null: nullpx
Afroestadounidenses

Ensayo clínico a escala mundial revela eficacia de tratamiento inyectado en la prevención del VIH

Un estudio de los Institutos Nacionales de Salud es el primer gran ensayo que considera el medicamento llamado cabotegravir como “altamente efectivo” contra el VIH.
21 May 2020 – 10:11 PM EDT

Un nuevo medicamento para el VIH inyectado cada ocho semanas reduce la tasa de infección “con alta efectividad” y proporciona una protección más larga y fuerte que tomar píldoras, reveló un ensayo global publicado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EEUU.

El ensayo clínico a gran escala duro cuatro años y fue realizado por científicos del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EEUU (NIAID) y otros seis países, quienes inyectaron el medicamento llamado cabotegravir cada dos meses a 4,570 hombres y mujeres transgénero que tienen sexo con hombres y que corren un alto riesgo de contraer el Virus de la Inmunodeficiencia Humano (VIH).


Entre 50 personas que se infectaron con el VIH durante el ensayo, 12 recibieron el cabotegravir inyectado y 38 recibieron píldoras orales diarias que contienen los medicamentos tenofovir y emtricitabina, como Truvada o Descovy los únicos medicamentos aprobados por la FDA para prevenir el VIH.

“El cabotegravir no es la cura total, pero fundamentalmente ayuda a prevenir que una persona pueda seguir transmitiendo el VIH”, dijo a Univision Noticias el doctor Carl Dieffenbach, director de la División de SIDA del NIAID, que patrocinó y financió el ensayo.

Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir inyecciones de cabotegravir y tabletas orales de placebo o inyecciones de placebo y tabletas orales diarias de Truvada. Ni los participantes ni el equipo del estudio sabían quién estaba recibiendo qué medicamento.

El informe indica que el hallazgo, “ marca la primera vez que un ensayo clínico a gran escala ha demostrado que una forma sistémica de prevención del VIH de acción prolongada es altamente efectiva”.

Dieffenbach añadió que, desde 2014 miles de hombres y mujeres transgénero de Argentina, Brasil, Perú, Sudáfrica, Tailandia, Vietnam y EEUU recibieron la inyección de cabotegravir, aunque el estudio de NIAID comenzó en 2015. Dos terceras partes de los participantes del estudio fueron personas menores de 30 años y el 12% fueron mujeres transgénero, y la mitad de las personas de EEUU eran afroestadounidenses.


“Particularmente, jóvenes menores de 30 años afroestadounidenes y latinos que tienen sexo con otros hombres tienen tasas de alto riesgo de VIH”, dijo el científico. “Ellos tuvieron voluntad para recibir el medicamento y vieron los grandes resultados; el medicamento es una buena herramienta que nos ayuda a prevenir el VIH; tenemos buenas drogas, pero necesitamos una vacuna y esa todavía no la hay”.

De acuerdo con datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) los hombres adolescentes y adultos homosexuales, bisexuales y otros que tienen sexo con hombres eran la población más afectada por el VIH en EEUU. En 2017, representaron el 70% (27,000) de los 38,739 nuevos diagnósticos de VIH en el país. De las nuevas infecciones, el 37% correspondió a afroestadounidenses, el 29% a hispanos y el 28% a blancos.

Dos áreas del estudio se localizaron en California. Participaron miembros de Bridge HIV, una organización de investigación en San Francisco afiliada al Departamento de Salud Pública, y el East Bay AIDS Center, afiliado al Centro Médico de Alta Bates Summit de Sutter Health, en la ciudad de Oakland, California.

El doctor Christopher S. Hall, especialista en enfermedades infecciosas de Sutter Health, explicó a Univision Noticias que el fármaco cabotegravir, es un inhibidor de la integrasa y se encuentra en investigación.

“Como inhibidor de la integrasa (una proteína que originalmente se encuentra en el interior del VIH), su trabajo es detener el proceso de replicación viral del VIH en el punto crucial del virus que intenta integrar su ADN con el ADN de una célula sana. Si no tiene impedimentos, el VIH integra su ADN viral con las células sanas, convirtiendo esencialmente la célula en una fábrica de más células VIH, lo que resulta en una infección por VIH”, dijo. “En la óptica de la prevención del VIH, un inhibidor preventivo de la integrasa puede prevenir la transmisión del VIH después de la exposición de una persona al virus del VIH, al frustrar la capacidad de ese virus de replicarse dentro del cuerpo humano e infectar al huésped”.



A nivel global hay 20 millones de personas en tratamiento para prevención de morir por el VIH, pero desde desde 1982 un total de 70 millones de personas se han infectado, la mitad ha muerto, y, entre los 35 millones de sobrevivientes, unos 20 millones se encuentran en terapia de tratamiento.

"Por ello, tan pronto como la persona comience el tratamiento, se previene daño adicional y mejoran las condiciones de vida”, dijo.

Mientras tanto, el doctor Hall indicó que el fármaco cabotegravir debería estar disponible para pacientes de VIH en Estados Unidos cuando el fabricante presente su solicitud y esta sea aprobada por la FDA.

Estos son los países de Latinoamérica que han registrado más casos de contagios de VIH (fotos)

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés