El juez Michael Liburdi ordenó suspender temporalmente la aplicación de las leyes estatales de apuestas contra la empresa Kalshi y pausó el proceso penal en su contra, que incluía 20 cargos menores por presuntamente operar apuestas ilegales sobre elecciones, entre otros temas.
Juez prohíbe a Arizona regular apuestas y suspende el proceso contra Kalshi
Su decisión frena momentáneamente la ofensiva de Arizona, que se convirtió en el primer estado en presentar cargos criminales contra una plataforma de este tipo.
La resolución también implicó la cancelación de una audiencia de imputación programada, lo que representa un alivio inmediato para la compañía.
Aunque el juez no resolvió de fondo el conflicto sobre si la ley federal prevalece sobre la estatal, su decisión frena momentáneamente la ofensiva de Arizona, que se convirtió en el primer estado en presentar cargos criminales contra una plataforma de este tipo.
La disputa legal en torno a los mercados de predicción en Estados Unidos se ha intensificado en los últimos meses, en parte por la intervención del gobierno del presidente Donald Trump.
Arizona fue el primer estado en presentar cargos contra Kalshi, que prohíbe operar negocios de apuestas sin licencia y apostar incluso en elecciones, en lo que ya es una batalla legal de alto riesgo sobre si los mercados de predicción también deben sujetarse a las reglas de las empresas de juegos de azar.
La empresa argumenta que se trata de un mercado financiero y no de una operación de apuestas, y que solo debería rendir cuentas ante la Comisión Federal de Comercio de Futuros de Productos Básicos, no ante el estado de Arizona.
Kalshi opera permitiendo a sus clientes comprar y vender contratos de "Sí" o "No" vinculados al resultado probable de un evento. La empresa afirma que su producto se diferencia de las apuestas porque sus clientes realizan intercambios entre sí en lugar de apostar contra la casa.
Según el argumento federal, estos mercados funcionan como instrumentos financieros, como contratos de intercambio sobre eventos futuros y, por tanto, su supervisión corresponde exclusivamente al ámbito federal y no a leyes estatales de juego.
Figuras cercanas al entorno de Trump han mostrado apoyo a estas plataformas, e incluso su hijo mayor participa como asesor de Kalshi y Polymarket.
Las decisiones judiciales en distintos estados han sido mixtas, lo que evidencia la falta de consenso jurídico. Sin embargo, el fallo reciente en Arizona podría influir en futuros litigios al reforzar, al menos de forma provisional, la posición de quienes defienden la jurisdicción federal. En conjunto, el caso anticipa una posible redefinición de los límites entre regulación financiera y leyes de juego en Estados Unidos.








