Opiáceos

Se hacía llamar 'El Chapo de los opioides' y ahora enfrenta hasta 40 años de cárcel

Un galardonado médico familiar de Nueva Jersey ha sido acusado de vender ilegalmente narcóticos a través de simples mensajes de texto y sabiendo que sus pacientes eran adictos. Ahora enfrenta una larga estancia en una prisión federal y una elevada multa de más de un millón de dólares.
14 May 2019 – 6:20 PM EDT

En la Internet, el doctor Robert Delagente se presentaba como un especialista en medicina familiar con 17 años de experiencia y con reconocimientos por su trato a los pacientes y su labor “compasiva”. La Fiscalía federal, sin embargo, lo describe como un criminal de bata blanca que se llenó los bolsillos vendiendo ilegalmente narcóticos mientras él mismo se hacía llamar ‘El Chapo de los opioides’.

Delagente, quien desde mayo de 2014 trabajó en la clínica familiar North Jersey Family Medicine de Oakland, en el estado de Nueva Jersey, compareció este lunes en una corte federal luego de ser acusado de distribuir opioides sin una razón médica legítima y de falsificar registros médicos para encubrirlo.

Si es encontrado culpable de ambos delitos él enfrentaría una condena de hasta 40 años en una prisión federal y sería obligado a pagar una multa de hasta 1.25 millones de dólares.

La acusación menciona que este médico de 45 años también se describía como ‘El hombre de los dulces’ en las conversaciones con sus clientes adictos, a quienes les recetó opioides a través de simples mensajes de texto y les permitió que le indicaran la dosis y la cantidad de pastillas que necesitaban.

Algunos de los narcóticos que les dio eran oxicodona, Percocet, Tylenol con codeína, Xanax, Valium, así como sustancias conocidas como benzodiazepinas (alprazolam, diazepam, clonazepam y temazepam).

“Él ignoró el peligro y el riesgo médico de sobredosis, abuso de drogas y muerte que pueden acompañar a las recetas de opioides altamente adictivos”, advirtió el Departamento de Justicia en un comunicado.

Las autoridades alegan que el doctor les daba a sus pacientes cócteles de drogas conocidos como 'La Santísima Trinidad’, que buscan los adictos porque mezcla los efectos de un narcótico, un tranquilizante y un relajante muscular. “De hecho, Delagente prescribió sustancias controladas a pacientes que sabía que eran adictos a los opioides u otras sustancias controladas”, afirma la Fiscalía.


En respuesta a la epidemia de opioides que azota a este país, el gobierno federal ha sentado en el banquillo de los acusados a varios profesionales de la salud acusados de tráfico de sustancias ilícitas. Algunos incluso han sido señalados por estar detrás de muertes por sobredosis de droga.

Así conseguían medicamentes sus pacientes

En el caso contra Delagente, el DOJ alega que jamás supervisó a sus pacientes para detectar si eran adictos a las drogas.

Documentos judiciales muestran que una persona le envió un mensaje de texto el 27 de mayo de 2016 advirtiéndole que “probablemente no puedo detener (el consumo de) los analgésicos” y le comentó con preocupación que quizás “necesitaría un plan para detenerse”.

Tres meses antes, el paciente le indicó que solo tomaba 1 o 2 pastillas al día porque le quitaban los “nervios” y negó que estuviera consumiendo en exceso. “Solo las uso para cortar el dolor, no para drogarme”, le aseguró al médico.

Para el 3 de junio de ese año, cuando el paciente no podía obtener medicamentos para el dolor, le volvió a escribir a Delagente: “si paso 4 días sin (analgésicos) estoy en un gran problema”.

El doctor le respondió ese mismo día: “Te dejaré una receta para que la recojas en el mostrador”. Luego le prescribió 120 pastillas de oxicodona, un adictivo opioide, que podría consumir durante 30 días.

En otra conversación, el médico reconoció que estaba poniendo en juego su carrera profesional: “Estoy arriesgándome y puedo perder mi licencia médica o (ser) arrestado por lo que acabo de hacer”.


A otro paciente le habría recetado en al menos siete ocasiones, entre abril de 2014 y julio de 2017, dosis para elaborar el coctel de la ‘Santísima Trinidad’, el cual mezclaba tabletas de alprazolam, carisoprodol y oxycodone.

Para el 31 de enero de 2018, la misma persona le pidió a través de un mensaje de texto más medicamentos. “No hay problema. Imprimiré las recetas y estarán listos en el mostrador”, le indicó el médico. “Ok, estaré allí en unos 30 minutos”, respondió su cliente.

En otra charla, Delagente le advirtió a un cliente que “no quería levantar una bandera roja” por la cantidad de analgésicos que le recetaba a este y su madre, y les pidió recoger las píldoras en fechas distintas “para no despertar sospechas”.

Una página de internet que anuncia y califica a doctores señala que los pacientes de Delagente le han dado una calificación de 4.3 estrellas de un máximo de 5, por lo cual considera que su servicio como “excelente”. También señala que tres años consecutivos recibió un reconocimiento de “médico compasivo” y que cuatro veces ganó el “Premio a la Elección del Paciente”.

Si bien la mayoría de los comentarios que ha recibido en dicho portal son positivos, un par lo describe como un “corrupto”.

“Debe ser investigado por la Policía (…) Solo quiere hacer dinero fácil”, alega una queja publicada el 23 de diciembre de 2018. Otra persona escribió en junio de ese año: “Él no escucha, no le importa, solo quiere hacer un análisis tras otro. Luego, cuando llega la factura, él dice: ‘No te preocupes, no te cobrarán’”.

Delagente también ha sido acusado por la Fiscalía federal por presuntamente alterar los registros médicos de los pacientes a los cuales les recetó opioides. Esto después de que las autoridades le exigieron mostrarlos para revisarlos a través de una orden judicial a fines de abril.

Este caso estuvo a cargo de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

En fotos: ¿Cómo se llegó a una crisis de salud pública tan grande por los opioides en EEUU?

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