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La Administración para el Control de Drogas (DEA)

Un agente de la DEA mintió para acusar a un hispano de narcotráfico y ahora pasará 13 años preso

En el juicio de este exoficial federal se presentó evidencia de que se quedó con miles de dólares que les decomisó a traficantes y que recibió una camioneta de un criminal que lo quería tener controlado. “Es to va en contra de todo lo que defiende la DEA”, dijo su administradora Anne Milgram.
12 Ago 2021 – 03:00 PM EDT
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Chad Allen Scott, un veterano agente antinarcóticos a quien apodaban ‘White Devil’ (diablo blanco), entró el 27 de enero de 2016 a una corte federal de Nueva Orleans, en Louisiana, para testificar en el juicio de Jorge Perralta, a quien acusaban de distribución y posesión de cocaína y heroína. Los fiscales trataban de probar que Perralta estuvo en una transacción de droga.

Scott, de 53 años, dijo bajo juramento que uno de sus informantes se refirió al presunto narcotraficante como “el mexicanito” y le comentó: “No lo conozco, no hago tratos con él, pero estuvo allí en ambas ocasiones”. Agregó que su fuente lo describió como un “hispano corpulento, de estatura baja y joven”.

El caso dio un giro un año después, cuando este funcionario de la DEA fue acusado de múltiples cargos, incluyendo mentir en el juicio de Perralta, cuyo proceso penal finalmente fue desestimado por petición de la Fiscalía federal en agosto de 2017.

Scott fue señalado, además, de recibir al menos 10,000 dólares en sobornos en 2012 y 2013, y de quedarse con los miles de dólares y las posesiones que les decomisaban a sospechosos de narcotráfico. Otros oficiales que trabajaban con él también han sido acusados de corrupción.

El agente, en cuya prolífica carrera de 17 años en la DEA dirigió importantes operativos policiales en Louisiana, fue deshonrado este jueves en el mismo tribunal federal donde juzgaron a los que capturó. Un juez lo sentenció a más de 13 años de prisión por los delitos de mala conducta siendo un oficial, perjurio, obstrucción de la justicia y robo.

“Esto va en contra de todo lo que defiende la DEA. Scott traicionó a las mismas personas a las que se le encomendó proteger y hoy se le responsabiliza por sus crímenes”, dijo la administradora de la agencia, Anne Milgram, en un comunicado. “En lugar de usar su placa para proteger a su comunidad, la usó para violar la ley”, agregó la funcionaria.

Según documentos judiciales, Scott falsificó formularios en julio de 2014 para tomar posesión de una camioneta Ford F-150 modelo 2013 que le compró un traficante para tenerlo de su lado. Él informó que el vehículo había sido decomisado en Metairie, Louisiana, pero en realidad se lo dieron en Texas.

Los cómplices de Scott

Los fiscales alegan que cuando él y otros dos agentes antinarcóticos comenzaron a preocuparse que serían investigados, arrojaron pruebas de sus delitos en los pantanos a las afueras de Nueva Orleans.

La acusación señala que uno de sus cómplices, el oficial Rodney Gemar, se quedó con unos 4,800 dólares que decomisaron en una propiedad en enero de 2016. Dos años antes, cuando encontraron a un individuo con una gran cantidad de dinero en efectivo, no lo reportó a la DEA, afirma el gobierno.

Scott fue declarado culpable en agosto de 2019 y en junio de 2021 después de que una jueza dividió su caso en dos juicios federales separados. En uno de ellos, él y Gemar fueron condenados a la vez.

Dos exmiembros del equipo policial de Scott, quienes eran alguaciles de Tangipahoa Parish y también fueron señalados de robo, testificaron en su contra. Se trata de Karl E. Newman y Johnny Domingue. A este último le agregaron cargos federales de tráfico de drogas en Texas.

En su audiencia condenatoria este jueves, Scott le dijo a la jueza Jane Triche Milazzo que estaba “avergonzado de estar aquí”, destacó su trabajo policial y aseguró que trataron de matarlo en dos ocasiones “para sacarme de las investigaciones de tráfico de drogas”, informó la cadena ABC.

El fiscal federal Nicholas L McQuaid declaró en un comunicado que las acciones de Scott “erosionaron” la confianza de la comunidad en las fuerzas de seguridad y “socavaron” el estado de derecho. "La sentencia de hoy muestra que los agentes del orden que traicionen la confianza del público serán responsables y castigados en consecuencia", subrayó.

Este caso fue investigado por la DEA, el FBI y la Policía estatal de Louisiana.

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