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Incidentes de Odio

"Prohibidos los mexicanos": los incidentes de odio también aumentan entre niños, pero las escuelas aún no saben cómo actuar

Entre denuncias de acoso en todo el país, los maestros y las autoridades escolares no siempre saben cómo actuar ante incidentes de odio contra minorías. Los padres quieren respuestas.
29 Mar 2017 – 03:11 PM EDT
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El hijo de Kate DeStefano-Torres llegó a casa del colegio visiblemente molesto una tarde del pasado mes de noviembre. El chico, un estudiante de sexto grado cuyo padre es puertorriqueño, había estado involucrado en una pelea durante el recreo en la escuela J. Mason Tomlin del municipio de Mantua, en Nueva Jersey.

Según le contó a su madre, una chica de quinto grado le había dicho: "prohibidos los mexicanos". Luego, señalando una pared divisoria móvil en la sala de usos múltiples, la chica le dijo: "Trump construyó este muro. Estás fuera de aquí".

El muchacho replicó llamándola "estúpida" y "basura blanca".

Torres pidió a la escuela una investigación a través del programa de Hostigamiento, Intimidación y Bullying (HIB, por sus siglas en inglés) del estado de Nueva Jersey. También solicitó una capacitación para profesores y estudiantes sobre cómo responder a incidentes de odio como el protagonizado por su hijo y su compañera.

Nunca recibió una respuesta: "Sólo quiero que haya educación, que la escuela forme a su personal y ayude a los estudiantes", dice Torres, que siente que se perdió una oportunidad para educar a los menores. Univision contactó con la escuela pero no obtuvo respuesta.

Los incidentes de odio aumentan, también entre los niños

Varias organizaciones han denunciado un aumento de los incidentes de odio tras la victoria de Donald Trump en la elección presidencial del pasado noviembre. El fenómeno no solo afecta a los adultos, sino también a los niños. En este contexto, muchas escuelas se están viendo obligadas a tomar decisiones sobre cuándo y cómo afrontar conversaciones difíciles sobre temas como la raza y el fanatismo.

"Los maestros están reportando un aumento de la actividad antisemita, antimusulmana y antiinmigrante", dice Maureen Costello, directora del proyecto de Tolerancia de Enseñanza (Teaching Tolerance) en el Southern Poverty Law Center, una organización que monitorea los incidentes de odio. "Las escuelas están tratando de responder".

La elección presidencial dejó una estela de intolerancia en Estados Unidos, que golpeó especialmente a las escuelas. A fines de noviembre, Teaching Tolerance administró una encuesta online voluntaria a educadores de primarias y secundarias de todo el país. Recibieron más de 10,000 respuestas de maestros, consejeros, administradores y otros trabajadores en las escuelas. ¿Su conclusión? La campaña había tenido un "impacto profundamente negativo en las escuelas y los estudiantes".

Los maestros describieron un incremento de los insultos y el lenguaje ofensivo hacia minorías, además de incidentes que involucraban esvásticas, saludos nazis y banderas confederadas. El informe también describía más de 2,500 incidentes específicos de intolerancia y acoso directamente relacionados con la retórica electoral, incluyendo ataques a estudiantes y profesores, actos de vandalismo con símbolos de odio y agresiones verbales. El resultado de la encuesta, que no es científico, recogió 672 incidentes que implicaban la palabra "deportación" y otros 476 que hacían referencia a "construir el muro".


Univision también ha estado monitoreando reportes de odio en instituciones de K-12 a través de ' El reporte del odio', un proyecto que está rastreando incidentes y crímenes de odio en todo el país desde las elecciones presidenciales.

Los informes sugieren que el número de incidentes sigue aumentado incluso meses después de las elecciones. "Mucho de lo que vimos entonces se ha normalizado hasta cierto punto", dice Costello.

Las denuncias de graffitis racistas no han disminuido. La semana pasada, un video viral mostraba a unos estudiantes de octavo grado en Raleigh, Carolina del Norte, cantando "KKK" y haciendo comentarios racistas sobre negros, judíos, árabes y latinos. En Atlanta, un estudiante fue suspendido por sus comentarios en redes sociales refiriéndose a los negros como 'nigger' y diciendo que quería la esclavitud de vuelta. Los miembros del equipo de béisbol de la Escuela Secundaria Farmington en Michigan fueron amonestados esta semana después de aparecer en un video diciendo que las mujeres afroamericanas son inferiores, desagradables y feas.

María García, originaria de México y madre de un estudiante de cuarto grado en Cleburne, Texas, contó a Univisión Noticias cómo su hijo Emilio fue intimidado por tres estudiantes a finales de noviembre. "Dijeron que estaban contentos de que Trump hubiera ganado y que se encargaría de enviarlo [a Emilio] de regreso a México", dice.

Ese día, Emilio se quejó de que tenía dolor de estómago. Al día siguiente, tuvo que abandonar la escuela temprano porque "no se sentía bien." Desde entonces, García dice que sus calificaciones han bajado de forma notable.

"Tenía buenas notas, siempre estaba interesado en la escuela", dice. "Pero después de ese día perdió completamente el interés y sus calificaciones bajaron. Ni siquiera quería quedarse después de la escuela a la clase música, que le encanta".

