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Pena de muerte

Ejecutan en Missouri a Kevin Johnson, el reo que mató a un policía al que culpó de la muerte de su hermano menor

Horas antes de su muerte, aún tenía la esperaza de que la Corte Suprema revirtiera el fallo. Kevin Johnson nunca negó que mató al oficial William McEntee en 2005, pero afirmó que fue sentenciado a muerte en parte porque es negro.
Publicado 29 Nov 2022 – 10:05 PM EST | Actualizado 29 Nov 2022 – 10:05 PM EST
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Kevin Johnson, un recluso de Missouri condenado por emboscar y matar a un oficial de policía del área de St. Louis a quien culpó por la muerte de su hermano menor, fue ejecutado este martes por la noche en Missouri.

Johnson, de 37 años, recibió una inyección pentobarbital en la prisión estatal de Bonne Terre. Se convirtió en el segundo hombre ejecutado en 2022 en el estado y el 17 a nivel nacional. Dos ejecuciones más están programadas en Missouri para las primeras semanas de 2023.

El equipo legal de Kevin Johnson nunca negó que mató al oficial William McEntee en 2005, pero afirmó en una apelación ante la Corte Suprema de Missouri que fue sentenciado a muerte, en parte, porque es negro.

“El estado de Missouri está listo para ejecutar a Kevin Johnson esta noche, no por sus crímenes, sino porque es negro”, dijo uno de sus abogados, Shawn Nolan, en un comunicado.

El gobernador Mike Parson anunció el lunes que no otorgaría un indulto.

La hija de Johnson, Khorry Ramey, de 19 años, había tratado de presenciar la ejecución, pero una ley estatal prohíbe que cualquier persona menor de 21 años observe el proceso. Los tribunales se han negado a intervenir en nombre de Ramey.

El asesinato de un oficial de policía

McEntee, de 43 años, llevaba 20 años en el departamento de policía de Kirkwood, un suburbio de St. Louis.
El padre de tres hijos fue uno de los oficiales enviados a la casa de Johnson el 5 de julio de 2005 para cumplir una orden de arresto. Johnson estaba en libertad condicional por agredir a su novia y la policía creía que había violado la libertad condicional.

Cuando Johnson vio llegar a los oficiales, despertó a su hermano de 12 años, Joseph “Bam Bam” Long, quien corrió a la casa de al lado. Una vez allí, el niño, que sufría de un defecto cardíaco congénito, colapsó y comenzó a tener convulsiones.

Johnson testificó en el juicio que McEntee impidió que su madre entrara a la casa para ayudar a su hermano, quien murió poco tiempo después en un hospital.

Esa misma noche, McEntee regresó al vecindario para verificar informes no relacionados de disparos de fuegos artificiales.

Un expediente judicial de la oficina del fiscal general de Missouri dijo que McEntee estaba en su automóvil interrogando a tres niños cuando Johnson le disparó a través de la ventana abierta del lado del pasajero, golpeando la pierna, la cabeza y el torso del oficial. Johnson luego se subió al auto y tomó el arma de McEntee.

El expediente judicial dice que Johnson caminó por la calle y le dijo a su madre que McEntee "dejó morir a mi hermano" y "necesita ver cómo se siente morir".

Aunque ella le dijo: “Eso no es cierto”, Johnson regresó a la escena del tiroteo y encontró a McEntee con vida, de rodillas cerca de la patrulla. Johnson le disparó a McEntee en la espalda y en la cabeza, matándolo.

La lucha por anular su sentencia

Los abogados de Johnson habían pedido previamente a los tribunales que intervinieran por otros motivos, incluido un historial de enfermedad mental y su edad, 19 años, en el momento del delito.

Los tribunales se han alejado cada vez más de condenar a muerte a los delincuentes adolescentes desde que la Corte Suprema prohibió en 2005 la ejecución de delincuentes que tenían menos de 18 años en el momento del delito.

Pero un enfoque más amplio de las apelaciones ha sido sobre supuestos prejuicios raciales. En octubre, la jueza de circuito de St. Louis, Mary Elizabeth Ott, nombró a un fiscal especial para revisar el caso.

El fiscal especial, E.E. Keenan, presentó una moción a principios de este mes para anular la sentencia de muerte, afirmando que la raza jugó un "factor decisivo" en la sentencia de muerte. Sin embargo, Ott se negó a anular la pena de muerte.

Keenan le dijo a la Corte Suprema del estado en una audiencia el lunes que la oficina del exfiscal del condado de St. Louis, Bob McCulloch, manejó cinco casos relacionados con la muerte de policías durante sus 28 años en el cargo. McCulloch solicitó la pena de muerte en los cuatro casos que involucraron a acusados negros, pero no lo hizo en el único caso en el que el acusado era blanco, dijo Keenan.

El fiscal general adjunto, Andrew Crane, respondió que “un jurado imparcial determinó que merece la pena de muerte”.

Estados Unidos vio 98 ejecuciones en 1999, pero el número se ha reducido drásticamente en los últimos años.

Missouri ya tiene dos programados para principios de 2023. El asesino convicto Scott McLaughlin está programado para morir el 3 de enero, y la ejecución del asesino convicto Leonard Taylor está programada para el 7 de febrero.

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