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Universidades

Un doctorado para madre e hija: Cal State Long Beach se los da el mismo día

Tras años de estudio y esfuerzos compartidos, Verónica Pérez y su hija Lakyshia celebran la coincidencia de recibir este martes un doctorado en liderazgo educativo.
17 May 2016 – 6:55 PM EDT

Si las emociones en el día de graduación están en los niveles máximos, que madre e hija obtengan un doctorado el mismo día supone ilusión y orgullo por partida doble.

Ese es el caso de Verónica Pérez y su hija mayor Lakyshia quienes reciben este martes su doctorado en Liderazgo Educativo de la Universidad Cal State Long Beach (CSULB).

“Más que nada es algo muy bonito, muy emocionante que la vida dio vuelta completa para llegar a este punto. Es a la vez el fin de una travesía para mí”, sostiene Verónica, de 50 años.

Las dos comparten el deseo de lograr un cambio en la educación y aunque obtienen el mismo título, Verónica se especializó en liderazgo para el nivel elemental y de intermedia mientras Lakyshia -que asiste a estudiantes en el Santiago Canyon College- se centró en el programa universitario.

A Verónica, por un lado, le hace ilusión establecer en el futuro una escuela chárter. Lakyshia, de otra parte, quiere dirigir una institución de estudios superiores.

“Yo aspiro a ser presidenta de una universidad”, cuenta Lakyshia, de 31 años, tras afirmar que busca mostrar que una meta así es posible.

“La mayoría de los presidentes universitarios son hombres y quiero mostrar que algo así es posible independientemente si eres mujer y tienes hijos”, explica Lakyshia quien ya es madre y quien espera otro bebé. Verónica, estudió muchas veces mientras cuidaba a su nieta.

Ambas se apoyaron mutuamente para lograr ese título con el que afirman que podrán llegar más lejos.

Verónica cuenta que aunque tenía una licenciatura y una maestría, aspiraba a un doctorado para ampliar sus posibilidades en el campo educativo.

“Antes de eso tuve que mantener y apoyar a mis hijos para que estudiaran y terminaran sus estudios. Pero cuando tuve mi primera nieta, me dije ‘voy a hacerlo’ para agradecerle a mi mamá por darme la oportunidad y por siempre inculcar esa aspiración”, explica.

Los padres de Verónica, provenientes de Querétaro, México, llegaron a Estados Unidos cuando eran jóvenes. Y su madre la motivó a estudiar pese a todo. “Me dijo que no tenía excusa”, expresa quien arribó junto a su familia cuando tenía dos años.

Verónica, entonces, crió sola a sus cuatro hijos y prefirió privilegiar las metas de ellos antes que las suyas. “Ser madre soltera nunca fue como ‘pobrecita’ sino pensar cómo lo vamos a hacer. Fue un proceso más largo, y me tardé. Hubo días en que me los llevé conmigo a clases, compañeros que me tenían que ayudar”, detalla Verónica quien trató de ajustar su agenda alrededor de los horarios de sus hijos y de varios trabajos para que a ellos no les faltara nada.

Las vueltas de la vida son algunos de los mejores gustos que uno se puede llevar. En el caso de Verónica, aparte de dar clases en Santa Ana College es consejera académica en Santa Ana High School, la secundaria de donde se graduó y donde un día alguien intentó desalentarla.

“Cuando yo era estudiante, que uno de mis consejeros me dijo que los latinos no aspirábamos a nada. Me dio mucho coraje”, relata Verónica quien hoy día se acuerda de aquel comentario y se reafirma en las razones por las cuales los hispanos no deben descartar sus estudios pese a los escollos.

“He visto las oportunidades que le provee a uno tener la educación, no solo es seguridad de empleo, sino que he visto cómo tener más educación que la que tuvo mi mamá cambió mi vida y la de mis hijos”, reflexiona Verónica quien busca inspirar a otros hispanos para que apuesten a la dedicación para conseguir sus metas.

Según Verónica, a muchos hispanos les cuesta navegar el sistema educativo de Estados Unidos y en varias ocasiones no saben qué exactamente preguntar, como le sucedió a ella.

“Pero en cuanto empecé a aprender, me trataron diferente y a mis hijos. Me sentía como los americanos que entraban con todo el derecho. Estoy aquí para exigir, que mis hijos irán a la universidad a pesar de que son de color”, dice quien se apoyó en la fortaleza interior para que nadie la tratara como trataron a su madre cuando estaba recién llegada en EEUU por no dominar el idioma de esa otra cultura.

Verónica se dijo a sí misma, “aquí esto no va a pasar, aquí yo mando para sacar mis hijos adelante”. Y así lo ha hecho.

Tres de sus hijos estudian Leyes y Lakyshia, que conversa con nosotros mientras se preparaba para la graduación, cuenta que la ilusión mayor es dar ese paso hacia su futuro junto a su madre.

“Estoy muy orgullosa de obtener este doctorado con mi mamá. Ella me apoyó desde chiquita en todo lo que quiero y lo hizo conmigo. Ella es un ejemplo y esto es algo muy especial. Muchas personas no hacen esto”, finaliza esa hija que tiene la fortuna de una madre que comparte el mismo deseo de ayudar a cuantos puedan en su trayecto educativo.


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