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¿Por qué en el juicio de Manafort todos están viendo y hablando de sus horribles y costosas chaquetas?

La fotografías de las confiscaciones de trajes de seda, chaquetas de piel de avestruz y de pitón son la evidencia del gasto de más de un millón de dólares que hizo el exasesor de la campaña de Trump en ropa durante cinco años. Los fiscales investigan si para pagar esa ropa usó las cuentas internacionales en paraísos fiscales que el acusado dice ahora desconocer.
7 Ago 2018 – 5:05 PM EDT

La ropa habla, dice cosas de la gente, de su tiempo, de su sociedad. Esta premisa que tanto les gusta a los expertos en moda, parece cobrar un especial sentido por estos días en los que una larga lista de fotografías de chaquetas y trajes de negocios han “desfilado” durante el juicio al exasesor de campaña del presidente Trump, Paul Manafort. De hecho, fueron la parte más visible del proceso que empezó esta semana en Alexandria, Virginia.

Lejos de los banales señalamientos que siempre aquejan a la ropa, durante este juicio en el que se le imputan al lobista cargos de fraude bancario y evasión fiscal en relación con actividades de consultoría política en Ucrania antes de su participación en la campaña de Trump en 2016, el rol de esos trajes ha resultado estratégico.

Esas piezas personales al ser exhibidas en púbico le han dado forma a ese cínico oropel tan propio de los personajes que circundan al presidente Trump.

También han revelado, sin lugar a duda, que se puede ser millonario y aun así tener el más condenable de los gustos. Pero, sobre todo, esas chaquetas –tan mal retratadas por las cámaras de los fiscales que le incautaron los bienes a Manafort– son la prueba de que este lobista gastó 1,4 millones de dólares en ropa en menos de cinco años.

Como quedó revelado durante el juicio, en solo un año, Manafort gastó 444,160 dólares en atuendos en la refinada casa de ropa masculina Alan Couture, 7,500 dólares en trajes de sedas y 15,000 es una chaqueta de avestruz. En otro año, el acusado dejó 113,450 dólares de su fortuna en ‘House of Bijan’ en Beverly Hills, una de las tiendas de ropa masculina más caras del mundo.


Una chaqueta de avestruz de 15,000 dólares y otros excesos del mal gusto al vestir de Paul Manafort

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Los reportes muestran además el gasto de 9,500 dólares en un chaleco de piel y una (ya icónica a fuerza de verla en las noticias) chaqueta de piel de pitón que suma a este desproporcionado armario 18,500 dólares.

Ante semejante exhibición de ¿estilo?, la defensa ha increpado a la fiscalía para que deje de hacer públicos sus objetos personales aduciendo que son irrelevantes, mancillan al acusado y “engendran resentimiento contra los ricos ".

Sin embargo, los fiscales han contestado contundentemente: "Los tribunales han sostenido sistemáticamente en los casos de fraude fiscal y bancario que la evidencia del gasto y el estilo de vida de un demandado es relevante para su intención y no es indebidamente perjudicial".

Pero mostrar este 'prontuario' de trajes costosos y anodinos tiene además otra razón subyacente: el hecho de que las cuentas extranjeras de Manafort se usaran para pagar millones de dólares en artículos personales “claramente hace menos probable que haya olvidado o cometido un error cuando no informó de esas cuentas", escribieron los fiscales.

Efectivamente, si Manafort se ha declarado inocente de toda culpa y si la defensa ha erigido un caso en torno a la idea de que fueron sus asesores los que hicieron todo a sus espaldas, cómo es que usó esas cuentas para sufragar sus andanzas con el mal gusto.


En el juicio, por ejemplo, el testigo, Maximillian Katzman, el joven y bien vestido gerente de la Alan Couture, dijo que su tienda tenía 40 clientes habituales y que Manafort era el único que pagaba mediante transferencia bancaria internacional. Un método con el que también costeó el pago del automóvil Mercedes Benz de su mujer y la casa de casi dos millones de dólares que le compró a su hija en Arlington, Virginia.

Manafort fue acusado por primera vez en el Distrito de Columbia en octubre de 2017 de 12 cargos federales, incluido el lavado de dinero y no registrarse como agente extranjero. Fue acusado por segunda vez en febrero de este año de 18 cargos adicionales de evasión de impuestos y fraude bancario en el Distrito Este de Virginia, que es el caso por el que está siendo procesado por estos días.

Sin embargo, con las recientes declaraciones hechas durante este juicio por Rick Gates, ex miembro de la campaña de Trump, en las que aseguró que él “cometió crímenes con Manafort”, es posible que veamos desfilar más trajes, quizás no en fotografías sino en la vida real, de otros poderosos involucrados en este caso.


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