En el hospital King’s College de Londres, una nueva unidad al aire libre permite que pacientes conectados a soporte vital vuelvan a sentir el sol y a tener contacto con la naturaleza, luego de semanas e incluso meses de permanecer en una habitación de hospital en cuidados intensivos.
Un hospital creo el área de cuidados intensivos al aire libre
Pacientes de cuidados intensivos del King's College Hospital en Reino Unido ahora podrán recibir tratamiento al aire libre. Se trata de un proyecto millonario con jardines que busca mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Se trata de un jardín en la azotea de la unidad de cuidados intensivos del King's Hospital, que cuenta con seis camas de hospital y abrió sus puertas a finales de mayo de 2026.
Esta nueva modalidad permite a pacientes delicados recibir soporte vital completo, mientras se encuentran en contacto con la naturaleza; alzando al hospital del Reino Unido en el primero en contar con un área de cuidados intensivos al aire libre.
Con esta nueva área se han logrado sustituir las frías habitaciones por las plantas y el sol. La zona cuenta con un armario médico especialmente diseñado y resistente al exterior, además equipado con suministros de energía, datos y gases medicinales, similares a los que recibirían los pacientes en la unidad.
Durante décadas, hospitales de todo el mundo han incorporado jardines y áreas verdes para favorecer el bienestar de los pacientes. Sin embargo, quienes permanecen en cuidados intensivos rara vez pueden acceder a estos espacios debido a la complejidad de sus tratamientos.

La nueva terraza del King's College Hospital rompe barreras del aislamiento
Los pacientes podrán recibir cuidados intensivos sin desconectarse de los sistemas esenciales de soporte vital.
Para muchos de ellos, se trata del primer contacto con el exterior tras semanas o incluso meses de hospitalización.
Los médicos creen que esta experiencia puede tener un impacto significativo en la recuperación física y emocional de los pacientes. Diversos estudios han demostrado que la exposición a la naturaleza ayuda a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y favorecer procesos de recuperación más rápidos.
El Dr. Tom Best, director clínico de la Unidad de cuidados intensivos del King's Hospital declaró que muchos pacientes experimentan alucinaciones o delirio en el entorno clínico, lo cual puede retrasar la recuperación.
Por ello, el directivo del hospital King sostuvo que las investigaciones demuestran que pasar tiempo en la naturaleza puede reducir el delirio y mejorar los resultados de la recuperación y levantar el ánimo de los pacientes y sus familias.
“Es importante tratar a la persona en su totalidad, y esta unidad de cuidados intensivos al aire libre nos ayuda a cumplir nuestro objetivo de cuidar tanto la mente como el cuerpo", dijo el doctor Tom Best.

King's College Hospital analizará si zona al aire libre mejora a los pacientes
Ahora, el hospital planea recopilar datos clínicos sobre frecuencia cardíaca, respiración y niveles de dolor para determinar si estos beneficios también pueden traducirse en una reducción de los tiempos de internación.
La directora de Subvenciones e Investigación de la Fundación Benéfica del King's College Hospital, Iona Joy, señaló que, más allá de ser un proyecto de excelencia médica, también da a los pacientes dignidad humana, humanidad e innovación.
El proyecto fue diseñado por la paisajista Sarah Price junto al arquitecto Nigel Dunnett, reconocido por su trabajo en el Parque Olímpico de Londres 2012. Dunnett falleció antes de ver finalizada la obra.
Rodeada de madreselvas, jazmines y lavandas, esta nueva área al aire libre del hospital da la oportunidad de que los pacientes puedan observar, tocar y oler la naturaleza sin abandonar sus camas. El resultado es un entorno cuidadosamente planificado para estimular los sentidos.

La millonaria inversión de cuidados intensivos al aire libre
La iniciativa requirió una inversión superior a los 2 millones de dólares, financiada íntegramente mediante donaciones canalizadas a través de la organización benéfica vinculada al hospital.
El enfoque de Sarah y Nigel inspiró una estrategia de plantación reflexiva e intencionada. Con especies aromáticas, como romero, salvia y orégano, junto con especies autóctonas y plantas con textura como la oreja de cordero, dando como resultado un jardín de bajo mantenimiento diseñado para fomentar la participación activa en lugar de la observación pasiva.









