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La frontera también vota: Así recorrimos las 1,989 millas que dividen EEUU y México - Página 5

En la cuenta atrás para las elecciones del 1 de julio, recorrimos la frontera desde Tijuana (Baja California) hasta Matamoros (Tamaulipas) y desde San Diego (California) a Brownsville (Texas) para conocer el territorio en el que Estados Unidos y México se funden. Así te lo contamos. - Página 5

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Hace 8 años11 jun - 01:04 PM EDT

“Yo estuve igual que ellos”: La vida en el barrio de la frontera donde se esconden los indocumentados


CALEXICO, California.- A la señora Reynalda Terán le sobrarían motivos para estar enfadada con los indocumentados que cruzan de noche por su propiedad, que se ocultan en su patio trasero y que incluso se han metido a su casa huyendo de la Patrulla Fronteriza. Pero ella asegura que es afortunada por vivir frente a la valla metálica que divide a Calexico (California) y Mexicali (México).

“Pobrecitos, me dan lástima, yo estuve igual que ellos”, dice esta anciana de 74 años que se benefició de la amnistía migratoria de la década de 1980. Aunque ya es ciudadana estadounidense, no olvida lo difícil que la pasan los indocumentados. “Muchos vienen a buscarse la vida, el pan de cada día”, comenta.

Desde la humilde casa de esta mujer se alcanza a ver el centro histórico de Mexicali y el acceso a la garita de Calexico. Esto es posible porque ahí no hay muro ni lámina, sino barrotes y una malla metálica. Es una ilusión óptica. Quien visita la zona por primera vez pensaría que es la misma comunidad.

Tres vehículos de la Patrulla Fronteriza estacionados en un tramo muy corto confirman lo que cuenta la señora Reynalda: que este barrio es una ruta de entrada a EEUU para quienes hacen escala en Mexicali.


Ella no acaba de contar la anécdota sobre el migrante que dejó una mancha de sangre en su patio, cuando empieza a relatar aquella noche en que alguien pasó corriendo “como venado” o la vez que un joven se cortó escalando la barrera oxidada. Sabe que en esta época del año con temperaturas altas nadie pasa de día porque se quemaría las manos al sujetarse del metal.

Hace dos semanas la despertó un estruendo y pensó que habían golpeado su camioneta, pero al asomarse por la ventana se enteró que “le habían tirado una piedra al de la migra”.

El susto más grande, relata esta originaria de Nayarit, se lo llevó hace unos años, cuando regresando de visitar México encontró a una persona que se escondía dentro de su vivienda. “Estaba en el cuarto”, contó. Por eso, hace dos años reforzó todas sus ventanas con barras de acero. Santo remedio.

A pesar de los constantes dolores de cabeza que le dan quienes cruzan ilegalmente hacia California, ella dice que los entiende y que no está de acuerdo en que el presidente Donald Trump construya frente a su casa un muro de 30 pies de alto que no le permita ver hacia su querido México.

“Estoy contra el muro, porque de todos modos la gente se va a pasar. Esta idea la sacó este señor porque es racista. Nadie lo quiere”, expresó.


La señora Reynalda vivió en Washington, pero regresó a Calexico porque su hijo está en Mexicali y no tiene visa. El diseño de la barda le permite verlo cuantas veces quiera. Solo tiene que salir de su casa y cruzar la calle. Aunque están separados físicamente, mantienen una relación cercana, dice ella.

“Haga de cuenta que estoy con mi familia”, dice sobre esta experiencia.

Para su fortuna, el proyecto de renovación de la barda fronteriza en Calexico no llega hasta su barrio. Esta obra de 2.25 millas de extensión aprobada en 2009 quitará la vieja valla que se colocó en la década de 1990 para colocar postes más gruesos y altos. Este modelo, a diferencia de los ocho prototipos elegidos por el gobierno de Trump, tampoco impedirá ver hacia México.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirma que urge esa barrera, citando que en el año fiscal 2017 arrestaron a 18,633 indocumentados y decomisaron 5,554 libras de marihuana. Además, en ese período 21 agentes fronterizos fueron atacados allí.

El señor Armando Chávez, quien vive frente a la valla fronteriza en Calexico, tampoco apoya los planes de Trump. Hace poco, un indocumentado se metió hasta el baño de su casa durante la noche. Le sacó el susto de su vida, pero no lo reportó a la Patrulla Fronteriza. “Hacen su lucha los pobres”, dice.


