Trump lamenta la masacre de Parkland pero sin nombrar el problema de las armas

En sus primeras declaraciones públicas sobre la matanza de 17 personas en una secundaria del sur de Florida, el presidente aseguró que hay que atender el problema de la salud mental para evitar que se repitan tragedias de este tipo.

Fue un mensaje pausado y correcto, como el que corresponde con una ocasión luctuosa, el que ofreció el presidente Donald Trump con sus primeras declaraciones sobre la masacre ocurrida el miércoles que dejó 17 muertos en una escuela secundaria de Parkland, en el sur de Florida, pero en el que se quedó corto a la hora de prometer soluciones para evitar nuevos episodios de este tipo.

“En tiempos de tragedia, los lazos que nos sostienen son los de la familia, fe, comunidad y país. Esos lazos son más fuertes que las fuerzas de odio y maldad, y esos lazos crecen aún más fuertes en nuestras horas de mayor necesidad”, dijo el presidente.

“Así, siempre, pero especialmente hoy, abracemos a nuestros seres queridos, recemos por la sanación y por la paz, y unámonos como una nación para secar las lágrimas y esforzarnos por un mañana mejor”, añadió.

En la breve alocución desde la Casa Blanca, el mandatario ofreció palabras de condolencia a las familias afectadas, destacó la necesidad de desarrollar una "cultura de amor y vida", y habló de "atacar el problema de la salud mental pero ni siquiera nombró la palabra "arma" en los cerca de cinco minutos que estuvo hablando.

"Nuestro gobierno está trabajando estrechamente con las autoridades locales para investigar el tiroteo y aprender todo lo que podamos. Estamos comprometidos para trabajar con líderes estatales y locales para ayudar a asegurar las escuelas y atacar el difícil asunto de la salud mental", dijo el presidente haciendo referencia a los supuestos desajustes que padecería el pistolero acusado de la masacre.

En un punto de su mensaje, el mandatario dijo querer hablar directamente a los niños estadounidenses.

“Especialmente a aquellos que se sienten perdidos, solos, confundidos o hasta asustados. Quiero que sepan que nunca están solos y que nunca lo estarán. Tienen gente que se preocupa por ustedes, que los ama y que harán todo por protegerlos. Si necesitan ayuda, busquen a un maestro, a un familiar, a un oficial de policía o a un líder de fe. Respondan al odio con amor, respondan a la crueldad con amabilidad”.


Trastorno mental y acceso a las armas

Aunque el presidente afirmó que hacer de la seguridad en las escuelas "nuestra principal prioridad" y tomar acciones que "no simplemente nos hagan sentirnos más seguros, debemos de hecho hacer esa diferencia", no hizo siquiera mención a la palabra "arma", pese a que, como en todos estos actos de violencia, el tipo de armamento que porta el atacante -en este caso un rifle semiautomático AR-15- es clave en el daño que es capaz de infligir.

Trump ha señalado a menudo que las enfermedades mentales son la causa subyacente de los tiroteos masivos, pero una de sus primeras acciones en la Casa Blanca fue anular un reglamento que hubiera hecho más difícil para las personas con este tipo de patologías comprar armas de fuego.

El 28 de febrero de 2017, el presidente Trump firmó la resolución 40, que pone fin al requerimiento de la oficina de la Seguridad Social de introducir los nombres de las personas que reciben beneficios de salud mental en el sistema nacional de verificación instantánea de antecedentes criminales. Esta es la base de datos utilizada por el FBI para determinar quién es capaz de comprar armas de fuego.


De acuerdo con cálculos del gobierno anterior, si el reglamento de la era de Obama hubiese entrado en vigor, 75,000 individuos con enfermedades mentales habrían sido añadidos a la base de datos, indica un reporte de ABC News. Estas personas habrían sido notificadas por la oficina de la Seguridad Social de sus posibles restricciones para comprar armas de fuego, aunque tendrían la oportunidad de ejercer una apelación.

A lo largo de su mandato, Trump ha hablado cuatro veces sobre balaceras masivas. Este jueves, tuiteó que el tirador involucrado en el tiroteo en la escuela de Parkland, en Florida, mostró signos de ser "perturbado mentalmente", aunque sutilmente traslada a los padres y las comunidades educativas la responsabilidad de notificar si una persona muestra signos de insania mental.

“Tantas señales de que el tirador de Florida estaba mentalmente perturbado, incluso expulsado de la escuela por mal y errático comportamiento. Los vecinos y compañeros de clase sabían que era un gran problema. Siempre debe reportar tales situaciones a las autoridades, una y otra vez”, dice literalmente el tuit de Trump.


El tema del control de armas es un punto que los grupos liberales reactivan cada vez que se produce una matanza colectiva.

En cambio, el de la salud mental es el que suelen promover quienes defienden el derecho constitucional a portar armas como consagra la Segunda Enmienda de la Constitución.


Incluso para estándares republicanos, Trump ha sido el presidente más favorable al llamado lobby de las armas, encabezado por la Asociación Nacional del Rifle, que en la campaña presidencial de 2016 invirtió cerca de 11 millones de dólares en publicidad a favor de su candidatura y casi 30 millones en anuncios contra Hillary Clinton.

El presidente dijo que tiene planes de visitar la zona para hablar con las familias, aunque no precisó la fecha en la que lo haría.