Niña inmigrante se infecta con bacteria pulmonar en el mismo centro donde otra pequeña murió semanas después de salir

La madre de la pequeña de 18 meses contó que solo cuando la vieron muy grave tuvieron que pedir un helicóptero para trasladarla a San Antonio, Texas. Dice que no había médicos en la noche y que antes le negaron el tratamiento de antibióticos.
6 Sep 2018 – 5:31 AM EDT

"Cruzamos la frontera y fuimos detenidas por oficiales de inmigración a las 6 pm. Luego nos llevaron a 'la hielera' por cinco horas, después nos transfirieron a 'la perrera' por cinco horas (más)... (al día siguiente) fuimos llevadas al Centro residencial de familias del sur de Texas (STFRC, por sus siglas en inglés, en Dilley). Hasta ese punto, mi hija tenía buena salud".

La narración de la madre de la niña (ella de 18 años y su hija de 18 meses) se puede leer en un documento que cuenta en 12 puntos lo que vivió desde el 12 hasta el 24 de octubre de 2017 dentro de la institución que hoy enfrenta una polémica demanda por la muerte de la niña Mariee, seis semanas y media después de ser liberada con su madre de allí.

La coordinadora de defensores pro bono del centro en Dilley, Katy Murdza, hizo llegar la declaración escrita a Univision, firmada el 30 de octubre. Ella misma hizo la traducción, pues la madre, una salvadoreña a quien protegemos la identidad, hizo el relato en español. "Yo estaba trabajando aquí cuando eso ocurrió, tengo 15 meses prestando ayuda a estas familias y he visto que no tienen las condiciones adecuadas para atender y garantizar la salud de madres e hijos", explicó Murdza por teléfono.


12 octubre 2017
La madre y su hija sana llegan a Dilley

María (18 años) y su bebé (18 meses) llegaron finalmente al Centro Residencial Familiar de Dilley, luego de ser arrestadas el día anterior en la frontera y pasar 5 cinco horas en 'La hielera' y cinco horas más en 'La perrera'. Foto: Getty Images

20 octubre 2017
La bebé se enferma

Los síntomas eran: fiebre, congestión y tos. Tampoco respiraba bien. "Ella nunca sufrió de asma ni tuvo algún problema respiratorio", escribe la madre. En el centro de atención médica de Dilley le dijeron que ella estaba bien y no le dieron ninguna medicina.

21 octubre 2017
La envían a una clínica

Ante la insistencia de la madre en pedir alguna medicina, la envían a la clínica 'Brown Bear' y el médico le manda dosis de Ibuprofeno.

22 octubre 2017
Niegan los antibióticos que recetó el médico

Van por tercera vez a la clínica, porque la niña empeora. El médico receta antibióticos pero en la farmacia de Dilley se los dieron el primer día, pero al segundo "la farmaceuta dice que no necesita más antibióticos" y solo proveen Ibuprofeno, cuenta la madre.

24 octubre 2017
La niña empeora por la noche

"El equipo médico dijo que no había doctores disponibles en la noche (...) y me dieron una cita para el día siguiente". La pequeña no respiraba bien. (Foto: Extracto de la declaración de 12 puntos explicativos firmada por la madre)

25 octubre 2017
Salida urgente en helicóptero

La niña de año y medio amaneció muy mal. Su madre relata que no respiraba bien, no podía mantener sus ojos abiertos ni levantar la cabeza. Ya no reaccionaba cuando le hablaban. Cinco médicos del equipo trabajaban en ella, pero decidieron que había que llevarla al hospital más cercano en San Antonio, Texas. El helicóptero tardó 40 minutos en llegar. La madre no pudo subirse en él, tuvo que viajar por tierra. Allí se enteraría que la niña tenía una bacteria en sus pulmones. La salvaron.

"Cuando llegué al hospital, los médicos le habían puesto IV (hidratación intravenosa). Firmé documentos para que le dieran medicinas. Le dieron muchos antibióticos y hierro. Me dijeron que ella tenía una infección bacteriana en sus pulmones", relata la madre en su declaración escrita.

