músculos de la garganta están relajados.

Cuando los músculos se relajan, los conductos respiratorios no reciben suficiente aire, lo cual puede disminuir los niveles de oxígeno en la sangre.

Sin embargo, el cerebro detecta la obstrucción de aire, por lo que lanza señales para despertar brevemente y respirar de manera correcta.

El ciclo de respiración se puede repetir entre 5 y 30 veces cada hora durante la noche, lo cual ocasiona que no se alcance una fase profunda del sueño y, en consecuencia, no se obtenga un buen descanso.

En la apnea central, el cerebro no envía señales a los músculos para respirar de manera correcta y es por eso que se interrumpe.

El segundo tipo de apena es poco frecuente, pero es posible que las personas que la padecen despierten varias veces con la sensación de estar ahogándose.

La apena compleja es una combinación de los dos tipos anteriores y es el más grave por fusionar las consecuencias de ambos.

Causas de la apnea

El riesgo de padecer apnea del sueño aumenta con la edad, pero eso no significa que los niños estén exentos de ella, aunque es menos común.

El sobrepeso y obesidad son un factor de riesgo, porque la grasa alrededor de las vías respiratorias obstruye la entrada de oxígeno al organismo.

Los consumidores de tabaco tienen tres veces más probabilidades de desarrollar apnea del sueño, pues fumar inflama los músculos y retiene líquidos en las vías respiratorias.

El consumo de alcohol, sedantes u otros medicamentos narcóticos relajan los músculos de la garganta, por lo que también son un factor para desarrollar apnea del sueño.

La apnea del sueño es un padecimiento que puede ser hereditario y la genética juega un papel importante, al tener vías respiratorias estrechas aumenta el riesgo de padecerla.

La hipertensión, diabetes tipo 2, problemas cardiovasculares, enfermedades pulmonares o accidentes cardiovasculares previos son factores importantes para desarrollarla.

Consecuencias

El cansancio durante el día, aunado a la incapacidad de concentración, bajo desempeño en actividades diarias, irritabilidad o depresión son las principales consecuencias de la enfermedad.

La apnea del sueño también puede derivar en complicaciones cardíacas, hipertensión, diabetes, problemas hepáticos o síndrome metabólico, si no se padecían previamente.

Tratamiento

El tratamiento de la apnea del sueño usualmente requiere de dispositivos o mascarillas externas para ayudar a la respiración durante los periodos de sueño.

Algunos casos graves podrían requerir una cirugía para liberar las vías respiratorias y los más leves pueden ser tratados con terapias caseras de respiración.

Por ello, es importante consultar a un especialista ante cualquier síntoma para que otorgue un diagnóstico y tratamientos adecuados.

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