Lotus

Lotus, historia y leyenda

Conoce la historia de la legendaria marca inglesa.

Se podría decir que fue el 19 de mayo de 1928 cuando comenzó la historia de Lotus. No porque ese haya sido el día cuando se fundó Lotus Engineering Ltd eso no ocurriría sino hasta 24 años más tarde, sino porque en esa fecha Colin Chapman, el padre de Lotus llegó al mundo. Pocos proyectos de éxito en la historia del automóvil han estado tan ligados a la personalidad de su fundador como Lotus a la de Colin Chapman, a quien por cierto lo que le sobraba era personalidad.

Chapman se inscribió en el University College de Londres para estudiar ingeniería estructural donde se unió al escuadrón aéreo universitario donde se convirtió en un piloto experto. Fue en el UCL que Chapman forjó una amistad con William Morris con quién compartió en muchas ocasiones el largo recorrido hacia y desde la Universidad. Fueron travesías cargadas de adrenalina y riesgo ya que que Chapman inexorablemente buscaba batir sus records personales en cada trayecto. Una fuerte pasión por el automóvil que duraría toda su vida ya se había apoderado del joven Chapman.

Esta pasión fue lo que llevó a Chapman a establecer un negocio de compra-venta de automóviles al que dedicaba el poco tiempo libre que le dejaban sus estudios. El inventario era almacenado en la casa de Morris. Chapman no fue capaz de resistir la tentación de modificar los autos de su inventario lo que le ganó una sólida reputación como ingeniero automotriz en los círculos automovilísticos británicos. Sin embargo en 1947, cuando el gobierno británico culminó el racionamiento del petróleo, el mercado de vehículos nuevos revivió dándola término abruptamente al negocios del joven estudiante de ingeniería. Sin embargo Chapman aún contaba con un as bajo la manga, un viejo Austin 7 de 1930.

Fue ese viejo Austin 7 de 1930 el que Chapman modifico extensamente para terminar con el primer auto que llevó marca Lotus, el Mark I. Chapman no dejó de meter su mano en ningún aspecto del Mark I, modificando la carrocería, el motor y la suspensión del automóvil conservando únicamente el chasis y el tren de rodaje. En 1948 Chapman inscribió al Mark I en varias carreras locales en la cuales resultó ganador. Chapman invirtió las ganancias en la construcción del segundo Lotus el Mark II con motor Ford, repitiendo el mismo truco sucesivamente hasta desarrollar el Lotus Seven, uno de los hitos históricos de Lotus. Pero no nos adelantemos.

El 1ro de enero de 1952, con un aporte de 35 libras esterlinas hecho por Hazel, la esposa de Chapman, Lotus Engineering Ltd cobró vida como una unidad corporativa independiente dandole así personalidad jurídica a una exitosa empresa que ya existía de hecho. Chapman, quien se había titulado en 1949, usaba el tiempo libre que le dejaba su empleo como ingeniero de la British Aluminium Company para gerencia la operaciones de la joven empresa.

El Mark VI, el primer Lotus construido por la nueva compañía, aplicó principios de ingeniería avanzada con un chasis multi-tubular de 55 libras, al estilo del del Mercedes SL el cual se vendía en forma de “kit” para que los compradores utilizaran el motor y la transmisión de su preferencia. Lotus produjo 100 ejemplares del Mark VI cimentando así la reputación de Lotus en el mundo del automovilismo deportivo.


Pero el fue el Lotus Seven, el primer Lotus que podía ser utilizado como auto de paseo, el que estableció a Lotus como un legítimo fabricante de automóviles. La presentación del Lotus Seven no sólo representa uno de los acontecimientos mas importantes en la historia del fabricante ingles habiendo sido producido por 15 años consecutivos, desde su lanzamiento en 1957 hasta 1972 cuando Chapman vendió los derechos de producción a Catheram quienes lo producen hasta nuestros días.

Ese mismo año Lotus introdujo en al Auto Show de Londres en Earls Court a su Lotus 14, mejor conocido como el Elite, su primer auto de producción diseñado específicamente para uso de calle. Su chasis mono-casco de plástico reforzado, fibra de vidrio y una carrocería aerodinámica eran innovaciones revolucionarias en los años 50. Casi en simultáneo, la compañía desembarca en la Fórmula 1 con el Lotus 15.


En 1962 desembarco el Lotus 26 como reemplazo del Elite. También conocido como el Elan el Lotus 26 constituye otro de los pilares históricos de la firma. Carrocería de fibra de vidrio, un chasis de acero suspensión independiente y frenos a discos en las 4 ruedas se encontraban entre las revolucionarias novedades del Elan.


Un año más tarde, la escudería Lotus consiguió 7 victorias y su primer título Formula 1 de la mano de Jim Clark. Chapman había logrado que Ford patrocinara el desarrollo del Cosworth DFV para Team Lotus el cual resultó ser el motor dominante en Formula 1 hasta finales de los años 80. Las incursiones en la Fórmula Indy no fueron menos exitosas, en 1965 Jim Clark también consiguió triunfar en las 500 millas de Indianápolis tras el volante de un Lotus.

El éxito de Lotus en los grandes circuitos del mundo sólo sirvió para que Colin Chapman redoblara sus esfuerzos en la construcción de los modelos de competición y de calle. En la década de los 70 Lotus se coronó campeón en la Fórmula 1 en varias oportunidades y vió el renacimiento del Elite como un nuevo modelo para 4 pasajeros. También comenzó lo que sería una exitosa carrera de los vehículos Lotus en las pantallas de cine del mundo entre la que se destacaba el inolvidable Lotus Espirit submarino en la película de James Bond 007 “The Spy Who Loved Me” (1977) . A finales de la década la Lotus participó en el desarrollo del DeLorean DMC-12, un desastroso proyecto que amenazó con destruir la reputación de Chapman. El destino sin embargo, tenía otros planes.

El 16 de diciembre del 1982 Colin Chapman fallece víctima de un infarto fulminante a la edad de 54 años evitando según uno de los jueces que pudo haber sido una sentencia de hasta 10 años de prisión por la malversación de fondos públicos en el proyecto DeLorean.


Sin Colin Chapman en el timón Lotus no tardó en perder el rumbo. En los años 80 los problemas financieros de la firma eran evidentes y su producción cayó a niveles sin precedente. Sin embargo David Wilkins, fundador de British Car Auctions, aceptó ser nombrado como Presidente de Lotus en 1983 convenciendo a nuevos inversionistas a formar un fondo de rescate de la compañía lo cual dio inicio al que sería el exitoso renacimiento de la ya legendaria marca inglesa. La ruta no fue fácil, en 1986 en reconocimiento de la imposibilidad de reunir el capital suficiente para fondear un renacimiento de productos, Wilkins orquestó la venta de Lotus al gigante americano General Motors. En 1993 General Motors la vendió la compañía a un grupo de inversionistas europeos quienes 3 años más tarde en 1993 finalmente vendieron a la compañía Protón de Malasya, quien desde hace 23 años ha dirigido los destinos de Lotus quien hoy cuenta con una exitosa línea de vehículos basados en el principio de la reducción del peso como herramienta principal para optimizar las prestaciones del vehículos. Sentarse al volante de un Lotus contemporáneo es como vestir un (veloz y potente) traje hecho a la medida. Chapman probablemente se sentiría orgulloso.