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Ford

La triste e innecesaria muerte del Ford Focus en Estados Unidos

El compacto estadounidense es retirado de la tierra de su fabricante víctima de una increíble cadena de sucesos, que tuvo como evento culminante la guerra comercial de Donald Trump contra los socios comerciales de Estados Unidos.
4 Sep 2018 – 7:25 PM EDT

El Ford Focus dejará de ser vendido en Estados Unidos a partir del próximo año. El que una vez fue uno de los compactos más vendido de mundo, desaparece de uno de sus mercados principales víctima de una larga y penosa agonía en cámara lenta trasmitida en vivo y en directo para todo quien la haya querido ver. La estocada final llegó como cortesía de la guerra comercial desatada por el presidente Donald Trump contra los aliados comerciales de la nación.

¿Qué pasó?

En abril de 2016 Ford anunció la construcción de una nueva planta de ensamblaje de automóviles en el centro de México. La nueva factoría, que estaría ubicada en San Luis Potosí, representaba una inversión de 1,600 millones de dólares en la región generando 2,800 empleos directos. La planta sería el lugar de nacimiento de las unidades de la nueva generación del Ford Focus que serían vendidas en Estados Unidos.

Donald Trump no tardó en reaccionar. El aquel entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, dijo que el anuncio de Ford era una “desgracia absoluta” y acusó al fabricante de estar planeando mudar la producción de todos sus vehículos fuera del territorio estadounidense. Ford respondió diciendo que no pensaba ir a ninguna parte, pero pocos días después de que el nominado republicano se hiciera sorpresivamente de la presidencia de Estados Unidos, el fabricante no tardó en anunciar la cancelación de la construcción de la nueva fábrica, cuyos cimientos ya había sido echados en suelo mexicano.

Sin embargo, Ford indicó que la cuarta generación del Focus seguiría siendo construida en México. Los planes eran fabricar el compacto en una planta en la ciudad de Hermosillo, el mismo lugar donde Ford construye el mediano Fusion, a través de una inversión mucho más modesta.

Estos planes también se irían al traste cuando en abril de este año el fabricante anunció que, con dos excepciones, dejaría de fabricar vehículos que no fuesen camionetas para el mercado norteamericano. Las dos excepciones serían los Ford Mustang y Focus Active, siendo este último una versión hatchback de la cuarta generación del Focus, caracterizada por sus revestimientos protectores y mayor distancia del suelo, para facilitar el manejo todoterreno. El Focus Active competiría con vehículos como el Subaru Crosstrek y ya no sería fabricado en México, sino en China.


Lamentablemente, este fin de semana en una declaración directa a nuestra publicación hermana Jalopnik, un vocero de Ford confirmó la estocada final al futuro de el Ford Focus en Estados Unidos. “Hemos tomado la decisión comercial de detener el desarrollo del crossover Focus Active debido al impacto financiero negativo de las nuevas tarifas impuestas a los vehículos importados desde China”, dijo el vocero en referencia directa a los impuestos a la importanción de vehículos impuestos por el gobierno Trump.

La corta pero intensa historia del Ford Focus

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Difícil trayectoria

La historia del Focus en Estados Unidos fue difícil desde su llegada en el ocaso del siglo XX.

En Europa Ford había vendido el Escort, en ese momento el compacto más popular del viejo continente desde 1968, mientras que en Estados Unidos había comercializado un auto distinto, aunque con el mismo nombre, por tres generaciones por los últimos 18 años. La redundancia de mantener dos líneas de vehículos distintas en ambos lados del Atlántico era un malgasto innecesario de recursos que Ford no solo estaba decidida a detener, sino a detenerlo a través del lanzamiento de un auto excepcional.

El Ford Focus llegó a Europa en 1998 y a Estados Unidos dos años más tarde, en el año 2000. A pesar de su aspecto controversial, en ambos territorios arrasó con premios y reconocimientos logrando la aceptación entusiasta del público. Sus inusuales líneas fueron bien recibidas, gracias en no poca medida al manejo excepcional que proveía aún en sus versiones más modestas. Sin embargo, al llegar el momento de sustituir el diseño Ford nuevamente tomo vías divergentes para sus dos mayores mercados.

En Europa Ford presentó la segunda generación del Focus en 2004, basado en un chasis desarrollado conjuntamente con Mazda que sirvió de base a vehículos tan distintos como la primera generación del Mazda3 y el Volvo S40. Mientras tanto en Estados Unidos, Ford decidió seguir con actualizaciones estéticas del modelo anterior, que eventualmente degeneraron en uno de los autos más grises y visualmente tristes del siglo XXI, la segunda generación estadounidense del Ford Focus construida entre 2008 y 2011. Al final de 2011 la tercera generación del Focus sustituyó a un excelente compacto en Europa, mientras que en Estados Unidos sustituyó a una máquina miserable que nadie nunca quiso, a pesar de contar con una sólida fundación mecánica. El nombre Focus en Estados Unidos había sufrido un daño enorme.

En 2011 Ford unificó nuevamente la línea Focus a nivel mundial, pero a pesar de haber sido bien recibido tanto por la critica como por el público europeo, en Estados Unidos fue superado por sus principales competidores, tanto domésticos y como extranjeros. Aún así Ford logró vender más de 200,000 unidades al año hasta 2016 cuando el volumen bajó a un poco más de 150,000 unidades al año. Un cúmulo de compradores nada despreciable, que estamos seguros que Toyota y Honda estarán felices de poder suplir con Corollas y Civics. Eso si Ford no vuelve a cambiar de opinión.


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