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Demandas

En 2012 George Zimmerman mató a Trayvon Martin y ahora demanda a los padres del joven que asesinó

La demanda, presentada este miércoles en Florida, alega que existió una conspiración para inculparlo, por lo cual pide 100 millones de dólares como compensación. Tanto el abogado del caso como los padres del joven han negado las acusaciones y aseguran que se trata de "un intento descarado de sacar provecho de las vidas y el dolor de los demás”.
6 Dic 2019 – 06:35 AM EST

Aunque el entonces vigilante voluntario de Florida, George Zimmerman, fue absuelto por la muerte del adolescente Trayvon Martin en 2012, ahora interpone una demanda contra los padres del joven, los fiscales y otras autoridades legales del estado, por daños y perjuicios contra su persona.

La demanda, presentada este miércoles en Florida, alega que existió una conspiración para inculparlo, por lo cual pide 100 millones de dólares como compensación.

El abogado de Zimmerman, Larry Klayman, un connotado abogado conservador que ha dado varias entrevistas recientes desacreditando el proceso de 'impeachment' contra el presidente Trump, anunció la demanda en Coral Gables junto con la proyección de un documental titulado "The Trayvon Martin Hoax" ("La farsa de Tryvon Martin"), que inmediatamente fue cancelado. Para este jueves estaba planificada una conferencia de prensa de ambos que luego se anunció que también había sido cancelada.

Larry Klayman, fundador el grupo conservador de vigilancia Judicial Watch, ha presentado varias denuncias en el pasado, incluida una que afirmaba falsamente que el expresidente Barack Obama no podía ser presidente porque no era un ciudadano natural de Estados Unidos.

La principal acusación de esta demanda es que el abogado de derechos civiles Ben Crump ayudó a intercambiar a Brittany Diamond Eugene, una testigo que no quiso declarar y supuestamente la novia de Martin, por su media hermana, Rachel Jeantel, y la ayudó a preparar un guión destinado a inculpar a Zimmerman de asesinato.

En la querella legal se acusa a los padres de Trayvon, los fiscales y autoridades estatales vinculadas al caso de estar de acuerdo con la supuesta artimaña del abogado de la familia, alegando que "han sabido o deberían haber sabido sobre el fraude de testigos, la obstrucción de la justicia o han mentido reiteradamente bajo juramento para encubrir su conocimiento del fraude de testigos ", según alega un comunicado de prensa del abogado. La demanda alega enjuiciamiento malicioso, abuso de proceso, conspiración civil y difamación.

Tanto el abogado de la familia como los padres de Trayvon Martin han negado las acusaciones.

“Tengo plena confianza en que esta demanda infundada e imprudente será revelada como lo que es: otro intento fallido de defender lo indefendible y un intento descarado de sacar provecho de las vidas y el dolor de los demás”, dijo Crump en un comunicado emitido en su nombre y en nombre de los padres de Trayvon.

“Este demandante continúa mostrando un desprecio insensible por todos menos por él mismo, revictimizando a las personas cuyas vidas fueron destrozadas por sus propias acciones equivocadas. Nos haría creer que es la víctima inocente de una conspiración profunda, a pesar de la falta total de evidencia creíble que apoye sus extravagantes afirmaciones”, afirma la comunicación del abogado.

En febrero de 2012, George Zimmerman hacía una ronda nocturna en su vecindario de Sanford, en Florida, en el cual era vigilante voluntario. Durante la ronda, vio a un adolescente que según él, estaba mirando hacia las casas "de manera sospechosa", por lo cual llamó al 911. Pero aunque el operador le dio instrucciones de no salir del vehículo ni abordar al individuo, Zimmerman no hizo caso y fue a detener al joven, que poco después terminó muerto.

En el juicio, Zimmerman, de madre hispana, reconoció haber disparado contra Trayvon Martin, de 17 años, pero según él lo hizo "en defensa propia", a pesar de que Martin no estaba armado. En julio de 2013 el jurado absolvió a Zimmerman, aceptando la teoría de que había actuado en su defensa pues no había evidencias que mostraran lo contrario.

Sin embargo, en el juicio contra Zimmerman el testimonio de Rachel Jeantel aseguraba que mientras hablaba por teléfono con Martin el joven le dijo que creía que alguien lo estaba siguiendo.

Mientras Martin iba llegando a la casa de la novia de su padre, trató de alejarse de Zimmerman, con quien llegó a cruzar algunas palabras, según dijo la testigo, que presuntamente escuchó la conversación de fondo.

“Él dijo: '¿Por qué me sigues?' Y escuché a un hombre que respiraba con dificultad decir: “¿Qué haces por aquí?”, dijo Jeantel en su declaración y añadió que luego escuchó un golpe en el teléfono y "sonidos de hierba mojada".

“Empiezo a escuchar a Trayvon decir ‘¡Quítate, quítate!”, declaró Jeantel, quien admitió en el estrado haberle mentido varias veces a la familia de Trayvon sobre su edad y sus razones para no asistir al funeral del adolescente.

Cuando después de la acusación de homicidio por parte de un fiscal especial el jurado finalmente absolvió a Zimmerman de todos los cargos, en un polémico fallo que puso en entredicho a la justicia estadounidense, el caso cobró un matiz racial y una petición para enjuiciar al vigilante llegó a recaudar un millón de firmas, mientras el hombre se mostraba a sí mismo como un ferviente cristiano víctima de amenazas e injusticias.

Otros 'episodios' polémicos de George Zimmerman

Pero a pesar de presentarse a sí mismo como víctima, Zimmerman siguió encabezando titulares por sus polémicas actuaciones, que contradecían la imagen que el hombre intentaba dar de sí mismo.

En mayo de 2016, Zimmerman subastó la pistola Kel-Tec PF-9 con la que mató al adolescente en Florida, por la cual recibió nada menos que 250,000 dólares. La operación se realizó a través de la plataforma de subastas United Gun Group Auction y en la descripción del artículo el vendedor aseguraba brindar una "oportunidad de poseer una pieza de la historia estadounidense". Parte del mensaje decía: "El arma a la venta es la que usé para defender mi vida y terminar con el brutal ataque de Trayvon Martin el 26 de febrero de 2012".

Pocos meses después de conocerse que Zimmerman obtuvo un cuarto de millón de dólares por el arma homicida, el exvigilante volvió a encabezar titulares cuando denunció haber recibido un puñetazo en un restaurante por un desconocido que lo escuchó hablar de la muerte de Trayvon.

Testigos en el restaurante Gators Riverside de Florida confirmaron los hechos pero alegaron que todo comenzó porque Zimmerman estaba presumiendo de haber matado al joven afroestadounidense.

Poco después, en un bar de Florida, el exvigilante fue sacado a la fuerza por gritarle un insulto racista a un cliente negro a quien acusó de haberle pegado.

El gerente del bar le pidió a oficiales del condado Seminole, en Florida, que sacaran del local a Zimmerman por haberle gritado a una empleada, haberle quitado brúscamente una tarjeta de crédito de la mano a la mujer y usar un insulto racista. Un amigo tuvo que pedirle que se calmara después de que el hombre también se mostró agresivo con la policía.

Con anterioridad, tras la muerte de Trayvon también se había dado a conocer que Zimmerman había proferido insultos racistas contra los mexicanos en una página de Myspace y que había tenido un pleito legal por violencia doméstica siete años atrás.

Piden 'Justicia para Trayvon'

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