Después de tres días de tratamiento, cuenta que la niña volvió a comer y a jugar normalmente. "Yo creo que si mi hija hubiera tenido todos esos antibióticos temprano ella no habría tenido que ser llevada al hospital y sobre todo no en helicóptero. Yo sabía que ella estaba muy enferma pero no disponía del tratamiento correcto porque yo estaba detenida. Esta experiencia fue peligrosa y espantosa para mí y pudo haberse evitado", reflexiona.


"Esperan a que estén muy grave"

Katy Murzda, la coordinadora de defensas pro bono en Dilley, contó a Univision Noticias que ven con mucha preocupación "muchos niños que se enferman aquí o detenidos en condiciones horribles en las fronteras y cuando piden atención médica, esperan muchas horas para ser atendidos". Explica que las mamás se desesperan aguardando ayuda para sus hijos "y cuando ven a alguien esa persona les dice que no se preocupe, que eso es normal y que tomen más agua".

En los 15 meses que lleva trabajando en Dilley, Murzda ha visto que al menos una vez han sacado a un menor en ambulancia, además del caso de la niña que socorrieron en helicóptero. "Es porque esperan a que estén muy graves para hacer algo".

"Nosotros mandamos muchas solicitudes a inmigración diciendo que esta gente necesita ver especialistas, muchas veces ni contestan nuestras solicitudes", se queja la coordinadora.

Durante la política de 'tolerancia cero' ordenada por el presidente Trump y que separó a los niños de sus padres en la frontera, Murzda notó que todo empeoró.

Ella recuerda que casi 100 familias reunificadas después de esa separación llegaron a Dilley. "Más o menos la mitad han salido, pero la otra mitad tienen más de un mes aquí y siguen detenidos. Esto después de estar detenidos uno o dos o meses más en centros de detención de adultos y refugios de niños".

Considera que esas familias tienen los mismos problemas de acceso a atención médica, "pero es peor porque no salen en el tiempo normal de más o menos tres semanas. Además, están aún más traumatizados por haber estado separados. Por ejemplo, una madre rechazó ir al hospital por los examenes medicos que necesitaba, porque en la frontera un oficial le dijo que se iba a llevar a su hija por un rato y fue mentira, las separaron por mucho tiempo. Por eso no tenía confianza de dejarla con ningún oficial para ir al hospital".

La coordinación de defensas que coordina Murzda recomienda siempre dejar salir a las familias que llegan por la frontera para vivir con sus familiares y amigos y seguir su proceso de asilo libres, fuera de un centro de retención.

"Estos centros de detención de familias están retraumatizando familias que ya han vivido situaciones muy difíciles, y costándonos $320 por persona detenida por día, y sin razón. Dicen que es un proceso de escrutinio, pero un 99.5% de las familias salen ¿entonces porque traerlos aquí?", se pregunta.


Respuesta de ICE


ICE no aporta información específica sobre menores de edad. Por lo tanto, la oficial de Asuntos Públicos, Adelina Pruneda, evitó pronunciarse sobre este caso y el de la niña que murió seis semanas y media después de salir de Dilley, este año.

Sin embargo, aportó esta declaración oficial: "La oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se toma muy en serio la salud, seguridad y bienestar de quienes están bajo nuestro cuidado. ICE se compromete a garantizar el bienestar de todos los que están bajo la custodia de la agencia, incluido el acceso a la atención médica necesaria y apropiada. Se brinda atención médica integral a todas las personas bajo custodia de ICE".

La declaración también asegura que el personal incluye "enfermeras registradas y enfermeras prácticas con licencia, proveedores de salud mental con licencia, proveedores de nivel medio que incluyen un asistente médico y una enfermera practicante, un médico, atención dental y acceso a atención de emergencia las 24 horas".

Precisa además que para garantizar el bienestar de quienes están bajo custodia " ICE gasta más de $ 250 millones anuales en el espectro de servicios de atención médica brindados a quienes están a nuestro cuidado".

Refieren también un informe del inspector general DHS, de junio de 2017: "los centros residenciales familiares están 'limpios, bien organizados y administrados de manera eficiente' y se descubrió que la agencia 'está abordando los desafíos inherentes de proporcionar atención médica y servicios lingüísticos y garantizar la seguridad de familias detenidas'".

Imágenes de las conocidas “hieleras” donde la Patrulla Fronteriza detiene a los inmigrantes

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