Hace 8 años11 jun - 12:27 PM EDT

Día 6: Calexico

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Hace 8 años10 jun - 11:17 PM EDT

“La satisfacción más grande para un agente fronterizo no es agarrar a indocumentados"

Imagen Ana María Rodríguez.

Este hombre compagina dos empleos: por un lado es conductor de Uber de Calexico (California) y por otro lleva 18 años trabajando como agente de la Patrulla Fronteriza.

“La satisfacción más grande para un agente fronterizo no es agarrar a indocumentados, para mi fue agarrar a un violador de niños”, le dijo a Univision Noticias.

El hombre, que prefiere que no se publique su nombre, dice que hay ocasiones en las que trabaja turnos de más de diez horas con la Patrulla Fronteriza "porque en esta zona siempre están cortos de personal". "La gente se va”, afirma.

Y asegura que él no está totalmente de acuerdo con el muro que quiere construir Donald Trump. “Para las zonas donde cruzan muchos migrantes sería bueno tener un muro más grande”. Pero no cree necesario construirlo a lo largo de toda la frontera “no vale la pena gastar esa plata, es mejor que la gasten en educación”.


Hace 8 años8 jun - 11:09 PM EDT

El hotel de los deportados en el que duermen hasta 700 migrantes en pasillos y en la azotea

Imagen Ana María Rodríguez.


MEXICALI, México.- Desde el balcón del Hotel del migrante deportado, un albergue para migrantes que renta las ruinas de lo que fue el famoso Hotel Centenario en el centro histórico de Mexicali, se alcanza a ver el sueño de muchos al otro lado del muro fronterizo: un tranquilo barrio en Calexico, California.

Este viejo edificio, ubicado a unos pasos de la garita entre California y México, le abre las puertas a cualquiera que tenga 30 pesos (1.5 dólares) en el bolsillo. Tiene unos 38 cuartos en los que cortinas y cobijas hacen de puertas y ventanas. Es el espacio que el grupo Ángeles Sin Fronteras fundó en 2010 para darle cobijo a los que eran deportados en las madrugadas y sufrían de constantes asaltos.

Esa práctica terminó tras las quejas de organizaciones que defienden a los migrantes.

(Explora el albergue en este video 360)

Hace una semana no cabía un alfiler en este viejo edificio, porque, según su directora, Isabel Romero, a nadie se le niega la ayuda humanitaria. Una vez dentro, cualquier rincón se vuelve una cama. “Hemos tenido hasta 700 personas, duermen en los pasillos, en la azotea, en la parte de abajo”, dice ella.

Esta tarde, el termómetro marca 106 grados Fahrenheit en esta ciudad, famosa por tener el clima más sofocante de todo México. En los pasillos de este refugio dos enormes ventiladores han dejado de refrescar y solo expulsan aire caliente. Nadie se queja de eso. Aquí la principal preocupación es otra: llegar lo antes posible a Estados Unidos.

"No todos somos criminales"

“Usted no tiene idea de lo que me va a pasar si me regreso a Honduras. Me van a desaparecer (matar)”, afirma Mayra Zepeda, una mujer de 38 años que salió de su país por la cuota que le exigían pandilleros. Llegar a Mexicali le tomó más de un año, porque se quedó varios meses en Chiapas. Va para Maryland, con unos parientes, aunque nadie se ha hecho responsable de su pago por el cruce (unos 8,500 dólares).


“No todos somos criminales, es mentira. Aquí hay muchos que queremos trabajar”, dice.

En el camino se hizo amiga de su paisana Evelyn López, de 21 años, quien cuenta que a su cuñado lo asesinaron los mareros y que la amenazaron con matarla si no se unía a la banda. Por eso allá dejó a su hijo de seis años y se vino a la frontera. Sin un peso en el bolso, ha hecho una pausa en este albergue. Ella se dirige a Houston, en el estado de Texas. Ya intentó sin éxito brincar el muro.

“Me imagino que es bien bonito, que hay trabajo”, dice sobre el lugar al que se dirige.

A diferencia de los albergues de Tijuana, en el hotel de los deportados no hay límite de estancia.

El acapulqueño Gabriel Juárez es huésped desde hace ocho años. Ayuda en los quehaceres del refugio. Vivió en varios estados de EEUU hasta que lo deportaron en 2010 y ya no quiso regresar.

“Me quedé aquí porque no tengo dónde vivir”, dice este hombre de 41 años que ahora le da consejos a los que van llegando. “Les digo que el desierto está cabrón, que cambia el clima y que hay culebras”.

