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Obama en Cuba

Obama busca ser agente de cambio en su histórico viaje a Cuba

Obama busca ser agente de cambio en su histórico viaje a Cuba

El gobierno comunista de Cuba está poniendo su mejor cara para recibir a Obama que aterrizará el domingo por la tarde

Obama en Cuba
Obama en Cuba

Por David Adams @dadams7308 desde La Habana

Fuera del lujoso hotel Saratoga en La Habana Vieja, trabajadores cubanos se apresuraban a repavimentar las carreteras el viernes antes de la llegada histórica de Barack Obama, el primer presidente estadounidense en visitar a Cuba en 88 años.

Un viejo y maltratado camión de la era soviética se deslizaba violentamente mientras rociaba alquitrán en la nueva superficie, mientras los turistas perplejos se detenían para tomar fotos. Alrededor de la ciudad, a lo largo de las rutas que recorrerá la caravana de Obama, la nueva pintura brilla en las desmoronadas y viejas paredes.

Read in English: Obama seeks to be change-maker on historic Cuba trip

El gobierno comunista de Cuba está poniendo su mejor cara para recibir a Obama que aterrizará aquí este domingo por la tarde a bordo del avión Air Force One con la esperanza de acelerar los esfuerzos para normalizar las relaciones con Cuba.

Según las apariencias, los dos países -separados por solo 90 millas de océano- parecen estar dispuestos a enterrar el hacha de la guerra después de 56 años de hostilidades, que comenzaron con la revolución de 1959 que llevó a Fidel Castro al poder.

Trabajos de pavimentación en La Habana previo a la visita de Barack Obama.
Trabajos de pavimentación en La Habana previo a la visita de Barack Obama.

Los críticos dicen que Obama ha emprendido una misión imposible. Su visita de Estado de dos días está diseñada para empujar a los líderes comunistas de Cuba a acelerar la reforma de la economía estatal de la isla y a abrir las puertas a la libre empresa con el fin de mejorar las condiciones de vida de la población cubana.

Éstas son épocas confusas para muchos cubanos, tanto para los 11 millones de habitantes de la isla como para los dos millones de exiliados cubanoamericanos en los Estados Unidos.

“Por años fuimos criados para creer que los americanos eran imperialistas y el capitalismo era el enemigo”, dice el taxista cubano Oswaldo Carmona, de 51 años, que conduce un golpeado Lada de 1981 de fabricación rusa. “Nosotros no somos más los enemigos, pero todavía no somos amigos. Estamos aprendiendo a ser vecinos”, agregó.

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Aunque la mayoría de los cubanos están sumamente entusiasmados con la visita, están menos confiados en las posibilidades de éxito de Obama, señalando que el Partido Comunista de Cuba no tiene intención de deshacer su revolución socialista.

“Esto nunca va a terminar”, opina Eduardo Alonso, un estudiante de medicina de 21 años de edad. “Tal vez el cambio llegará en 50 años”, añadió con tristeza.

En Miami, donde la política de Obama hacia Cuba ha ganado la simpatía de muchos cubanoamericanos, el escepticismo es más profundo entre los exiliados mayores que recuerdan amargamente la pérdida de sus propiedades después de la revolución.

Raúl Romero, un fumigador de 78 años de edad, quien huyó de Cuba en 1960, dice que no puede comprender por qué Obama está de visita en Cuba mientras que el Partido Comunista sigue en el poder y los derechos humanos en la isla no son respetados.

“Espero que pueda lograr algo para el pueblo cubano, pero a mí me parece más unas vacaciones”, dijo.

Mietras que Obama está aprovechando las vacaciones de primavera para que sus hijas se le unan en la isla, Obama ha pensado largo y profundo sobre su iniciativa hacia Cuba y está decidido a hacer de la normalización parte de su legado presidencial, comenta Felice Gorordo, de 33 años, un hombre de negocios cubanoamericano de Miami que estará en La Habana para la visita.

Obama en Cuba
Obama en Cuba

“Él realmente ha asimilado la importancia de este viaje para el pueblo cubano”, asegura Gorordo. “Creo que él reconoce que su propia historia y narrativa personal puede significar mucho para el pueblo cubano”, agregó, señalando que la población de Cuba es 50% afroamericana o mulata mixta.

Para estar seguro, más de un año después de que Obama y el líder cubano Raúl Castro anunciaron conjuntamente planes para normalizar las relaciones, ambos gobiernos mantienen una profunda desconfianza de las intenciones de cada uno.

