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Un pasado de violencia doméstica: lo que oculta un agresor antes de cometer un tiroteo mortal

El 57% de los autores de tiroteos en EEUU son exparejas o familiares con un entramado de agresiones a sus víctimas que, finalmente, terminan heridas o muertas en una venganza a disparos. En algunos casos, hay también muertos y heridos colaterales.
12 Abr 2017 – 7:36 PM EDT



Cedric Anderson, David Conley y Omar Mateen tienen algo en común. Todos tenían un pasado de violencia doméstica que pasó inadvertido hasta que descargaron sus pistolas contra sus familiares o desconocidos y encabezaron los titulares de los diarios como los perpetradores de mortales tiroteos.

Según Everytown for Gun Safety, una organización independiente que estudia la violencia de las armas, entre 2009 y 2015 en más de la mitad de los tiroteos masivos que ocurrieron en Estados Unidos (57%) el agresor dispara a matar a una pareja, expareja o a familiares. En datos más recientes, de 2009 a 2016, la mayoría (54% de los casos) de los tiroteos tienen un entramado de agresiones en el hogar o entre cercanos.

"Las armas juegan un rol significativo en la violencia doméstica", dijo Sarah Tofte, directora de investigación de este centro a Univision Noticias.

Cedric Anderson, el hombre de San Bernardino que llegó el lunes hasta el aula de su exesposa maestra y sin mediar palabras le disparó a matar, tiene esa tacha: había sido arrestado en cuatro ocasiones (entre 1982 y 2013) por armas, violencia doméstica y robo, aunque no cumplió condena de prisión, según dijo la policía. Eso quedó en su reporte criminal.

Y su relación amorosa con la maestra Karen Smith tampoco fue idílica. Según las autoridades, la pareja comenzó a salir hace cuatro años y se casó recién en enero. Pero a mediados de marzo comenzaron los problemas y ella se marchó de la casa.

"Los más cercanos a ella dijeron que mencionó que su comportamiento (el de Anderson) era extraño y que estaba preocupada, que le hizo amenazas; que no eran amenazas específicas sobre dispararle", dijo el jefe de la Policía de San Bernardino, Jarrod Burguan, en una rueda de prensa. En el allanamiento a la vivienda del hombre en Riverside, California, incluso hallaron una nota en la que hablaba de un "sentimiento de deshonra". Esa es ahora una de las evidencias que sustenta la hipótesis de la violencia doméstica en este tiroteo en el que además murió uno de los alumnos de Smith, de 8 años, y otro de 9 resultó herido.


En un video publicado en Facebook por Anderson en febrero, habla de que su matrimonio era feliz aunque advierte que una de las razones es que su esposa sabía cuándo ignorarlo.

Según el reporte de Everytown for Gun Safety, en casi la mitad de los tiroteos (42%) los agresores antes de descargar sus armas contra familiares o desconocidos dan señales sobre el nivel de violencia o peligro que están dispuestos a perpetrar.

Tofte explica que pueden ir desde la generación de situaciones de estrés a la víctima, la violacion de órdenes restrictivas, agresiones y abusos sexuales hasta las amenazas con armas de fuego.

Otro caso: Omar Mateen

Hay otros casos en los que los atacantes tienen antecedentes de violencia doméstica, pero luego ejecutan sus tiroteos por otras razones. Por ejemplo, Omar Mateen, el estadounidense de 29 años que declaró su lealtad al grupo terrorista Estado Islámico en una llamada al 911 y horas después entró a una discoteca gay en Orlando, Florida, y asesinó a tiros a 49 personas que disfrutaban de una fiesta.

Después de la tragedia, su exesposa Sitora Yusufi declaró a los medios que Mateen era violento, mentalmente inestable y que incluso la golpeó en distintas ocasiones mientras estuvieron casados.

Ambos se conocieron por internet ocho años antes de la masacre y ella se mudó a Florida y se casaron. Pero Yusufi aseguró que el matrimonio terminó convirtiéndose en una relación abusiva y de golpes por cosas tan sencillas como que ella no había lavado la ropa.


Tiroteos masivos en EEUU: una tendencia creciente
Más de 1,000 personas murieron en medio de tiroteos masivos en los últimos cuatro años en Estados Unidos. Año a año la cifra ha sumado decenas de víctimas que quedan atrapadas en las balaceras de sus agresores.
FUENTE: Gun Violence Archive | UNIVISION

Los que quedan fuera del registro

Las cifras presentadas por Everytown for Gun Safety son alarmantes, pero incluso podrían ser mayores. Muchos casos en los que hay varias muertes por armas quedan fuera de las estadísticas dado que esta organización solo incluye en sus registros los incidentes en los que hay cuatro o más personas asesinadas, sin incluir al atacante.

Un caso que no entrará en estas estadísticas es, por ejemplo, el tiroteo que Cedric Anderson inició en el salón de clases de San Bernardino. O el de Chericia Brown, una madre que advirtió a las autoridades sobre las amenazas de su marido de que la "mataría personalmente". En 2016, ella fue apuñalada por su esposo que, luego, le disparó a sus hijos de 1 y 4 años y se suicidó.

En contraposición, otros como el asesinato de Valerie Jackson sí quedará registrado. En agosto de 2016, David Conley irrumpió sin autorización en la casa en Houston, Texas, y les disparó directamente a la cabeza a ella, a su esposo y a sus seis hijos. Lo hizo molesto porque Jackson había terminado la relación extramarital que mantenía con Conley para volver con su marido.

Para Sarah Tofte de Everytown for Gun Safety, la violencia doméstica que acaba con vidas a disparos tiene consecuencias "devastadoras" no solo por las muertes sino también cuando quienes pueden testificar sobre un tiroteo masivo son los niños.


En fotos: el luto envuelve a San Bernardino luego del tiroteo en la escuela primaria North Park

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