Juárez falló en cuatro intentos. No pudo con La Migra. “El sueño americano se acabó para mí”, dice.


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Hace 8 años10 jun - 10:31 AM EDT

¿Agua o cerveza?: La lucha ambientalista en una región fronteriza que sufre por una intensa sequía

Imagen Ana María Rodríguez.


MEXICALI, México.- En una región afectada por la sequía de la frontera, se construye una planta cervecera que quitará el 25% del agua disponible a sus habitantes. Ese es el argumento que tiene en pie de guerra a la organización Mexicali Resiste, ciudad donde se está levantando una fábrica de la compañía estadounidense Constellation Brands con la intención de extender la producción y distribución de marcas de bebidas alcohólicas como Corona, Pacífico y Modelo en el otro lado de la frontera. Por eso, la consideran una crisis ambientalista que debe ser resuelta ya.

Baja California, como su vecino del norte, California, padece una grave escasez del líquido. A las dos regiones les ha pasado factura el crecimiento de la población, la sobreexplotación de mantos acuíferos, el desabasto en sus fuentes hídricas, la falta de lluvia, no tener suficiente infraestructura para resolver la crisis o su ubicación, entre otros factores.

Las autoridades mexicanas han advertido que todos los municipios de Baja California registran sequía de moderada a extrema desde hace al menos siete años. Mexicali es uno de los lugares más afectados.

A pesar de este serio problema, reclaman los ambientalistas, en esa ciudad ya se edifica una planta de la empresa estadounidense Constellation Brands que usará 20 millones de litros cúbicos cada año para la producción de sus famosas cervezas. Esta compañía ya tiene dos plantas en operación igualmente en la franja fronteriza, una en Nava, Coahuila, y otra en Ciudad Obregón, Sonora.

“Esto sucede cuando la población de Tijuana, Rosarito, Ensenada y de otros lugares pasan días y hasta semanas sin agua”, dijo el activista Jorge Benítez a Univision Noticias. “¿Por qué no se construye esta planta en el Valle Imperia (California)? Allá no se permitiría. Aquí sí porque hay corrupción”, afirmó.


Decenas de personas protestaron en enero en el lugar donde funcionará la cervecera para tratar de parar la obra, resultando en un violento enfrentamiento con la Policía que dejó un saldo de 10 personas heridas.

También mantienen dos campamentos frente a las oficinas del gobernador Francisco Vega de Lamadrid desde hace 17 meses. Además, promueven un boicot a las marcas de la compañía en EEUU.

Nada ha pasado. El proyecto tiene luz verde del gobierno local. A cambio, la empresa ha prometido generar empleos bien pagados para los cachanillas, como les dicen a los oriundos de esta zona.

“Le está dando prioridad a esta industria en vez de a la gente”, dice Benítez, quien asegura que políticos y exservidores públicos tienen las manos metidas en la obra, ya sea representando legalmente a la empresa, ayudándole a obtener permisos o tienen la licitación para edificar la planta. “Por todos lados hay conflictos de interés”, reclamó el activista.

Fundada en 1945 como una pequeña productora de vino en Nueva York, Constellation Brands asegura en su página de internet que “cumple con los más estrictos estándares de sustentabilidad y protección ambiental para salvaguardar los recursos naturales, especialmente el agua”.

Sobre su cervecera en Mexicali, la empresa afirma que encargó la elaboración de un estudio ambiental independiente para confirmar que sus operaciones no tendrán un impacto adverso en la comunidad, incluido la disponibilidad y el uso del agua. Además, resaltó que la obra se construye “con los más altos estándares operacionales y ambientales”.

En un comunicado emitido tras el enfrentamiento entre policías y manifestantes, la compañía señaló que su plan es abonar al progreso de Mexicali.

El activista Benítez dice que continuará luchando parasalvar la poca agua que tiene su ciudad.

Según él, los candidatos a la presidencia de México y quien resulte ganador en las elecciones del 1 de julio deben interceder lo antes posible para resolver este conflicto. “Les pedimos que miren el problema que causará esta empresa. Estamos en una zona desértica con escasez de agua”, insistió.

Hace 8 años10 jun - 10:34 AM EDT

Día 5: Mexicali - Calexico

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Hace 8 años8 jun - 07:06 PM EDT

"Necesitamos un gobierno que responda con firmeza a las agresiones de Trump", dice el fundador del Colegio de la Frontera Norte de México


El profesor emérito y fundador del Colegio de la Frontera Norte (Colef) Jorge Bustamante lleva décadas trabajando por la defensa de los derechos de los migrantes, una labor que lo convirtió en relator Especial de los Derechos Humanos de los Migrantes para la Organización de las Naciones Unidas (ONU) entre 2005 y 2011.

