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Tiroteo en Michigan

Padres del sospechoso que disparó contra sus compañeros en Michigan se declaran inocentes de homicidio involuntario tras ser arrestados

James y Jennifer Crumbley fueron capturados en Detroit. Una fiscal presentó cargos de homicidio involuntario contra ellos y alegó que no intervinieron el día de la tragedia a pesar de haber sido confrontados con un dibujo y un mensaje escalofriante que se encontraron en el escritorio del menor.
Publicado 4 Dic 2021 – 10:26 AM EST | Actualizado 4 Dic 2021 – 11:23 AM EST
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Los padres de un adolescente acusado de matar a cuatro alumnos en un tiroteo en una escuela secundaria en Michigan se declararon inocentes en una audiencia virtual este sábado de los cuatro cargos de homicidio involuntario por los que se les acusa.

James y Jennifer Crumbley habían sido detenidos durante la madrugada del sábado en Detroit, horas después de que una fiscal presentó los cargos en su contra.

Michael McCabe, subdirector de la policía del condado de Oakland, dijo en un comunicado que el propietario de un negocio localizó el vehículo de la pareja cerca del lugar y llamó a la policía. La pareja fue encontrada poco después en el primer piso de un edificio industrial, en donde parecía que se estaban escondiendo, dijeron las autoridades.

Una fiscal presentó cargos de homicidio involuntario contra los padres alegando que no intervinieron el día de la tragedia a pesar de haber sido confrontados con un dibujo y un mensaje escalofriante —“Sangre por todas partes”— que se encontraron en el escritorio del menor.

Los Crumbley cometieron actos “atroces”, desde comprar un arma el Viernes Negro y ponerla a disposición de su hijo, Ethan Crumbley, hasta resistirse a sacarlo de la escuela cuando fueron convocados horas antes del tiroteo, dijo la fiscal del condado de Oakland, Karen McDonald.

“Espero que los padres y todos tengan humanidad y que intervengan y detengan una posible tragedia”, agregó. “La conclusión que saco es que había una razón absoluta para creer que este individuo era peligroso y estaba perturbado”.

Las autoridades dijeron a media tarde que estaban buscando a la pareja. El jefe de la policía, Mike Bouchard, dijo que la abogada de los Crumbley, Shannon Smith, había accedido a gestionar su arresto si se presentaban cargos, pero no había podido comunicarse con ellos.

Smith aseguró sin embargo que los Crumbley no estaban huyendo y que se habían ido de la ciudad a principios de semana “por su propia seguridad”.

“Regresarán al área para ser procesados”, aseveró Smith a la agencia AP.


El viernes por la noche, los alguaciles federales anunciaron una recompensa de hasta $10,000 dólares por información que condujese a la detención de la pareja.

Según McCabe, el informador en Detroit avistó el auto y llamó al teléfono de emergencias 911. Una mujer que estaba cerca escapó cuando el ciudadano llamó a las autoridades, agregó.

No es común que se juzgue a los padres de adolescentes implicados en tiroteos

Antes, la fiscal había hecho el relato más preciso hasta la fecha de lo ocurrido antes de la balacera, tres días después de que cuatro estudiantes fueron asesinados y otros resultaron heridos en la escuela secundaria Oxford, a unos 50 kilómetros (30 millas) al norte de Detroit.

Ethan Crumbley, de 15 años, salió de un baño del centro con una pistola con la cual disparó a los estudiantes en el pasillo, dijeron los investigadores. Está acusado, como adulto, de asesinato, terrorismo y otros delitos.

Según la ley de Michigan, el cargo de homicidio involuntario puede presentarse contra los padres si las autoridades creen que alguien contribuyó a una situación en la que existía una alta probabilidad de daño o muerte.

En Estados Unidos, los padres de familia rara vez son imputados en tiroteos escolares que involucran a sus hijos, incluso cuando la mayoría de los menores han obtenido armas en la casa de un padre o algún otro pariente, según los expertos.

El adolescente había dado señales de inestabilidad y violencia

Las autoridades escolares se preocuparon por el joven Crumbley el lunes, un día antes del tiroteo, cuando un maestro lo vio usando su celular para buscar municiones, señaló la fiscal McDonald.

La escuela contactó a Jennifer Crumbley, quien posteriormente le escribió a su hijo un mensaje de texto que decía: “No estoy enojada contigo. Tienes que aprender a que no te atrapen”, según la fiscal.

El martes, una maestra encontró una nota en el escritorio de Ethan y le tomó una foto. Era el dibujo de una pistola apuntando a las palabras: “Los pensamientos no se detienen. Ayúdenme”, dijo McDonald.

También había un dibujo de una bala, añadió, con la frase “Sangre por todas partes” en la parte superior.

Entre la pistola y la bala había una persona que parecía haber recibido dos disparos y estaba sangrando. También escribió las frases “Mi vida es inútil” y “El mundo está muerto”, según la fiscal.

McDonald recalcó que la escuela organizó rápidamente una reunión con Ethan y sus padres, a quienes se les dijo que lo llevaran a terapia en el plazo de 48 horas.

Los padres no hicieron nada para ayudar a su hijo

La fiscal señaló que los Crumbley no le hicieron preguntas al joven sobre el arma ni revisaron su mochila, y “se resistieron a la idea de que su hijo se fuera de la escuela en ese momento”. El adolescente regresó a clase y más tarde perpetró el tiroteo.

“La noción de que un padre pueda leer esas palabras y además saber que su hijo tuvo acceso a un arma mortal que le dieron es inconcebible, es criminal”, declaró la fiscal.

Jennifer Crumbley le envió un mensaje de texto a su hijo después del tiroteo que decía “Ethan, no lo hagas”, añadió McDonald.

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