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Corte Suprema examinará la discriminación a gays y personas transgénero en el trabajo

La máxima institución judicial indicó que abordará si los derechos de la comunidad LGBTQ están protegidos por el Título VII de la Ley de Derechos civiles de 1964 que prohíbe la discriminación por raza, sexo, origen nacional o religión, pero no se refiere a la orientación sexual ni la identidad de género.
22 Abr 2019 – 1:37 PM EDT

La Corte Suprema indicó este lunes que estudiará en su próximo periodo judicial si las leyes federales que protegen contra la discriminación por sexo también se deben aplicar a los casos en los que se ha producido una discriminación por la orientación sexual o la identidad de género.

La decisión, que puede marcar un paso en los derechos de los trabajadores de las minorías, es un gran paso para los defensores de la comunidad LGBT.

La máxima corte del país aceptó tres casos para el próximo curso que comienza en octubre: el de una mujer transgénero que fue despedida de su puesto como directora de una funeraria, el de un instructor de buceo gay y el de un trabajador social que alega que prescindieron de él por su orientación sexual.

Las cortes inferiores no han seguido un mismo criterio, por lo que se espera que la Corte Suprema determine finalmente si los miembros de la comunidad LGBTQ están amparados en el Título VII de la Ley de Derechos civiles de 1964 que prohíbe la discriminación en función del sexo, raza, origen nacional o religión, pero no dice nada de manera específica sobre la orientación sexual ni la identidad de género. Mientras que la administración de Barack Obama pensaba que sí, el gobierno de Donald Trump ha indicado que no.

Los casos

Sin duda, la decisisón que tome la Corte Suprema será observada muy de cerca luego de la nueva mayoría conservadora de la institución, tras la llegada de Brett Kavanaugh.

Los jueces tendrán que evaluar el caso de Aimee Stephens, Donald Zarda y Gerald Lynn Bostock ya que las cortes de apelaciones no se han puesto de acuerdo sobre el alcance de la protección del Título VII.

Aimee Stephens trabajó durante seis años para la funeraria R.G. and G.R. Harris como Anthony Stephens. En 2013, anunció a sus compañeros y empleadores que a la vuelta de sus vacaciones volvería como su "verdadero yo". El dueño del negocio despidió a Stephens dos semanas más tarde alegando que "él no se iba a presentar como un hombre. Él quería vestirse como una mujer".

La corte de apelaciones del sexto circuito destacó que era "analíticamente imposible" no tener en cuenta el sexo de una persona cuando se despedía a alguien por ser transgénero.

Por su parte, Donald Zarda fue despedido de su puesto como instructor de buceo luego de que bromeara con una de sus clientas. Al iniciar la clase, él le dijo que no se preocupara porque, aunque debía tener su cuerpo muy cerca, él era gay. Pese a ello, la mujer y su novio pusieron una queja y la compañía, Altitu Expres, lo despidió. El hombre falleció en 2014 en Europa, durante una actividad al aire libre, pero su hermana y su pareja entonces siguieron con el caso.

La corte de apelaciones del segundo circuito les dieron la razón.

El caso de Gerald Lynn Bostock es el tercero. Este trabajador social fue despedido luego que su empleador descubriera que era gay. Pese a que denunció su caso, la corte de apelaciones del 11 circuito falló en su contra.


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