Por eso cree que quien llegue a la presidencia el México debe alzar su voz para defender a quienes huyen hacia el norte en busca de una mejor vida y que responda con dignidad a las "agresiones" del presidente Donald Trump.

"Lo ideal es que tengamos un gobierno que responda con firmeza a las agresiones en contra de la dignidad de los mexicanos a las que nos ha venido acostumbrando Trump. Necesitamos es un gobierno que responda con firmeza y con realismo", le dijo Bustamante a Univision Noticias.

A su juicio, los candidatos punteros en estas elecciones "han demostrado un desconocimiento de los fenómenos de la frontera y en particular de la migración". Por eso, cree que, salga quien salga elegido el 1 de julio, hay que reclamarle que responda "con dignidad frente a las agresiones de Estados Unidos".


Hace 8 años9 jun - 12:51 PM EDT

Los milagrosos tacos de borrego que curan la resaca en Mexicali


MEXICALI, México. - La frontera también se degusta. Desde hace 60 años, los tacos de borrego se venden en ‘carretas’, estufas sobre ruedas que se colocan sobre las banquetas para saciar el hambre en esta ciudad. Son el equivalente a los puestos callejeros en la Ciudad de México o Los Ángeles.

“Si vienes a Mexicali y no comes tacos de borrego, es como si no hubieras venido”, sentencia Baltazar Serda, quien atiende una ‘carreta’ ubicada sobre la calle Ferrocarrileros. Él asegura que su puesto tiene una salsa picosa que alivia cualquier exceso de alcohol y un caldo de res que cura la resaca.

Serna cuenta que en la década de 1950 estos negocios ambulantes atendían a los pasajeros de la ruta de tren que venía de Sonora. Ese recorrido ya no existe. Ahora ese tranvía mueve mercancía y sobre este se montan inmigrantes centroamericanos que se dirigen hacia Estados Unidos.

“En aquellos años llegaba mucha gente y como eran 10 horas de camino desde la última parada traían mucha hambre”, dice el taquero. Todo ha cambiado. Sus mejores clientes son ahora los trasnochados.


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Hace 8 años9 jun - 12:28 PM EDT

"Ese muro lo quiero con rosales", le dicen a Trump en la ciudad fronteriza de Tecate

No lejos del lugar donde Donald Trump pidió construir los ocho prototipos del muro con el que pretende incrementar la protección de la frontera de su país, en la ciudad mexicana de Tecate al presidente le responden con humor: "¡Ese muro lo quiero con rosales!", se lee en esta pancarta.

Hace 8 años9 jun - 12:15 PM EDT

“Aquí estoy bien”: este mexicano autodeportado encontró su sueño en la frontera

Video Tras 12 años en EEUU, este mexicano se autodeportó y montó un negocio en la frontera


MEXICALI, México.- Tacos Guanajuato, la fonda que Alejandro Navarro abrió hace tres años, sirve el mejor menudo (caldo de estómago de res) en esta ciudad fronteriza. Es lo que asegura el dueño de este negocio, que es una consecuencia de trabajar por varios años en restaurantes de Estados Unidos, una salida voluntaria con sabor a deportación y la necesidad de volver a comenzar en su país natal.

“Llegué aquí, intenté pasar la frontera 5, 6 veces y no pude. Me quedé sin dinero y aquí agarré trabajo en varios restaurantes de Mexicali”, relata Alejandro, quien nació en Guanajuato hace 42 años. “Pensé que ya no podía perder más y que solo me quedaba echarle ganas”, cuenta.

Aquellos primeros días en Mexicali fueron duros, recuerda el migrante. Llegó a este municipio hace casi cinco años y su primera tabla de salvación fue el Hotel del Migrante Deportado. Sin un peso en el bolsillo, se quedó varios meses. Tuvo varios trabajos, hasta que consiguió empleo en restaurantes. El oficio de preparar alimentos lo aprendió en EEUU, aunque también trabajó en la construcción.

Un día, pasando por ese refugio que le tendió la mano, vio la oportunidad de abrir una fonda a solo unos pasos del edificio y la tomó sin dudarlo. Poco a poco la ha ido equipando. Su sazón le ha hecho fama. “A los migrantes del hotel los ayudo cuando puedo, porque yo llegué igual que ellos”, comenta.

