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Un abrazo que tardó 17 años: un menor no acompañado guatemalteco se reúne con su madre

Tras un viaje de miles de millas y 20 días en un albergue, Diego Mata, un adolescente que llegó a la frontera desde Guatemala con el sueño de ver a su madre, consiguió finalmente reunirse con ella.
20 Abr 2021 – 06:29 AM EDT
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El anonimato de los números y la frialdad de un aeropuerto contrastan con el rostro de Diego Mata, un menor de 17 años que viajó desde Guatemala, sin documentos, con la esperanza de reunirse con su madre.

Diego Mata no lleva un mes en Estados Unidos. Llegó a bordo de una balsa inflable, en medio de la noche, junto con al menos otras 10 personas. Ahí se encontró con Univision Noticias por primera vez. Dijo que había cruzado miles de millas porque tenía un sueño. ¿Cuál era? Respondió entre lágrimas: “Conocer a mi mamá”.

El chico avanza en medio de la noche en Roma, Texas, calificada como el epicentro de la crisis migratoria que ha roto los récord recientes de entrada de personas en Estados Unidos por su frontera sur. Solo en marzo fueron detenidos 171,000. Al menos 18,800 de ellos, menores no acompañados. Como Diego Mata.

Pasaron 20 días desde que Diego se entregó a la patrulla fronteriza. De ahí fue conducido a un albergue para menores inmigrantes no acompañados que llegaron a Estados Unidos, en El Paso, Texas. La administración de Biden gasta unos 60 millones de dólares cada semana en el cuidado de los menores inmigrantes que permanecen en refugios operados por el departamento de Servicios Humanos y de Salud (Health and Human Services, HHS), según un reportaje publicado en abril por The Washington Post.

El día que llegó Diego a la frontera, iba acompañado de otro menor que también viajaba solo. Óscar Riquelme, de 12 años, al lado de Diego, contó a Univision Noticias la dureza del trayecto. “Hacía calor y se esperaron a desmayar todos. [...] Nos daban de comer una vez al día”, contaba Óscar esa noche de marzo.


Diego salió de Texas el pasado viernes 16 de abril. Su destino: Washington, DC. Llevaba consigo solo una bolsa amarilla, a medio llenar. ¿El contenido? “Un pantalón y unos calcetines”, cuenta. La bolsa tiene una etiqueta con una leyenda. “ Tent 8, E133”. Tent: tienda o carpa, en inglés. La emergencia migratoria ha obligado que muchos menores esperen en tiendas dispuestas con sitios para dormir en el suelo, puesto que la capacidad de los centros ha sido sobrepasada, como constataron medios de comunicación a quienes se les permitió el acceso a uno de estos albergues.

Diego mira la ventanilla del avión. “Estoy muy nervioso, estoy ya a un par de minutos de ver a mi mamá”, dice a Univision Noticias, que le acompañó en el viaje. Lleva todavía una pulsera amarilla, similar a las que llevan los huéspedes de hoteles o asistentes a festivales, pero que en su caso sirve para identificarlo como uno de los menores no acompañados. Irónicamente, traficantes de personas ("coyotes") usan un método similar.

En el aeropuerto lo espera una mujer con tres globos. Uno en forma de corazón, otro en forma de estrella y uno tercero con una leyenda: “ Welcome”. Bienvenido, dice en inglés. Es su madre, Glenda Mata, la persona por quien Diego viajó desde Guatemala, cruzó la frontera en una balsa y a quien no ha visto desde que era un niño pequeño.

“Yo quiero un futuro mejor para él, ya que está en este país”, explica Glenda.

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