null: nullpx
Honduras (pais)

La caravana de hondureños rompe el cerco policial en la frontera con Guatemala y sigue su camino a EEUU

Un grupo de personas burló la barrera policial en el puesto fronterizo de Agua Caliente y, sin hacer el trámite migratorio, avanzó con el objetivo de seguir hacia el norte. Para Conor Walsh, director en Honduras de Catholic Relief Services, las caravanas continuarán hasta que Estados Unidos no ataque las verdaderas razones que podrían frenar la migración centroamericana.
16 Ene 2020 – 06:56 PM EST
Comparte
Cargando Video...

Un grupo numeroso de la nueva caravana de hondureños que busca llegar a Estados Unidos rompió este jueves por la tarde un cerco policial en un puesto fronterizo en Agua Caliente, en Guatemala, y corrieron para seguir su avance.

"Aquí vamos para adelante, para el sueño americano", dijo Kelvin Ramos a la agencia AFP ya desde la Casa del Migrante en el poblado de Esquipulas, un poblado fronterizo con Honduras.

En esta ocasión, cuenta la AFP, los migrantes pusieron al frente la bandera de su país y avanzaron sin mayores altercados con la policía — como los han tenido otras caravanas—, que se había apostado en la zona para prevenir, sin éxito, el paso de la caravana.


El siguiente destino de la movilización es México, un país que, según el nuevo presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, "utilizará todo lo que esté en sus manos" para evitar el paso de los migrantes.

Ya desde el mismo miércoles, otro grupo de unas 400 personas —entre hombres, mujeres y niños— logró pasar también la frontera a Guatemala por Corinto rompiendo el cerco de policías que les impedían el paso.

La nueva caravana de hondureños arrancó el miércoles en la madrugada desde San Pedro Sula. Como en las anteriores, quienes se sumaron iban huyendo de la pobreza, la falta de empleo, la crisis política y la violencia que generan las pandillas y los narcotraficantes en su país. Es una entre varios grupos que han salido de Honduras desde 2018, juntos, como una forma de protección ante el acecho de los delincuentes.

En aquella ocasión, en el camino se fueron uniendo salvadoreños, guatemaltecos y mexicanos a la caminata. La experiencia siguió repitiéndose y desató la ira del presidente Donald Trump, que comenzó a presionar a los países centroamericanos a convertirse en 'tercer país seguro' para recibir a migrantes de estas movilizaciones y tomó decisiones por decreto para intentar desalentar la migración en masa que venía a Estados Unidos.

El fracaso de una política

Una de las decisiones que tomó Trump en medio de la coyuntura en la frontera durante 2019 fue la de recortar la ayuda de Estados Unidos a países como Guatemala, Honduras y El Salvador. Desde entonces, Conor Walsh, director en Honduras de Catholic Relief Services, predijo que eso solo tendría una consecuencia: más caravanas.

"Cortar la ayuda, para nosotros, va a producir más migración (...) La política migratoria actual no está funcionando, no está teniendo el impacto esperado por las autoridades de Estados Unidos. Nosotros y muchos de los observadores habíamos pensado que lo que está ocurriendo era exactamente lo que iba a pasar, es lamentable que nuestras predicciones están volviéndose realidad", dice Walsh al teléfono a Univision Noticias.

El 29 de marzo de 2019, en plena crisis en la frontera sur por la creciente llegada de familias migrantes, el presidente Donald Trump ordenó al Departamento de Estado iniciar el proceso para recortar 500 millones de dólares en ayuda a los países del Triángulo Norte. Entonces culpó a sus mandatarios de no hacer suficiente para frenar el éxodo de sus ciudadanos. "No habrá más dinero para ellos", exclamó.

Cargando Video...
Trump dice que retiró ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador por caravanas de migrantes


Walsh explica que, como consecuencia de esos recortes, se frenaron proyectos de creación de empleos incluso en el campo, así como el apoyo a pequeñas y medianas empresas. "Es lamentable ver que las decisiones han tenido exactamente el impacto contrario" que buscaba Estados Unidos, el de frenar la migración, asegura.

"Los hondureños están haciéndolo todo para escapar de una situación que sigue siendo intolerable. Están arriesgando sus vidas, dejándolo todo atrás para escapar de una situación insoportable a pesar de las experiencias de las caravanas anteriores", reclama, al enumerar que el empobrecimiento de la gente se agrava cada día, que la mayoría de la población gana menos de dos dólares al día o sigue desempleada, y que muchos huyen del campo a las ciudades buscando mejores oportunidades y consiguen nada. "Y se van al norte. Ni las medidas represivas ni las medidas (de EEUU) con el asilo están teniendo el efecto esperado", concluye.


Walsh cree parte de la solución a la migración está en restituir de inmediato esa ayuda. Desde su organización han promovido programas para la reinserción de jóvenes en riesgo que han llevado a muchos a conseguir empleo, montar empresas propias o estudiar en Honduras. Pero es realista: "Un solo proyecto no puede solucionar el problema (...) Presionar a los gobiernos está bien, pero no únicamente con la represión; hay que atacar las causas de la migración, y en eso es en lo que ha fallado Estados Unidos".

Ve también:

Loading
Cargando galería
Comparte

Más contenido de tu interés