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Crisis en Venezuela

La estrategia de Washington para generar dudas sobre la lealtad de los militares a Maduro

Portavoces del gobierno estadounidense dieron a entender que se ha estado negociando con altos funcionarios venezolanos la salida de Maduro, pero que la iniciativa se vio frustrada por acciones de Rusia y Cuba.
1 May 2019 – 9:26 PM EDT

El llamado que hizo el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, a que los militares que apoyan a Nicolás Maduro se sublevaran al parecer tomó a muchos por sorpresa en su país, pero también en Washington, a juzgar por la tardanza que hubo en que empezaran a darse las primeras reacciones a la situación en la capital estadounidense.

Tras unas primeras declaraciones que no parecían terminar de dar total apoyo a la llamada 'Operación Libertad', con la que bautizó Guaidó el movimiento, hacia mediodía del martes la Casa Blanca salió a dar su respaldo irrestricto a quien consideran el presidente legítimo del país suramericano, recurriendo a una estrategia informativa que busca generar dudas dentro y fuera de Venezuela sobre las lealtades con las que cuenta Maduro.

Ya a primeras horas de la tarde, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, afirmó en declaraciones ofrecidas a los medios desde la residencia presidencial en Washington que "personas como Vladimir Padrino (ministro de Defensa), el comandante de la guardia presidencial (Iván Hernández) y el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (Maikel Moreno), todos están de acuerdo en que Maduro debe irse".

Las declaraciones de Bolton indicaban sin rodeos que esos altos representantes de la esfera de Maduro estarían negociando para desalojarlo del poder, pese a que los aludidos ratificaron su lealtad en mensajes en sus cuentas Twitter o declaraciones en vivo, como la ofrecida por Padrino en uniforme de campaña y rodeado por oficiales del Ejército.

Según Bolton, ese supuesto cambio de opinión de los mencionados no se debe a que las fuerzas militares estén con Maduro "sino miedo, porque hay efectivos cubanos en el país".

"Estamos brindando apoyo y estamos haciendo otras cosas de las cuales no voy a hablar", dijo Bolton, quizá sin percatarse de que ya había dicho muchas cosas que generaban dudas sobre la real capacidad de Washington para influir en la dinámica venezolana.

Represión, caos y heridos: las imágenes de las calles en Venezuela tras el llamado de Guaidó

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Confesión contraproducente

Por una parte, no parece ser una buena práctica diplomática nombrar a miembros de un gobierno hostil con quienes se pueda estar teniendo contactos. Por otro lado, las palabras del asesor pueden indicar que la Casa Blanca no resulta tan convincente o atractiva como tal vez sí lo están siendo La Habana o Moscú, algo que deja muy mal parado al país que se considera la primera potencia del planeta y que está tratando de manejar una crisis en su área natural de influencia.

Poco después, en declaraciones a CNN, el secretario de Estado, Mike Pompeo, aseguró que este martes Maduro estuvo listo para abandonar el país e irse a Cuba hasta que el gobierno de Rusia lo disuadió.

"Maduro debe irse, es su tiempo, no tiene respuestas para los ciudadanos (...) Él tenía un avión en la pista, estaba listo para irse esta mañana, hasta donde sabemos, pero los rusos le dijeron que debía quedarse", aseveró Pompeo al reiterar que todas las opciones están sobre la mesa para lograr la salida de Nicolás Maduro del poder.

El secretario de Estado aseguró que según diversas fuentes con las que había conversado, entre líderes de la oposición y personas en el país, el destino de Maduro era La Habana.

Pompeo aseguró que de no marcharse del país, "el costo para él y quienes lo protegen seguirá aumentando", mientras que Bolton llegó a decir con un tono que dejaba ver preocupación y cierto derrotismo que de no tener éxito el movimiento opositor, los venezolanos se enfrentarían a una "dictadura de la cual hay muy pocas alternativas posibles".


Bolton también afirmó que le han dejado claro a Rusia "de forma privada y pública que nos tomamos como algo muy serio las acciones que han tomado con Venezuela" y agregó que habían advertido a Moscú que estaban analizando seriamente sus acciones en Venezuela.

La importancia que le da Washington al vínculo entre Caracas y La Habana es tan grande, que el presidente Donald Trump lanzó una dura advertencia al gobierno cubano, al que responsabiliza de que Maduro siga en el poder pese a la oposición de grandes sectores de la población y la gravísima crisis que atraviesa el país.

Trump, quien dijo haber estado monitoreando la situación en Venezuela desde la mañana, escribió en su cuenta de Twitter que "si las tropas y la milicia cubana no CESAN inmediatamente sus operaciones militares y otras con el propósito de causar muerte y destrucción a la Constitución de Venezuela, un total y completo… embargo, junto con las sanciones de más alto nivel, será colocado sobre la isla de Cuba. Esperemos que todos los soldados cubanos pronta y pacíficamente regresen a su isla".

No está claro a qué se refiere el presidente con lo de un "completo embargo". Hay que recordar que la isla es objeto de uno desde los años 60, reforzado en los 90 y ligeramente suavizado al final del gobierno de Barack Obama.

Sin embargo, desde que llegó a la Casa Blanca, Trump ha ido desmontando la poca apertura que heredó de Obama, por lo que el embargo a Cuba, que es una ley de EEUU, sigue vigente en su totalidad.

La Casa Blanca ha agrupado a Cuba y Venezuela, junto a Nicaragua, bajo la descripción de la "troika del mal" y algunos voceros no han ocultado que tras un eventual cambio de gobierno en Caracas, se intentará lo mismo con las otras dos naciones.

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