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Los expresidentes Bush condenan el "fanatismo racista" tras explosivas declaraciones de Trump

Los exmandatarios republicanos emitieron un comunicado conjunto que se suma a la avalancha de críticas contra las declaraciones de Donald Trump el martes en la tarde donde acusó por igual a supremacistas blancos y a sus detractores por la violencia en Charlottesvile.
16 Ago 2017 – 1:27 PM EDT

Los expresidentes republicanos George HW Bush y George W Bush emitieron un comunicado conjunto donde condenan el "fanatismo racista, el antisemitismo y el odio" en lo que viene a ser una nueva reacción a los explosivos comentarios del presidente Donald Trump en una rueda de prensa en la tarde del martes donde igualó a supremacistas blancos y sus detractores a culparlos a ambos de la violencia del pasado fin de semana en la ciudad de Charlottesville.

Aunque los exmandatarios no nombraron directamente a Trump, su muy inusual intervención conjunta le da relevancia al comunicado que busca dejar claro quiénes fueron las vpcitimas y victimarios en las protestas ocurridas en la ciudad de Virginia.

"Estados Unidos siempre debe rechazar el fanatismo racista, el antisemitismo y el odio en todas sus formas" indicaron los Bush, quienes además recordarona uno de los padres fundadores de EEUU, Thomas Jefferson, quien vivió cerca de esa localidad y allí fundó una universidad.

"En momentos en que oramos por Charlottesville, recordamos las verdades fundamentales del más prominente ciudadano en la Declaración de Independencia: todos hemos sido creados iguales por nuestro Creador con derechos inalienables. Sabemos estas verdades son eternas porque hemos visto la decencia y la grandeza de nuestro país", indica el comunicado.

Líderes del Partido Republicano están bajo creciente presión para denunciar a Trump, que de manera sorprendente consideró moralmente afines a supremacistas y sus detractores, considerando a estos últimos la "izquierda alternativa", una manera de llamar extremistas a quienes fueron a protestar la presencia de neonazis, seguidores del KKK y otros supremacistas blancos en Charlottesville, luego de que funcionarios de esa localidad decidieran retirar una estatua del general confederado Robert E. Lee, figura simbólica del nacionalismo blanco.


El influyente senador republicano Lindsey Graham incluso fue mucho más duro: "Señor presidente, lo insto a unirnos como una sola nación tras este horrible evento en Charlottesville", dijo. "Sus palabras están dividiendo a EEUU, no curándola".

El senador por Florida Marco Rubio publicó una serie de tuits en los que criticaba la equiparación moral de los supremacistas con los manifestantes antifascistas.

"Señor Presidente, no puede permitir que los #SupremacistasBlancos compartan solo parte de la culpa. Apoyan ideas que le costaron al país y al mundo mucho dolor. Los grupos #SupremacistasBlancos verán como una victoria que se les culpe de solo el 50% de lo sucedido. No podemos permitir que este viejo mal resucite".

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, dijo que "el supremacismo blanco es repulsivo. Esta intolerancia va contra las cosas que defiende este país. No puede haber ambigüedad moral".

En fotos: Así fue el violento atropello durante una marcha de supremacistas blancos en Charlottesville

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