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Por qué no sorprende que nadie saliera a protestar la visita de Trump a Arabia Saudita

Contrario con lo que suele pasar cuando mandatarios estadounidenses viajan al exterior, en Riad no hubo manifestaciones ni carteles negativos contra el mandatario, y el secretario de Comercio, Wilbur Ross lo ve como signo de modernización de la sociedad saudita, pero esa no es la verdadera razón.
22 May 2017 – 2:11 PM EDT

Wilbur Ross, secretario de Comercio de EEUU, está "maravillado" porque durante la visita que hizo Donald Trump a Arabia Saudita el fin de semana nadie saliera a protestar la presencia del presidente estadounidense en el reino.

“No había si asomo de un manifestante en ningún lado durante todo el tiempo que estuvimos allí. Ni un tipo con una cartel negativo”, dijo Ross en una entrevista con el canal CNBC, después de haber asegurado que “no hay duda de que están liberalizando su sociedad”.

Es cierto que cada vez que un mandatario estadounidense al exterior hay grupos, a veces grandes o a veces pequeños, que muestran su malestar por la llegada del máximo representante de un país al que muchos califican como “El Imperio” y al que achacan gran responsabilidad en los males del mundo.

Pero al escuchar las declaraciones del secretario, la periodista de CNB, Rebecca Quick, le señaló a Ross que la ausencia de manifestaciones anti estadounidenses no necesariamente se debía a afecto hacia EEUU sino por el férreo control que ejerce el gobierno saudita a las expresiones políticas.

- “En teoría eso puede ser cierto”, reconoció Ross, aunque siguió expresando su complacida sorpresa porque no hubiera “nada" y agregó: "El ambiente era genuinamente bueno”.

No hay duda de que el secretario Ross estaba genuinamente complacido con la visita a Arabia Saudita con la que Trump arrancó su primera gira internacional como presidente, pero su conocimiento de las cosas de reino no parece ser muy profunda.

Desde la muerte del Rey Abdalah, en enero de 2015, su hermano Faisal ha acometido una serie de reformas que han desplazado a la vieja guardia del control político. Las mujeres pudieron votar por primera vez en las elecciones municipales de diciembre de ese año.

Pero no se puede considerar un gobierno democrático, porque el poder lo ejerce el Rey a través de su gabinete y no existe un poder legislativo de contrapeso. No hay un sistema de partidos políticos y las expresiones de disenso son castigadas como “insultos al Islam”, de acuerdo con los reportes de Amnistía Internacional y otros grupos de defensa de derechos humanos.

Además, habría que recordarle al secretario Ross que en Arabia Saudita las mujeres siguen teniendo prohibido manejar automóviles, para ver entonces considera moderar un poco su “maravillado” entusiasmo.

En fotos: Entre árabes, judíos y cristianos: así transcurre el primer viaje internacional de Trump como presidente

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