El clima de una escuela tiene un impacto directo en cómo los estudiantes aprenden a interactuar con sus compañeros, dice Costello. Las escuelas son generalmente percibidas como espacios que enseñan comportamientos socialmente apropiados, y rechazan y amonestan los que son destructivas o intimidantes. Pero las respuestas de las escuelas a la actual ola de odio hasta ahora han sido "muy variadas" y muchas escuelas simplemente no saben cómo responder.

Las escuelas pueden negarse a tomarse un incidente de odio como un "gran problema que necesite ser abordado de forma sistemática y, su en lugar, reaccionar como algo aislado o una broma", añade Costello. "Puede que sean muy reticentes a hacer cualquier cosa, incluso medidas que involucren disciplina porque corren el riesgo de parecer demasiado políticos", dice. "En el mejor de los casos pueden tomárselo en serio ".

Según esta experta, las dos primeras opciones no contemplan una oportunidad para educar a los más jóvenes.

Torres, la madre de Nueva Jersey que pidió una respuesta a la escuela de su hijo, dice se sintió decepcionada al saber que la niña involucrada en el incidente con su hijo fue castigada.

"Eso es exactamente lo contrario de lo que sugerí que debería haber sucedido", dice. "No quiero nada punitivo, solo quiero que haya educación".

Otra madre que se puso en contacto con Univision Noticias y que pidió no ser identificada por ser indocumentada contó que los administradores de la escuela primaria Virginia a la que acude su hijo le recomendaron que buscara a un psicólogo por su cuenta tras un incidente que sufrió el pequeño: una niña lo amenazó con denunciarlo al presidente Trump para que pudiera ser deportado. Después del episodio, su hijo, que nació en los Estados Unidos, le dijo que ya no quería ir a la escuela.

"Siempre ha sido un niño feliz, pero ese día llegó asustado y llorando", dice. "Está asustado desde entonces".

La directora le dijo que "los niños escuchan las cosas que sus padres están diciendo" y que "sólo son niños siendo niños", dice.

Según Costello, la primera pregunta que las autoridades escolares deben hacerse cuando un incidente les llama la atención es si se trata de un caso aislado o si es un problema mayor. "Cuando algo malo ha ocurrido, la administración necesita denunciar el acto, defender los valores de la escuela, cuidar a las víctimas e investigar", dice.

Después de una serie de suicidios juveniles relacionados con incidentes de bullying escolar, el presidente Barack Obama lanzó en 2010 una iniciativa contra el acoso en las escuelas. El Departamento de Educación emitió una carta describiendo cuál era la respuesta adecuada a los incidentes de odio y sesgo, a la intimidación, y técnicas para asegurarse de que las aulas y las escuelas no son un ambiente hostil.

El documento también establece que las escuelas deben contar con políticas contra acoso, procedimientos para que los estudiantes denuncien y resuelvan sus quejas y con herramientas para que se tomen medidas "inmediatas y apropiadas" para investigar los incidentes y actuar en consecuencia.

Teaching Tolerance también ofrece una serie de recursos gratuitos para maestros y autoridades escolares, incluyendo un informe que describe un protocol para abordar el clima de una escuela antes, durante y después de una crisis generada por un incidente de odio. Organizaciones como Not in our school y la federación de maestros Share my lesson cuentan con otros recursos adicionales.

Hasta ahora, Trump no ha condenado públicamente los incidentes de odio en las escuelas.

Padres indocumentados con miedo a pedir ayuda

Para padres que quieran acercarse a una escuela con respecto a un incidente, Costello recomienda "encontrar aliados" dentro de la escuela antes de ir al director.

"Por ejemplo, puede ser un profesor de español amigable, alguien del programa Aprendizaje del Idioma Inglés (ELL, por sus siglas en inglés) o un consejero o psicólogo de la escuela", dice. "Deben ser los primeros con los que hables. Serán tus aliados naturales en la escuela e incluso podrían acompañarte para hablar con los administradores".

Costello también recomienda buscar a otros padres con niños que hayan por experiencias similares. "Con la fuerza de los números se puede argumentar que se trata de un patrón y no un solo un incidente", dice, aunque admite que este enfoque puede ser más intimidante para los padres indocumentados.

De hecho, la madre de Virginia que se puso en contacto con Univision Noticias dice que no planea perseguir el caso de su hijo en su escuela, ya que tiene más miedo de aparecer en público debido a su estatus migratorio.

Karla Hernández-Mats, la presidenta de la unión de maestros de Dade, en Miami (Florida) dice que varios padres indocumentados han acudido a ella para contarle que tienen miedo de llevar a sus hijos a la escuela. "Me dicen: 'No sé si voy a ser deportado, si alguien va a llamar a ICE'", dice. " Si son una familia indocumentada, saben que existe la posibilidad".

En febrero, oficiales de ICE llevaron a cabo una redada en Las Cruces, Nuevo México. A la operación, siguieron rumores de que la agencia estaba planeando nuevas incursiones. En dos días, 2,100 estudiantes dejaron de asistir a la escuela, según contó una nota de The New Yorker.

Costello dice que es importante recordar que el estatus migratorio no priva a nadie de la educación pública en los Estados Unidos.

"Los padres necesitan saber que, sea cual sea su estatus o el de sus hijos, tienen derecho a ir a la escuela con todos los demás", dice. "Sé que es difícil, pero los guardianes y los padres deben sentirse iguales a todos los demás cuando van a las escuelas. La escuela trabaja para ellos".

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Un grupo de estudiantes grita "Construyan ese muro" durante un almuerzo en Michigan

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