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Pena de muerte

Texas ejecuta a un hombre que mató a su exesposa y a otras cuatro personas

"Lamento que no puedo traer a todo el mundo de vuelta", dijo el reo Coy Wesbrook momentos antes de recibir la inyección letal
10 Mar 2016 – 2:22 AM EST

Un hombre declarado culpable de matar en 1997 a cinco personas, incluida su exesposa, en una racha de disparos cerca de Houston fue ejecutado el miércoles.

La inyección letal para Coy Wesbrook fue la octava este año a nivel nacional y cuarta en Texas, donde se aplica más la pena de muerte que en cualquier otro estado.

Antes de ser ejecutado, Wesbrook, de 58 años, ofreció disculpas profusamente a los parientes de algunas de sus víctimas que atestiguaron el castigo.

"Quiero decir que lamento el dolor que les he causado a ustedes", afirmó. "Lamento que no puedo traer a todo el mundo de vuelta. Desearía que las cosas hubieran sido muy distintas".

Fue declarado muerto a las 8:04, hora del centro de EEUU.

Wesbrook mató a su exesposa, Gloria Jean Coons, de 32 años; a la compañera de cuarto de ella, Diana Ruth Money, de 43; y a tres hombres: Antonio Cruz, de 35, Anthony Ray Rogers, de 41, y Kelly Hazlip, de 28.

El 12 de noviembre de 1997 Westbrook acudió a casa de su exesposa, Gloria Jean Coons, con el propósito de reconciliarse con ella.

Sin embargo, cuando llegó a la vivienda se encontró con una fiesta en la que había cuatro personas además de Coons: Diana Ruth Money, Anthony Ray Rogers, Antonio Cruz y Kelly Hazlip.

Westbrook decidió entonces quedarse y unirse a la fiesta.

En un momento de la noche, el hoy ejecutado se percató que su exesposa y dos de los hombres (Rogers y Hazlip) se habían escabullido de la fiesta y estaban manteniendo relaciones sexuales.

Fue entonces cuando Westbrook fue a buscar la escopeta que llevaba en su vehículo y mató a los cinco que estaban dentro de la vivienda. A su exesposa y a Hazlip les disparó mientras tenían sexo.

Todos murieron en el acto excepto Hazlip, que agonizó durante cinco días antes de fallecer.

Minutos después del tiroteo llegó la Policía y detuvo al asesino, que les estaba esperando.

Desde que se reinstauró la pena de muerte en 1976, Estados Unidos ha ejecutado a 1,430 presos, la mayoría de ellos en Texas (535).


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