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Relaciones Internacionales

Rusia expulsa a diplomáticos de 23 países e insiste en que no es responsable del envenenamiento del exespía

La medida es una respuesta a la tomada por una veintena de países contra representantes del Kremlin tras las acusaciones de Reino Unido de que Moscú estuvo detrás del intento de envenenamiento de Sergei Skripal y su hija en territorio británico.
30 Mar 2018 – 08:20 PM EDT
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Rusia expulsó este viernes a 56 diplomáticos de 23 países como respuesta a una medida similar tomada por esas naciones tras la crisis que generó el envenenamiento de un exespía ruso y su hija en Reino Unido.

"Se les emitió una nota que dice que en protesta a las acusaciones insensatas y a las expulsiones de diplomáticos rusos (...) Rusia declara persona no grata a la cantidad correspondiente de empleados diplomáticos", anunció el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

Los diplomáticos expulsados son de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, Canadá, Polonia y Ucrania. Fueron convocados este viernes a esa dependencia del Kremlin y allí les notificaron la decisión.


"Dado que Bélgica, Hungría, Georgia y Montenegro decidieron a último momento sumarse al movimiento, Rusia se reserva el derecho a tomar medidas contra ellos", precisó la Cancillería.

"No es Rusia quien inició una guerra diplomática (...) no es Rusia quien inició las sanciones o la expulsión de diplomáticos", dijo el viernes a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Rusia ya había anunciado el jueves la expulsión de 60 diplomáticos estadounidenses y el cierre del consulado de ese país en San Petersburgo. Lo mismo hizo con Reino Unido, a quien en marzo ya le había pedido la salida de 23 de sus diplomáticos y ahora les dio un mes para reducir su delegación al mismo nivel que quedó la rusa en Gran Bretaña tras la crisis.

Junto a Estados Unidos, más de 20 naciones revocaron los permisos para estar en el país a 150 diplomáticos rusos esta semana. Y la Cancillería rusa había advertido que tomaría medidas similares contra todos al considerar que "no hay justificación" para tal decisión y al asegurar que Rusia no actuaría "como una víctima".


La Casa Blanca indicó el martes que su decisión de castigar a Rusia -que incluye el cierre del consulado en Seattle- se tomó "en conjunto con nuestros aliados de la OTAN" y añadió que Washington está dispuesta a construir mejores relaciones con Moscú, pero que eso sólo será posible " con un cambio en el comportamiento del gobierno de Rusia".

Este profundo deterioro de las relaciones entre Moscú y numerosos países occidentales se produce luego que Sergei Skripal, de 66 años, y su hija Yulia, de 33, fueran envenenados con un agente nervioso a principios de marzo. Los dos fueron encontrados inconscientes en un centro comercial en Salisbury, ciudad a unas 90 millas (145 km) al suroeste de Londres. Según los investigadores, el padre y la hija entraron en contacto por primera vez con el agente tóxico en el domicilio del exespía.

Este jueves se supo que Yulia, la hija del exespía, se recupera y su vida ya no corre peligro. Sergei Skripal permanece en situación crítica, pero estable.

El ataque es considerado como el primer uso de un arma química en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Skripal es un exmilitar de inteligencia ruso que fue sentenciado en 2006 a 13 años de prisión en Moscú por trabajar como espía para el MI6, el servicio secreto de Reino Unido. Theresa May, la primera ministra británica, señaló a Rusia como "culpable" de ese intento de envenenamiento.

Estados Unidos se sumó a otros países europeos a la hora de culpar al Kremlin sobre lo sucedido en territorio inglés. La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, responsabilizó el 14 de marzo a Rusia por el ataque y pidió al Consejo de Seguridad que le exija al Kremlin dar explicaciones sobre lo ocurrido.

Pero Rusia siempre ha negado ser responsable y asegura que, hasta ahora, Londres no ha presentado pruebas que la incriminen.

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