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¿Vale la pena hacer dos carreras en la universidad?

Entre las muchas posibilidades que tienen los estudiantes universitarios para hacerse más atractivos a futuros empleadores está la opción de estudiar dos carreras a la vez. Un profesor de Economía Pública y Filosofía del Trabajo de Stanford investiga si esto realmente es mejor.

Los estudiantes, a veces desde tan temprano como el sexto grado, son bombardeados con una variedad de oportunidades para poder competir durante la universidad, todo con la promesa de que les dará la posibilidad de un mejor empleo o mayores ingresos al entrar en el ‘mundo real’.

Una de esas opciones es hacer dos carreras, cuando el estudiante obtiene dos diplomas a la vez, a veces en disciplinas totalmente diferentes. Pero, ¿hacer esto sí lleva a conseguir un empleo mejor pagado? ¿Vale la pena el tiempo ‘perdido’ que podría haberse empleado en otras actividades, como pasantías o involucrarse en el gobierno estudiantil?

En la universidad, yo hice varias carreras, lo cual me dio una mayor educación que creo enriqueció la calidad y creatividad de mi pensamiento y mejoró mis prospectos de carrera. Sin embargo, quería datos concretos para respaldar mi experiencia anecdótica.

Para ello, procesé algunas cifras de la Oficina del Censo sobre más de dos millones de trabajadores a tiempo completo y las analicé para ver si hay una relación entre el hecho de obtener varias licenciaturas y la ganancia financiera en los años después de la graduación.

Hacer dos carreras, ¿menos popular?

Aunque los diplomas dobles han sido una forma popular para equilibrar un estudio profundo de las humanidades con carreras tradicionales en las ciencias, los calculos básicos sugieren que el porcentaje de trabajadores con dobles licenciaturas se ha mantenido más o menos constante, o incluso ha disminuido, en los últimos seis años, dependiendo de cómo se restrinja la muestra.

Por ejemplo, analizando a todas las personas entre las edades de 20 y 29 años, sólo el 12.5% de la población tenía una doble carrera en 2015, lo cual es una disminución en comparación con el 14.2% en 2009, según cálculos basados en datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS) de la Oficina del Censo. Al mismo tiempo, el porcentaje de trabajadores en el mismo rango de edad con cualquier tipo de título universitario aumentó del 23% al 36%.

Por un lado, la doble maestría puede ayudar a los estudiantes a evitar la especialización exagerada, exponiéndolos a nuevas maneras de pensar y comunicarse con otras personas fuera de su área principal. Además, compensa con otras oportunidades educativas.

En 2013, la Comisión Nacional de Logros en Educación Superior incluso instó a las universidades a "reducir la cantidad de opciones disponibles a los estudiantes" para instarlos a que terminen sus estudios, quizás restringiendo e incluso prohibiendo que terminen dobles licenciaturas.

Aunque el número de graduados universitarios en el mercado laboral está creciendo, el número de dobles licenciaturas está disminuyendo. Francesco Corticchia/Shutterstock


Qué dicen las investigaciones existentes

Las investigaciones previas sobre si una doble licenciatura vale la pena han mostrado resultados mixtos.

Un informe de 2011 reveló que quienes terminan una doble licenciatura, en promedio, ganan 3.2% más que quienes no lo hicieron. El informe señaló que ese aumento se reducía a cero en las universidades de artes liberales pero llegaba hasta casi 4% en las universidades "integrales y de investigación".

Un estudio más reciente, publicado en 2016, llegó a la conclusión de que los estudiantes de artes liberales que adquirían una segunda licenciatura en negocios o en el campo de la ciencia, tecnología, ingeniería y las matemáticas (STEM) ganaban un poco más que sus compañeros con una sola licenciatura. Pero los autores observaron que no había ninguna mejoría cuando se comparaba con una licenciatura en negocios o en el campo de las STEM.

Sin embargo, estos dos informes se basan en secciones transversales relativamente pequeñas de individuos, lo que los hace menos representativos y limita su poder estadístico. Además, se enfocan en un solo año, 2003 y 2010, respectivamente, lo que significa que los resultados pueden verse afectados por las condiciones económicas transitorias de esos años.


Lo que muestra una nueva investigación

En mi propio análisis, examiné datos sobre más de dos millones de trabajadores a tiempo completo de 20 a 65 años durante un período de seis años (2009-2015), utilizando datos de la Oficina del Censo. La oficina proporciona la mayor fuente de información disponible públicamente sobre individuos y hogares, ayudando a garantizar que el análisis sea representativo y detallado. El conjunto de datos incluye información sobre los ingresos, ocupación, licenciaturas de cada individuo y una amplia gama de otros datos demográficos.

Los resultados mostraron que los estudiantes de artes liberales que adquirieron una segunda licenciatura en el campo de las STEM ganaban, en promedio, 9.5% más que sus compañeros en artes liberales con sólo una licenciatura, después de controlar los factores demográficos individuales, tales como edad, años de escolaridad, estado civil, género, tamaño de la familia y raza. Los estudiantes que combinaron una licenciatura en artes liberales con una licenciatura en negocios ganaron un 7.9% más.

Usted podría pensar que esto no es realmente una sorpresa. Por supuesto, los licenciados en el campo de las STEM ganan más que sus homólogos de las artes liberales. Aunque este análisis ya controla el hecho de que los licenciados en negocios y en el campo de las STEM generalmente ganan más que sus homólogos, quise profundizar un poco más. Así que restringí las muestras para comparar las dobles licenciaturas en el campo de las STEM y artes liberales con aquellas licenciaturas únicamente en el campo de las STEM. Aunque la ventaja disminuye, los ingenieros y científicos que obtienen una licenciatura extra en artes liberales ganaron un 3.6% más, en promedio.

También quería ver si la ventaja existe cuando se comparan personas en ocupaciones similares. Por ejemplo, consideremos dos graduadas de periodismo, una con una sola licenciatura, la otra con una segunda licenciatura en ingeniería. Naturalmente, la que trabaje como periodista, lo que generalmente se paga mal, ganará menos que su compañera que decidió que el periodismo no era para ella y consiguió un trabajo en Google.

Por lo tanto, controlando la ocupación, descubrí que los beneficios de una doble licenciatura en artes liberales y el campo de las STEM fueron del 5.2%, y un 3.4% con una licenciatura en negocios. En otras palabras, aun cuando analizamos dentro de las estrechas categorías ocupacionales, aquellas personas que obtuvieron dobles licenciaturas en diferentes campos solían ganar más que aquéllas con una sola licenciatura.


Entonces, ¿debo estudiar dos carreras?

Por lo tanto, aquéllos que estén a punto de asistir a la universidad, ¿deberían esforzarse en obtener una doble licenciatura? ¿O deberíamos aconsejárselo a nuestros hijos?

Como con cualquier cosa, depende. Traté de hacer mi análisis tan sólido como me fue posible, pero todavía no está totalmente claro si la conexión entre las dobles licenciaturas y los mayores ingresos es causal. Sin embargo, mis resultados sugieren que es más que una simple correlación.

Además, una asociación con los mayores ingresos no significa que la doble licenciatura sea adecuada para todo el mundo, especialmente teniendo en cuenta el hecho de que la ventaja varía según la propia trayectoria profesional y preferencias del individuo. Cada estudiante universitario debe sopesar los pros y los contras de cada una de las oportunidades potenciales, desde obtener una segunda licenciatura hasta unirse al gobierno estudiantil.

Sin embargo, mi investigación sugiere que los estudiantes que están dispuestos a exponerse a más formas de pensar y conocimientos disciplinarios bien podrían estar invirtiendo en los cimientos que los prepararán para una carrera exitosa e innovadora.

*Christos Makridis tiene un doctorado en Filosofía del Trabajo y Economía Pública en la Universidad de Stanford

The Conversation