“Fue un gran paso para ellos como lo fue para nosotros”, dijo a la prensa recientemente el principal asesor de seguridad nacional de Obama, Ben Rhodes. “Esto no quiere decir que todo está resuelto. Somos muy cuidadosos al decir que este es el comienzo de un proceso”, agregó.

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Por el lado cubano, la iniciativa empresarial del sector privado que Obama ha promovido es vista por el ala más dura del exilio como un caballo de Troya que amenaza con socavar el control comunista. Mientras le da la oficial bienvenida a Obama, Cuba ha pedido públicamente a Washington haga más esfuerzos más para levantar las sanciones restantes, incluida la prohibición de los estadounidenses de visitar las playas turísticas de Cuba, así como exigir la devolución de la base naval estadounidense en Guantánamo, entre una larga y antigua lista de quejas.

Además de la primera dama Michelle Obama y sus hijas, Sasha y Malia, el presidente estará acompañado por un gran contingente de ejecutivos de empresas estadounidenses, tanto las líneas de cruceros y cadenas hoteleras como de empresas de telecomunicaciones, todos deseosos de hacer negocios en Cuba.

Una delegación del Congreso de ambos partidos también está viajando a La Habana, tratando de obtener el apoyo público para poner fin a los 50 años de embargo económico estadounidense contra Cuba.

El lunes, Obama conversará de manera privada con el presidente cubano, Raúl Castro, y asistirá a una cena de Estado. También se reunirá por separado con disidentes políticos para discutir sobre asuntos referentes a los derechos humanos.

El evento más esperado llegará el martes, cuando Obama dará un discurso al pueblo de Cuba, que se transmitirá en vivo por la televisión y radio estatal cubana.

Obama en Cuba
Obama en Cuba

Obama utilizará esta oportunidad para hacer una clara ruptura con el pasado y afirmar que “Estados Unidos no es una nación hostil que busca promover un cambio de régimen”, según dijo Rhodes a periodistas en una conferencia de prensa esta semana.

“El mensaje del Presidente es que el pueblo estadounidense es amigo del pueblo cubano. Tenemos nuestros desacuerdos y vemos el mundo de manera diferente, pero la hostilidad ha terminado”, agregó.

A menos de un año de que culmine su segundo mandato, funcionarios de la Casa Blanca dicen que el Presidente quiere aprovechar el viaje para asegurarse de que su política de normalización sea “irreversible”.

“Creo que hemos llegado a un punto sin retorno”, dijo Frank Mora, un experto en asuntos de Cuba en Florida International University y exalto funcionario para América Latina en el Pentágono en la administración de Obama.

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Pero el paso es lento. “Uno tiene la sensación de que los cubanos todavía están tratando de entender las cosas. Ellos están tratando de mover el dial de la radio para encontrar la frecuencia correcta”, agregó Mora.

Raúl Castro no ha ocultado su preferencia por lo que él llama el cambio “sin prisa, pero sin pausa”.

Activistas de derechos humanos dicen que la credibilidad del viaje depende de cómo Obama aborde el controversial acoso y encarcelamiento de disidentes políticos en Cuba. “Lo que tiene que quedar claro es que el compromiso, por sí solo, no va a cambiar a Cuba, aún se necesita presionar”, dijo José Miguel Vivanco, director de la división de las Américas de Human Rights Watch.

Funcionarios estadounidenses dicen que Obama no va a evadir los derechos humanos. “Tenemos un serie de diferencias. Vamos a ser muy claros, en público y en privado, de cuáles son esas diferencias”, le dijo Rhodes a periodistas.

Ejecutivos de negocios estadounidenses también están buscando avanzar su agenda durante el viaje. Cuba se ha movido con cautela hasta el momento, rechazando grandes ofertas. Este sábado, se espera que una importante empresa americana firme el primer negocio hotelero estadounidense en Cuba desde 1959, dijeron fuentes a Univision.

Dos de las principales líneas de cruceros con sede en los Estados Unidos también están cerca de negociar con Cuba.

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El gobierno cubano se ha comprometido a ampliar la libre empresa, dijo Jodi Bond, vicepresidente para América Latina de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, quien lidera la delegación empresarial que viaja a La Habana.

“Raúl Castro nos ha dicho constantemente que el sistema está cambiando”, agregó, señalando que la cámara se ha reunido tres veces con Castro en los últimos dos años.

Mientras que para algunos el progreso puede ser más lento de lo que les gustaría, Bond apunta que “ha sucedido más en los últimos 14 meses que en los últimos 50 años”.

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