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Una pareja fue brutalmente asesinada hace 40 años: un simple truco de la policía llevó al arresto del sospechoso

Ray Vannieuwenhoven, de 82 años, está preso acusado de haber matado a una joven pareja en 1976. Los investigadores nunca pudieron demostrar que el ADN encontrado en el semen de una de las víctimas era el suyo, pero una simple estratagema hizo que la policía lo acuse de ser el asesino.
3 Jun 2019 – 1:23 PM EDT

Una pareja fue asesinada brutalmente hace 40 años: un simple truco de la policía llevó al arresto del sospechoso

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Durante más de 40 años, un doble asesinato y una violación quedaron impunes. En todo este tiempo, la identidad del autor del crimen nunca se supo y así pudo llevar una vida entre sus vecinos sin despertar ninguna sospecha y burlar a las autoridades. Sin embargo, un simple truco de la policía cuatro décadas después del delito lo llevó finalmente a la cárcel: consiguió su saliva haciéndole cerrar un sobre sobre una supuesta encuesta.

Ray Vannieuwenhoven, de 82 años, era un vecino más de Lakewood, un pequeño poblado de 800 residentes en el norte de Wisconsin. Sin embargo, las autoridades lo acusan de estar detrás de un doble asesinato y una violación ocurrida hace 43 años, un hecho que ha sorprendido a todos los vecinos de la zona, donde ha vivido por años sin ocultarse.

Una escapada al campo

El 18 de marzo, Vannieuwenhoven era detenido. Su arresto era el resultado de una investigación que comenzó el 9 de julio de 1976. Aquel día, David J. Schuldes, de 25 años, y su novia Ellen A. Matheys, de 24, salieron pronto de sus respectivas casas para disfrutar de un fin de semana de camping en McClintock Park, Wisconsin. La joven pareja, que pronto iba a casarse, instaló su tienda de campaña en una zona donde no había otros visitantes, según los documentos judiciales.

Una vez que terminaron, decidieron salir a andar por la zona, aunque antes de eso, Matheys aparentemente necesitó ir a al baño. Su novio decidió esperarla fuera.

Cuando ella aún estaba dentro, alguien se acercó a Schuldes y le disparó en el cuello con un rifle del calibre .30 provocándole inmediatamente la muerte debido a la herida. La policía cree que tras el disparo, el asesino se acercó al baño y se llevó a la joven como 90 metros o bien la persiguió esa distancia donde abusó de ella sexualmente.

Una vez que terminó, aparentemente dejó que se subiera los pantalones y se pusiera la camisa antes de dispararle dos veces con el mismo rifle: una vez en el estómago y otra en el pecho.

Un trabajador del parque encontró el cuerpo de su novio aquel día hacia las 2.30, pero el de ella no lo encontraron hasta la mañana siguiente, en una zona boscosa.

ADN guardado por décadas

Tras encontrar los dos cadáveres se inició una pesquisa y se realizaron "numerosas entrevistas durante la investigación, pero finalmente las autoridades fueron incapaces de establecer algún sospechoso". Pese a que no consiguieron avanzar con el autor de la masacre, la autopsia sí encontró semen del asesino en la zona vaginal de la joven. En aquella época, los estudios de ADN aún no estaban tan desarrollados, pero las autoridades guardaron los resultados.

Fue en los años noventa, cuando un alguacil del condado reabrió el caso según avanzaban los estudios genéticos. Sin embargo, cuando enviaron el ADN del asesino a la base del FBI no consiguieron ningún resultado.

Todo cambió el pasado año. Los investigadores contactaron a la empresa Parabon NanoLabs, una compañía que trabaja con material genético y que ha sido crucial también en otros casos de asesinatos sin resolver y que llevó, por ejemplo, a capturar al Golden State Killer.

Cuatro hermanos y un solo sospechoso

Los expertos de Parabon fueron capaces de completar el árbol geneológico de Vannieuwenhoven el pasado diciembre, según indicó la agencia AP. En la nueva fase, los investigadores comenzaron a recolectar el DNA de Vannieuwenhoven y sus tres hermanos. Dos de ellos fueron descartados como sospechosos tras analizar su material genético recogido de una basura y de una taza de café.

Para conseguir el ADN de Vannieuwenhoven pensaron en una sencilla pero efectiva estrategia: el 6 de marzo, varios oficiales llamaron a su puerta del pequeño poblado donde ha vivido apaciblemente. Sin que sospechara nada, le pidieron que rellenara una simple encuesta sobre vigilancia policial en la zona. El documento era simplemente un pretexto, el anzuelo, para que al terminar lo metiera en un sobre y lo sellara con su saliva.

Dicho y hecho. Tras analizar su ADN, los investigadores no tuvieron que buscar el del otro hermano. La primera aparición en corte del sospechoso fue el 22 de marzo y se le impuso una fianza de 1 millón de dólares.

Ante el juez, el sospechoso se declaró inocente cuando le leyeron los cargos. Vannieuwenhoven volverá a estar frente al juez el próximo 19 de junio.

"Consiguió salirse con la suya durante mucho tiempo", se lamentó a AP Kurt Schuldes, primo de Schuldes.

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