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Inmigrantes indocumentados

Greyhound ya no permite que ICE deje a los migrantes dentro de sus estaciones

El Servicio de Inmigración y Aduanas confirmó este viernes que la empresa de buses ya no les permite dejar a las familias que dejan en libertad dentro de las estaciones, lo que los obliga ahora a esperar afuera hasta que tengan un boleto. Greyhound alega un "aumento sin precedente de personas" en sus estaciones.
15 Mar 2019 – 6:01 PM EDT

La empresa de autobuses Greyhound ya no permite que las autoridades de inmigración dejen a las familias inmigrantes dentro de sus estaciones, lo que obliga a los recién liberados a esperar afuera hasta que consigan un boleto para viajar a sus destinos en Estados Unidos.

El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) confirmó a la agencia de noticias The Associated Press este viernes que le habían pedido de ahora en adelante dejar a las personas que libera afuera de las estaciones.

ICE ha dejado durante muchos años a los inmigrantes dentro de las terminales de Greyhound, sobre todo en Phoenix, tras liberarlos mientras esperan su audiencia en una corte de inmigración donde se escuchan sus solicitudes de asilo. Luego de ser dejados en las estaciones, viajan a sus destinos finales en el país.

La portavoz de Greyhound, Crystal Booker, dijo que la empresa está experimentando un "aumento sin precedente de personas" en algunas terminales de autobuses y que los viajeros necesitan tener un boleto para abordar un autobús, una medida –que según explicó– rige para todos.

"Nuestra prioridad es llevar a nuestros clientes a sus destinos de manera segura y eficiente", agregó Booker en un comunicado.

A los inmigrantes que son puestos en libertad por ICE generalmente no se les avisa de antemano que van a ser liberados, así que no pueden hacer arreglos de sus viajes sino hasta que llegan a la terminal. La mayoría de ellos tampoco tienen dinero y tienen que esperar que un pariente o una organización intercesora les compre un boleto.

Una gran cantidad de familias centroamericanas han llegado a EEUU en los últimos meses, muchos de ellos en busca de asilo tras escapar de la violencia y la pobreza en sus países de origen.

Solo en Arizona se procesó la liberación de unas 14,500 personas que llegaron como familias entre el 21 de diciembre del 2018 y el 5 de marzo, de acuerdo con datos de ICE.

La agencia federal depende de organizaciones voluntarias para que ayuden a las familias con arreglos de viaje y comida para que puedan continuar hacia sus destinos finales.

Sin solución a largo plazo

Connie Phillips, presidente y CEO de la organización Servicios Sociales Luteranos del Suroeste dice que no culpa a la empresa de autobuses por sus políticas, sino a las autoridades migratorias por no tener una forma sostenible a largo plazo de lidiar con los migrantes liberados.

"Solo dejar a las personas en un lugar no significa que van a ser bienvenidos y asistidos, no es una solución y tenemos que trabajar juntos para crear una respuesta viable a esta necesidad creciente para detener este caos", advirtió Phillips.

Según ICE, ellos solo liberan a las familias inmigrantes en las estaciones cuando las organizaciones que los reciben se quedan sin espacio.

"ICE quiere mitigar la presión puesta en recursos de la comunidad local pues continuamos viendo un volumen alto de familias cruzando la frontera", dijo la vocera Yasmeen Pitts O'Keefe.


Afuera de la estación de Phoenix, unos 15 adultos y cinco niños esperaban este jueves en un área con sombra cerca del estacionamiento. Algunos de ellos dijeron que habían estado allí durante unas siete horas.

Phillips asegura que docenas de voluntarios han creado una red de respuesta para ayudar a los migrantes que son dejados afuera de la estación de Greyhound de Phoenix, quienes les llevan agua y comida y permiten que usen sus celulares para coordinar sus viajes.

Además, señaló que estos grupos que ayudan pueden hospedar temporalmente cerca de 700 personas en iglesias y casas en el área de Phoenix, pero no es suficiente para todos los que llegan.

La práctica de dejar a los inmigrantes en estaciones de buses no es única de Arizona, pero es donde más ocurre.

En San Diego, ICE lleva a las familias directamente de los centros de detención a refugios administrados por oganizaciones no gubernamentales y las autoridades migratorias rara vez dejan a los migrantes en estaciones de buses.

En McAllen, Texas, los inmigrates son llevados generalmente a los albergues de Caridades Católicas.

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