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Grupos radicales en política migratoria proponen a Trump una agenda drástica

FAIR, grupo que promueve una política más restrictiva, espera que el presidente electo cumpla con sus promesas, erradique la inmigración indocumentada y hasta elimine derechos constitucionales, como la nacionalidad estadounidense por nacimiento.
29 Nov 2016 – 5:56 PM EST

La Federación para la Reforma de Inmigración Americana (FAIR) presentó este martes en Washington su agenda política para el nuevo gobierno y Congreso donde delinean una de las políticas migratorias más duras en la historia del país.

Desde la eliminación de la ciudadanía al nacer establecida en la enmienda 14 de la Constitución estadounidense, hasta la construcción del muro en la frontera con México, la organización se paseó por todos los aspectos del control de inmigración, que considera débiles en la actualidad.

“El pueblo americano ha hablado claramente en esta elección. Quieren que pare la inmigración ilegal”, dijo Dan Stein presidente de FAIR, una de las organizaciones con posiciones más extremas de cuantas promueven políticas de inmigración más restrictivas.

FAIR no está trabajando directamente a Donald Trump, pero el asesor del presidente electo en inmigración, Kris Kobach, sí lo está haciendo y las ideas de FAIR están en directa sintonía con su agenda; después de todo Kobach trabajó como abogado para el Immigration Law Reform Institute, uno de los brazos legales de FAIR.

“Las prioridades 2017 para la transición presidencial le dan a la nueva administración y el Congreso un plan claro para implementar la política de inmigración que sirva a los intereses del público y valores nacionales”, agregó.

Senadores como Jeff Sessions, quien actualmente es el candidato para fiscal general del presidente electo, tiene una relación cercana con FAIR, con quien comparte ideas similares en el área de inmigración.


100 primeros días

FAIR delineó un plan para los 100 primeros días de gobierno, donde pidió que se terminen las ciudades santuario, revocar la acción ejecutiva del presidente Barack Obama para proteger de la deportación a jóvenes indocumentados y sus padres (DACA y DAPA), además de todos los documentos de inmigración emitidos por ellos.

También exigió que el presidente niegue fondos federales a cualquier estado o jurisdicción local que se rehúse a cooperar con las autoridades de inmigración, eliminándo así las llamadas ciudades santuario como Chicago o Los Ángeles.

La organización aconsejó revocar el alivio administrativo impartido por Obama, donde se establecieron prioridades de deportación y aprehensión centradas en personas con historial criminal.

Asimismo pidió reanudar las redadas en lugares de trabajo, aumentar las multas a las empresas que empleen a indocumentados y priorizar la construcción del muro con México.

Respecto a los refugiados, FAIR aconsejó al presidente negar asilo a los extranjeros que han buscado protección en otros países seguros por donde han atravesado.

También especificaron que se debiera detener a las personas que piden asilo en cárceles de inmigración cuando se haya determinado miedo creíble en sus casos. La detención duraría hasta que se llegue a una decisión en sus casos, lo que se puede extender meses o incluso años.

Una política de este estilo inundaría las ya colapsadas cárceles de inmigración en el país, incluyendo la detención de menores, uno de los problemas más graves que le ha tocado afrontar a la actual administración.

Muy cercanos

Stein aseguró al presentar el documento que la organización no había dado su apoyo a Donald Trump durante la campaña, pero sería “deshonesto no reconocer la simbiosis que existe entre nuestras posiciones”, dijo.

La organización exigió terminar con el derecho a ciudadanía por nacimiento. “Estados Unidos es el único país industrializado que permite que los hijos de indocumentados se conviertan en ciudadanos. Esta política impulsa prácticas como turismo de partos”, escribieron.

Al referirse a este tema, durante un evento en 2015 Trump dijo que los hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en Estados Unidos no eran ciudadanos.

“No creo que tengan la ciudadanía. Debemos comenzar el proceso de asegurar a nuestro país, que se está yendo al infierno”, exclamó.


Costos

FAIR incluyó en el reporte los costos asociados a la presencia de indocumentados en el país.


  • “$113 millones es el costo de la inmigración ilegal en Estados Unidos. De eso $84 millones es absorbido en su mayoría por los contribuyentes.
  • Una familia indocumentada promedio gasta $14,387 dólares más de lo que aporta a sus comunidades.
  • $44,8 mil millones es el costo de educar a los hijos de inmigrantes indocumentados.

FAIR incluyó un plan a largo plazo que implica reducir los niveles de inmigración y terminar con la política migratoria legal basada en los los lazos familiares.
En fotos: Los rostros de la inmigración en Estados Unidos


Los rostros de la inmigración en Estados Unidos

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