Navarro menciona que por el momento no le interesa abrir un establecimiento en su tierra porque ya encontró su lugar. “Aquí estoy bien”, dice el padre de tres hijos, los cuales viven en Guanajuato.

Alejandro forma una pequeña bola de masa, la aplasta con una tortillera y coloca el círculo de masa sobre un comal caliente. Él dice que las tortillas hechas a mano son otro incentivo de su fonda, ahora popular entre los clientes de bares y billares en el centro histórico de Mexicali.

“Por lo pronto no me interesa regresar a Estados Unidos, porque aquí estoy trabajando”, dice orgulloso.


Hace 8 años9 jun - 10:08 AM EDT

Tecate, la ciudad cervecera de la frontera que se enamoró de Morena


TECATE, México.- En el pintoresco parque central de Tecate, una pequeña ciudad con la etiqueta de “Pueblo Mágico” y que es conocida en el mundo por ser el lugar donde se fabrica la cerveza que lleva el mismo nombre, Gilberto Verduzco, de 65 años, dice que no cree en los ataques contra el candidato de izquierda a la presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador (también conocido como AMLO).

Los detractores del líder del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) aseguran que si éste gana las elecciones el 1 de julio se alejarán las inversiones, subirá el desempleo, los narcos harán tratos con su gobierno y el país terminará sumido en una pobreza tan cruda como la de Venezuela.

Verduzco, un jubilado que vive en Tecate desde hace 50 años, duda que eso ocurra. “No es cierto”, responde. “El país está mal desde hace mucho tiempo. Cuando gane esperamos que todo mejore”.

Baja California ha sido un bastión del Partido Acción Nacional (PAN), que tuvo la presidencia de 2000 a 2012. Seis gobernadores de ese instituto se han ido pasando la estafeta desde 1989 y hasta llegar al actual mandatario Francisco Vega de Lamadrid, cuya gestión concluye en 2019.


Sin embargo, una encuesta de Opinión Pública Surveys (OPUS) concluye que aquí se ha dado un viraje político y que ahora el amplio favorito es López Obrador, quien suma el 53.8% de la intención del voto.

Muy atrás, en segundo lugar, se ubica el panista Ricardo Anaya, quien encabeza la alianza Por México al Frente y que tiene una popularidad de 20.6%. El resultado de este sondeo se publicó dos días después del debate presidencial que se realizó en Tijuana, abordando temas sobre la frontera y los migrantes.

En el resto del país, López Obrador también aparece al frente, con una amplia ventaja, según las encuestas.

“Baja California ha sido panista por mucho tiempo, pero ahora está de lado de Obrador”, asegura Miguel Hernández, un retirado que ha pasado 5 de sus 88 años en Tecate. Él confía en que el abanderado de Morena acabe con la corrupción que tanto afecta a su ciudad y al país.

Al otro lado de la frontera, AMLO también es popular. De acuerdo a un sondeo que Latino Decisions publicó a principios de mayo, el 40% de los mexicanos en EEUU que se han registrado para elegir al presidente de su país aseguró que votará por el candidato de izquierda.

Lejos están los otros candidatos: por Anaya solo votaría el 8% y apenas el 4% escogería al oficialista José Antonio Meade. Por su parte, el 33% de los encuestados dijo que aún no sabe qué candidato elegirá.

Entre los indecisos se encuentra Mayra Medina, una estudiante de arquitectura, de 18 años y quien votará por primera vez. Ella dice que sus amigos tampoco han tomado una decisión. “Me dicen que no saben, que es algo que no les interesa; se les hace aburrido”, señala.

Hace 8 años9 jun - 09:43 AM EDT

Día 4: Tecate - Mexicali

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Hace 8 años9 jun - 12:41 AM EDT

Desde Tecate, el periodista Isaías Alvarado habla con un músico deportado sobre las elecciones del 1 de julio

La frontera también vota: a menos de un mes de las elecciones en México, recorremos la frontera para descubrir los anhelos de quienes viven en estas zonas. Lee nuestro blog aquí 👉 http://uni.vi/XwFq1016hQV

Posted by Univision Noticias on Friday, June 8, 2018

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Hace 8 años8 jun - 11:53 PM EDT

El próximo presidente de México "necesita a una persona que conozca lo que pasa en la frontera", dice el director de un albergue de migrantes


José María “Chema” García Lara, el director del refugio para migrantes Movimiento Juventud 2000 de Tijuana, uno de los principales albergues para los centroamericanos de la caravana Viacrucis Migrante que cruzó México en busca de asilo en Estados Unidos en mayo, dice que un nuevo gobierno mexicano necesita integrar a un migrante.

