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Represa de agua

Murió atacada por sus propios perros, los vecinos dudaron y el alguacil tuvo que dar sangrientos detalles de lo que pasó

Para rebatir falsos relatos que circularon en las redes sociales sobre la muerte de Bethany Lynn Stephens, las autoridades de Virginia explicaron que en la escena solo fueron encontrados el cadáver de la mujer y a sus dos pit bull comiéndole las costillas.
20 Dic 2017 – 9:11 PM EST

El cuerpo de Bethany Lynn Stephens, una joven de 22 años de Virginia, fue encontrado la noche del pasado jueves en un bosque cercano a una granja familiar donde solía pasear a sus dos perros. Los oficiales del condado confirmaron que su muerte fue producto del ataque mortal de sus dos pit bulls, pero los vecinos hicieron circular otras versiones en redes sociales.

Este lunes, las autoridades del condado Goochland revelaron escabrosos detalles sobre la muerte de la mujer. El alguacil, James Agnew, dijo en conferencia de prensa que en un principio no quería dar información tan gráfica por respeto a la familia de la víctima, pero que, ante las dudas, haría las aclaraciones para los "escépticos" que no creyeron la versión oficial. También lo hizo en un intento por disipar versiones de que un asesino estaba suelto.

Los oficiales dicen que cuando llegaron a la escena los animales se hallaban junto al cuerpo que, pensaron, era de un animal. En realidad se trataba del cadáver de la joven y según detallaron los pit bulls estaban hurgándola con sus hocicos.

Los perros se comieron "hasta las costillas del cuerpo" de la joven, dijo el alguacil y agregó que aún "no tienen idea" de qué fue lo que provocó que los canes la atacaran de un modo tan brutal.


"La primera lesión traumática fue en su garganta y rostro (...) Al parecer, la tiraron al suelo y la joven perdió el conocimiento, y luego la atacaron hasta matarla", agregó.

Las autoridades descartaron que otro animal hubiera atacado. Los hallazgos del médico forense revelaron que los mordiscos en su cabeza no penetraron en su cráneo, sino que dejaron marcas en la superficie. Estas heridas son "consistentes" con las de un animal más bien pequeño (no un oso o un lobo). Los perros pit bull de la joven pesan, según informó Agnew, cerca de 100 libras cada uno.

Los vecinos de la víctima y habitantes de la zona lanzaron en redes sociales versiones infundadas sobre la muerte de Stephens: que la mujer había sido amenazada, que había sido víctima de una agresión sexual seguida de homicidio y que sus perros se quedaron a su lado para protegerla, que la habían estrangulado. Al respecto, el alguacil dijo: "No parece el caso por lo que encontramos en la escena, por la evidencia que observamos y recolectamos. La narrativa no encaja". Sin embargo, añadió que le han dado segumiento a esas teorías y que las investigaciones forenses aún están en curso.


"Ha habido una desinformación demasiado grande", dijo enumerando muchos de los contactos que su oficina había recibido mediante redes sociales, llamadas y correos electrónicos con narraciones falsas sobre cómo había muerto Stephens.

La joven salió de su casa el pasado jueves 14 de diciembre cuando aún era de día junto a sus perros para dar un paseo en una zona boscosa de Glen Allen, unas 30 millas al norte de la ciudad de Richmond, en Virginia. Como no volvía a casa, su padre llamó al 911 cerca de las 8:20 pm (hora local) para informar de la inusual ausencia de su hija.

Luego de alertar a las autoridades, el hombre salió a buscarla en la zona que la joven frecuentaba y allí encontró a los canes junto al cuerpo.

"(No hallamos) Nada que evidenciara violencia doméstica. Nada que mostrara que fuera apuñalada, o que le dispararon", dijo a la prensa Shawn Whitlock, un investigador de la oficina del alguacil. Agregó que no hay signos de lesiones en la garganta.

Aún muchos se preguntan por qué estos perros, que según testimonios tenían un fuerte vínculo con la joven, la atacaron tan brutalmente.

Mike Blackwood, también investigador de la oficina del sheriff dio un poco de contexto al caso. Contó que la joven había estado viviendo en otro lado y había dejado a sus perros con su padre. Cuando estaban con ella, los canes estaban habituados a estar entre humanos, pero cuando ella se fue permanecían fuera de la casa y sin contacto con personas.

Los perros fueron sacrificados el fin de semana con el permiso de la familia, informó The Washington Post. Agnew dijo que era lo mejor para la seguridad pública. "Una vez que un perro come carne humana, ya no es seguro tenerlo cerca de los humanos".

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