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Relaciones Internacionales

La reunión entre Obama y Castro pone a prueba el avance del deshielo

En el Palacio de la Revolución ambos gobernantes trazarán las líneas maestras de lo que será la relación bilateral en lo siguiente.
21 Mar 2016 – 6:14 AM EDT

El presidente estadounidense Barack Obama se reunirá este lunes, en el segundo día de su visita a Cuba, con el gobernante de ese país, Raúl Castro, y participará en un foro de negocios entre líderes empresariales de EEUU y emprendedores cubanos del incipiente sector privado de la isla.

Obama y Castro delinearán el futuro inmediato de la relación bilateral en la reunión que sostendrán en el Palacio de la Revolución, en La Habana, punto álgido de la visita del presidente estadounidense a Cuba.

Para Obama, no hay mejor lugar que La Habana para mostrar que la implicación puede hacer más que el aislamiento para conseguir cambios tangibles en la pequeña nación comunista. Pero para los cubanos, la cuestión clave es si su propio gobierno está dispuesto a demostrar que la ambiciosa apertura diplomática es algo más que palabras.

El gobierno cubano ya hizo saber a Washington que no está dispuesto a negociar ningún cambio en su política comunista por pedido o presión de Estados Unidos, su otrora rival de la Guerra Fría por más de medio siglo.

Obama quiere, sin embargo, aprovechar su histórico viaje para tratar de frente con Castro temas tan sensibles como el de los derechos humanos, en un ambiente enrarecido por la detención temporal de decenas de disidentes cubanos que protestaron el domingo poco antes del aterrizaje de Obama.

"Tener una embajada significa que podemos con mayor eficacia promover nuestros valores y nuestros intereses, y también entender mejor" las preocupaciones de los cubanos, dijo Obama al personal de la legación diplomática.


Una semana antes se comprometió con las Damas de Blanco, cuya líder Berta Soler fue detenida por varias horas, a hablar con Castro sobre "los obstáculos" para los derechos humanos, según una carta enviada a esa organización que es considerada ilegal por Cuba.

Obama se reunirá el martes con disidentes en la embajada en un encuentro al que está invitada Soler, quien critica a Obama por sus "concesiones" a Castro sin que a cambio hayan cesado "la persecución y violencia" contra opositores.

Raúl Castro lo espera para seguramente tocar el tema que más le preocupa a Cuba en su relación con Estados Unidos: el embargo vigente desde 1962.

Obama, que está a favor del levantamiento del embargo, ha recurrido a sus poderes ejecutivos para relajar algunas de las medidas que castigan a los cubanos, pero el Congreso, en manos de la oposición republicana, es el único que puede desmontar el entramado de restricciones.


Actos protocolares y expectativas

Al concluir la cita presidencial, pautada para cerca de una hora, se abrirá espacio a las delegaciones oficiales de Cuba y EEEU; al término del encuentro ambos presidentes ofrecerán una declaración a la prensa.

Como es habitual en estas visitas de alto nivel, antes de las conversaciones oficiales, el presidente Obama rendirá homenaje con una ofrenda floral a la estatua del prócer independentista y héroe nacional José Martí, en la emblemática Plaza de la Revolución, donde hay también una efigie del Che Guevara.

Obama, de 54 años, y Castro, de 84, se han encontrado dos veces desde que lanzaron a finales de 2014 el proceso de normalización de relaciones bilaterales.

La primera reunión se produjo en abril de 2015 en el marco de la Cumbre de las Américas, en Panamá, y la segunda, cinco meses después, en el seno de Naciones Unidas en Nueva York.

"No creo que la visita de Obama tenga un impacto inmediato en la política cubana, mucho menos en decisiones puntuales del régimen en el corto plazo", comentó a la agencia AFP Michael Shifter, presidente del centro de análisis Diálogo Interamericano.

Estados Unidos y Cuba trabajan más estrechamente ahora que en cualquier momento desde que las relaciones bilaterales se deterioraron durante la revolución cubana de 1959. Pero si bien cada vez más estadounidenses acuden a Cuba, los nuevos lazos aún no han traído el cambio que muchos cubanos esperaban tras las medidas de Obama y castro para normalizar los lazos hace 15 meses.

Desde que asumió el poder en 2008, Raúl Castro ha orquestado reformas económicas y sociales con un impacto amplio y duradero, aunque para muchos cubanos y extranjeros parecen materializarse despacio. No sólo hay cientos de miles de cubanos que ahora pueden crear empresas, sino que se han suavizado las restricciones sobre celulares e internet y los ciudadanos se sienten más libres de hablar sobre los problemas del país.

Pero Castro ha cedido poco terreno cuando se trata de cambiar el sistema monopartidista de Cuba o de suavizar los estrictos controles sobre los medios, el derecho a asamblea y la disidencia política. Su gobierno también ha reiterado las críticas a Obama por decir que quería dar poder a los cubanos.

Nada de eso ha disuadido a Obama que insiste en que la intransigencia del gobierno cubano sólo demuestra por qué los cubanos estarán mejor cuando se vean expuestos de cerca a los valores estadounidenses.

Con pequeños empresarios

En la tarde, el presidente asistirá a un foro de negocios entre líderes empresariales de EEUU con representantes de compañías estatales cubanas y del incipiente sector privado de la isla, cooperativas y los llamados "cuentapropistas" o emprendedores.

El Gobierno de Estados Unidos ha expresado en varias ocasiones su intención de ayudar al desarrollo de ese sector emergente que se abre paso en Cuba y que está modernizando su economía.

Por la parte estadounidense, participarán en ese encuentro el fundador de la empresa estadounidense de alquiler de viviendas particulares Airbnb, Brian Chesky; el director administrativo y asesor general de la cadena hotelera Starwood, Kenneth S.Siegel, el consejero delegado de PayPal, Daniel Schulman; además del chef español José Andrés, que posee varios restaurantes en EEUU.

También participará en ese foro el cubanoamericano Saul Berenthal, cofundador de CleBer, la primera empresa estadounidense que consiguió, el mes pasado, licencia del Departamento del Tesoro para instalarse en Cuba, en concreto una fábrica para producir tractores en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, proyecto del Gobierno de la isla para captar inversión extranjera.

Mientras tanto, Michelle Obama intercambiará con estudiantes en el centro cultural Fábrica de Arte.

La agenda de Obama del lunes concluirá con una cena de Estado, ofrecida por el presidente Raúl Castro, en el Palacio de la Revolución.

El martes, Obama ofrecerá un discurso para el pueblo cubano que será transmitido en directo, y asistirá a un juego de béisbol, actividades que cerrarán su visita a La Habana, de donde partirá hacia Argentina.


Durante la jornada del lunes, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, se reunirá por separado con los negociadores de las FARC y el gobierno colombiano que intentan alcanzar un acuerdo para acabar con más de medio siglo de enfrentamiento.

Estados Unidos, que financió por años la lucha contra la guerrilla comunista, apoya el proceso de paz de Colombia y las gestiones de Kerry podrían resultar definitivas ahora que los diálogos parecen haberse estancado.

El gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se habían comprometido a firmar la paz el 23 de marzo, después de más de tres años de negociaciones en La Habana, pero debieron postergar por la falta de entendimiento en uno de los puntos finales del proceso: el cese bilateral y definitivo del fuego, que incluye el desarme de los rebeldes.

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