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10 claves que explican cómo Cambridge Analytica metió a Facebook en la peor crisis de su historia

Una empresa de comunicación política y minería de datos y la mayor red social del planeta están al centro de una controversia que se mueve entre lo ilegal y lo antiético en el manejo de información personal de millones de ciudadanos.
20 Mar 2018 – 03:01 PM EDT
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A mediados de marzo el diario The New York Times y el británico The Observer publicaron una historia sobre cómo la empresa de diseño de estrategias políticas Cambridge Analytica (CA) había usado datos de 50 millones de usuarios de Facebook para ayudar a la campaña electoral de Donald Trump.

La noche del viernes 17 de marzo, un día antes de que se publicara la nota basada en la versión del exempleado de CA, Christopher Wylie, Facebook anunció que suspendía las cuentas a la empresa (y a Wylie) alegando que había violado las políticas sobre el manejo de datos personales de sus usuarios en lo que se considera la mayor filtración de información en la historia de la red social.

Además, la empresa, financiada por la familia Mercer, fueron importantes donantes de la campaña de Trump, trabajó para el hoy presidente en la recolección y anñalisis de datos, por lo que está dentro del radar del fiscal especial que investiga el llamado ' Rusiagate'.

El caso metió a Facebook en la peor crisis de su corta historia, en la que ha perdido miles de millones de dólares de su valor en bolsa y la confianza de muchos usuarios, que desconfían en que su privacidad esté bien protegida.

El escándalo llevó al CEO de Facebook, Mark Zuckerberg a su primera comparecencia ante comisiones del Congreso, un espacio donde hay muchos parlamentarios que quisieran que las redes sociales tengan una regulación similar a la de los medios de comunicación tradicionales.

¿Qué es Cambridge Analityca?

Cambridge Analytica (CA) es una empresa de comunicaciones estratégicas basada en recolección y análisis de datos para el diseño de campañas promocionales (políticas y comerciales) Fue creada en 2013 como filial de la empresa británica Strategic Communications Laboratories (SCL) para trabajar en elecciones estadounidenses. Su financista principal es la familia Mercer, quienes son importantes donantes para causas conservadoras y que en 2016 aportaron a la campaña de Donald Trump.

¿Qué hace CA?

La empresa analiza sondeos de opinión y otros indicadores sociales y políticos, las cruza con datos de individuos, y prepara mensajes que mejor puedan resonar entre los consumidores y que los incentiven a participar en procesos electorales. No suena a nada diferente de lo que hace una estrategia de cualquier campaña, pero en este caso es más oscuro.

Y en este caso, ¿qué hizo?

Originalmente se había informado que CA obtuvo los datos de 50 millones de usuarios de Facebook (posteriormente se ajustó la cifra hasta 87 millones) y los usó para confeccionar mensajes dirigidos a los que identificaba como potenciales votantes del candidato republicano Donald Trump. Pero es complejo demostrar que el trabajo de CA haya influído de manera decisiva en el comportamiento de los electores.

¿Qué tiene que ver Facebook?

Facebook permitió que en 2014 esos datos fueran recolectados por el profesor de la Universidad de Cambridge Aleksandr Kogan al frente de la firma Global Sciencie Research porque se hizo, según la red social, para “estudios académicos”. Kogan desarrrolló una aplicación en la que pedía a los usuarios responder una encuesta sobre sus hábitos a cambio de un pequeño pago. Unas 270 mil personas la bajaron, pero por la manera como funcionaba Facebook en esa época la aplicación terminó sustrayendo información de amigos de los que respondieron el sondeo. Cuando SCL compró la empresa de Kogan quedó en dominio de la herramienta y los datos obtenidos.

¿Facebook sabía de esta filtración ilegal?

