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Proceso de Paz

Colombia dice 'no' al acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC en un plebiscito muy reñido

El resultado abre una etapa de incertidumbre en el país y contradice la victoria del 'sí' que durante meses había anticipado las encuestas.
2 Oct 2016 – 8:58 AM EDT

Bogotá, Colombia. - Poco más de 50,000 votos decantaron la balanza a favor del 'no' en el plebiscito celebrado este domingo en Colombia en el que los electores dieron la espalda al acuerdo de paz firmado en septiembre por el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC que habría puesto fin a 52 años de conflicto armado.

El resultado abre una etapa de incertidumbre debido a que durante las negociaciones no se estableció un plan alternativo para alcanzar la paz, si bien sigue en pie el alto el fuego anunciado en agosto, según confirmó el presidente Santos en su primera comparecencia pública tras el referéndum.

"El cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo sigue vigente, y seguirá vigente", afirmó Santos, quien insistió en que tanto los partidarios del 'sí', como los del 'no', "quieren la paz. Así lo han dicho expresamente".

El mandatario colombiano, respaldado por el equipo que negoció el acuerdo con las FARC, se dirigió a los ciudadanos en vivo por televisión para manifestar que el lunes convocará a todas las fuerzas políticas para buscar "puntos de encuentro". Santos anunció que representantes gubernamentales viajarán a Cuba para "mantener informados" a los miembros de la guerrilla.


Desde La Habana (Cuba), el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño -alias 'Timochenko'-, reiteró la disposición de la guerrilla a "usar solamente la palabra como arma de conducción hacia el futuro", aunque se mostró contrariado por el resultado del plebiscito que atribuyó a que "el poder destructivo de los que siembran el odio y el rencor" influyó en la población colombiana.

"Al pueblo colombiano que sueña con la paz, que cuente con nosotros", dijo 'Timochenko' que reconoció que el reto de las FARC de convertirse en un movimiento político es "todavía más grande" y reclamó en Twitter un "asiento como fuerza política" en el "diálogo" planteado por el presidente colombiano.


El exvicepresidente colombiano y promotor del 'no', Francisco Santos, pidió "tranquilidad a las FARC" poco después de conocerse el resultado.

"Queremos que sigan en el proceso, queremos reconducir el proceso. En la democracia a veces se pierde, a veces se gana, pero aquí gana la paz porque una paz donde esté montada todo el país es más estable. A aquellos que tienen hoy incertidumbre, tranquilos que vamos a manejar esto sin soberbia", manifestó Santos a la cadena de televisión NTN24.

Los resultados desacreditan las encuestas

Con más del 99.98% de las mesas escrutadas, la opción del 'no' obtuvo 6,431,376 apoyos frente a los 6,377,482 del 'sí'. Los colombianos ejercieron su derecho al voto desde las 8:00 de la mañana (hora local) hasta las 16:00.

Solamente un 37.43% de las personas habilitadas para votar en este referéndum participó en la jornada electoral, 12,808,858 colombianos. Dos terceras partes de los electores optaron por la abstención.

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Lo recogido en las urnas contradijo a las encuestas que de forma reiterada habían dado la victoria a la opción del 'sí' y también cifraban la participación en más de un 50%. Durante las últimas semanas los sondeos reflejaron, no obstante, que el 'no' había ido recortándole terreno al 'sí'.

El voto en las ciudades capitales y densamente pobladas fue determinante para la victoria del 'no', mientras que en numerosas poblaciones rurales golpeadas por el conflicto armado venció la opción del 'sí'.

Tal es el caso del pueblo selvático Bojayá donde en 2002 una bomba de las FARC cayó sobre una iglesia y mató a más de 70 personas, y de Mitú, donde en 1998 una ocupación de las FARC dejó un saldo de más de 40 muertos. En ambas localidades el voto favorable al acuerdo
superó el 60%.

Los residentes en el extranjero también respaldaron el fin de la contienda con las FARC en los términos pactados.



El acuerdo de paz frustrado

Los colombianos se pronunciaron 'sí' o 'no' al pacto que fue negociado durante cuatro años (6 si se tiene en cuenta los contactos extraoficiales) por el gobierno de Santos y el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño -alias 'Timochenko'-, en La Habana, Cuba.

El plan se presentó a los colombianos como la solución a los más de 50 años de conflicto armado -el más largo de América Latina- y el puente hacia una reconciliación de las partes en este enfrentamiento que suma alrededor de 280,000 muertos.

Horas antes de que arrancara la votación del plebiscito, el presidente Santos dijo que la nación se jugaba escoger entre "el sufrimiento del pasado y la esperanza del futuro, entre las lágrimas del conflicto y la tranquilidad de la convivencia, entre la pobreza que deja la guerra y las oportunidades de traer la paz".


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Los partidarios del 'no' rechazaban el acuerdo por considerar que hacía demasiadas concesiones a los guerrilleros, en especial por permitir que las penas de cárcel para quienes confiesen sus crímenes se conviertan en trabajos comunitarios.

El pacto definitivo fue firmado el pasado 26 de septiembre por Santos y 'Timochenko'. Con un 'balígrafo' –una bala de ametralladora convertida en bolígrafo–, ambos concretaron el acuerdo alcanzado un mes antes.

En ese acto, realizado en Cartagena, fueron homenajeados los ocho millones de víctimas que dejó la guerra. Allí, el jefe máximo de las FARC pidió perdón por el dolor causado y remató en el hecho de que irán a la política sin las armas.

Los colombianos votaron por el histórico acuerdo tras un largo camino de conversaciones que inició en octubre de 2012 en Noruega y que posteriormente fue trasladado a la capital cubana.

Si el acuerdo hubiera sido ratificado por voluntad popular, las FARC tendrían que haber entregado las armas en un proceso de tres meses supervisado por una misión internacional, respaldada por Naciones Unidas.


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