En principio no se trató de algo ilegal porque los usuarios voluntariamente bajaron la aplicación. Facebook autorizó a Kogan su experimento “académico” y sabía que los datos de usuarios que no habían autorizado la aplicación estaba siendo obtenida por cómo se administraba en esos años los niveles de privacidad. Sin embargo, con el argumento de que era un estudio “académico”, la red social dejó que siguiera adelante el trabajo. Aunque es una violación de las reglas actuales de Facebook, el problema adicional es que la compañía no informó a los usuarios que podían haber sufrido la vulneración de su privacidad sin su consentimiento.

¿Cuándo supo Facebook y qué hizo?

La empresa asegura que en 2015 supo que los datos estaban siendo usados para otros propósitos y envió una carta a CA pidiéndole que borrara la información y se abstuviera de seguir usándola. Sin embargo, no comprobó que eso se hiciera. Si hemos de creer en la palabra del presidente de CA, Alexander Nix, su firma eliminó la información, según aseguró en febrero en una comparecencia ante el Parlamento británico.

¿Cómo se supo?

Pero no todos creen en la palabra de Nix y su declaración al Parlamento motivó al experto en extracción de datos, el canadiense Christopher Wylie, a contarle a the New York Times y The Observer su versión de la historia. Según Wylie, quien trabajó para CA entre 2013 y 2014, Nix mintió al decir a los parlamentarios británicos que nunca se había usado los datos sacados de Facebook para fines políticos.

¿Cómo reaccionó Facebook?

De acuerdo con The Observer, antes de que la historia fuera publicada, la red social trató de detenerla amenazando con demandar a los medios. Su decisión del viernes de suspender a CA de la red, así como a Wylie y al profesor Kogan, fue un intento por contener el daño a su imagen horas antes de que se publicara la nota al día siguiente. Este lunes se informó que Facebook había contrato a un experto forense digital para auditar los datos usados por CA, SCL y por la empresa que fundó Wylie después de dejar de trabajar para ellas.

¿Qué tiene que ver con Trump 2016?

La campaña de Trump pagó a CA 5,9 millones de dólares por sus servicios entre 2015 y 2016, de acuerdo con los reportes presentado a Comisión Federal Electoral. Como las leyes estadounidenses impiden que empresas o ciudadanos extranjeros participen en campaña electorales, SCL creó Cambridge Analytica en 2013. En la fundación de la empresa figuraba como director Steve Bannon, quien en 2016 sería el jefe de la campaña de Trump en la recta final de las elecciones y hasta agosto del 2017 sirviera como su estratega jefe en la Casa Blanca. CA no fue creada específicamente para ayudar a Trump. De hecho, su participación empezó en 2014 con las elecciones de mitad de período. En las primarias republicanas CA (al igual que los Mercer) trabajaron para el senador Ted Cruz, pero cambiaron bando cuando se hizo inevitable que el magnate inmobiliario ganaría la nominación presidencial del Partido Republicano.

¿Hay una ‘conexión rusa’?

Es la pregunta inevitable que se hacen quienes hacen seguimiento a la trama del ‘Rusiagate’ sobre la supuesta conexión de la campaña republicana con operarios rusos. Hasta ahora hay un ruso en el caso de CA, el profesor que diseño la aplicación que permitió recabar los datos de los usuarios de Facebook, Aleksandr Kogan, profesor de la universidad de Cambridge y de la Sant Petersburgo, en Rusia.
La empresa británica de la que es filial CA, SCL aparentemente está en tratos para trabajar con la petrolera rusa Lukoil, cuyos directivos son cercanos al recién reelecto presidente Vladimir Putin.
Sin embargo, hasta ahora no ha aparecido ningún vínculo directo con el ‘Rusiagate’. Semanas atrás trascendió que el fiscal especial del caso, Robert Mueller, había solicitado la empresa de minería de datos algunos documentos sobre su trabajo, Es previsible que ese interés crezca ahora con las nuevas informaciones.

En fotos: Así fue parte de la intervención rusa en la campaña presidencial 2016 a través de Facebook

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