“Independientemente de quién llegue a la presidencia, es claro que va a necesitar una persona que conozca de primera mano lo que pasa en materia de migración en nuestra frontera, y esa experiencia solo la tendría un migrante, un deportado, alguien que vive diario esta vida aquí en la región”, afirmó.

En promedio diario, el refugio recibe unas diez personas: unos llegan, otros pasan a solicitar asilo, de manera que cada día tiene unos 40 migrantes, en su mayoría centroamericanos y mexicanos, todos con enormes necesidades de ayuda.


A Érika –nos reservamos la identidad—y a su hermana, la mara les asesinó a un hermano a la vista de la familia; el joven había huido a Estados Unidos, pero desconocía que necesitaba pruebas al pedir asilo, así que fue deportado y al regresar a San Pedro Sula, los pandilleros ya nunca lo dejaron en paz hasta aniquilarlo.

Un tío suyo denunció a la policía el homicidio del joven y la mara se ensañó al aplicar al tío una muerte con extrema crueldad. Luego los pandilleros dieron a Érica y su hermana cuatro horas para huir y nunca más volver. Solo recogieron los cuerpos de sus familiares y se marcharon.

Cuando las hermanas pensaron que se habían salvado, ya cerca de Estados Unidos, en el fronterizo estado mexicano de Sonora, el crimen organizado las secuestró y exigió rescate. Ambas, finalmente liberadas, se unieron al Viacrucis Migrante y esta semana se presentaban a solicitar finalmente asilo, emocionalmente deshechas.

Esta es la clase de historias que cargan en sus hombros los migrantes que llegan a la frontera de Tijuana, pero no son exclusivas de centroamericanos.


Abel –también se cambia la identidad--, huyó del central estado mexicano de Guanajuato donde, después de vivir en Seattle y ser deportado, uno de los carteles más peligrosos hoy en México le exigió que se integrara; llegó hasta Mexicali, donde fue víctima de explotación laboral y de ahí a Tijuana para esperar un turno para pedir asilo.

Abel tiene su credencial de elector con fotografía mexicana, del Instituto Nacional Electoral, y dice que antes de cruzar la frontera, una de sus últimas tareas será votar en la elección presidencial “por el –candidato—que tenga el mejor plan de seguridad; ya no podemos seguir así, con miedo a salir de nuestras casas”, o con la única opción de salir del país fuera del alcance de los tentáculos de carteles.

“Yo quisiera que México nos apoyara, porque venimos huyendo de una vida muy difícil, de pruebas muy difíciles que nos ha puesto Dios”, opinó Erika por su parte.

Son historias humanas que, al parecer de Chema García, los siguientes gobiernos, tanto presidencial como en el Congreso, el Senado y los estados deben conocer al decidir políticas de migración y de presupuesto para ayudar a comunidades en tránsito.

En los últimos dos años llegaron a Tijuana más de 20,000 haitianos en busca de asilo en Estados Unidos. Al venir desde Brasil, “marcaron una ruta que han seguido muchísimos migrantes de muchos países, y es un flujo que no se va a detener, la migración va a continuar por Tijuana”, dijo Chema.

En el debate de candidatos a la presidencia que se llevó a cabo en Tijuana el 20 de mayo, el administrador del refugio y defensor de derechos humanos no percibió conocimiento de los aspirantes por lo que es la región, la vida de los fronterizos o el impacto de la migración de centroamericanos y mexicanos hacia el norte, y de deportados a México.

Cuestionó lo que pasaría si la administración del presidente Donald Trump por cualquier razón desata una ola de deportaciones masivas, o si un cambio en la región centroamericana obliga un creciente flujo de migrantes a la frontera de Tijuana.

“Un próximo presidente de México va a tener que contar con recursos y tener a su lado a una persona que con su experiencia le explique bien la situación para tomas las mejores decisiones; por ahora ninguno de los candidatos entiende las circunstancias de la migración en la frontera”, opinó.


Hace 8 años8 jun - 05:00 PM EDT

La casa de este anciano es la antesala de la ruta más mortal en California para los migrantes


OTAY, México.- El patio de la casa de Pedro Morales, de 67 años, tiene nopales, piedras, dos árboles raquíticos y, al fondo, está la oxidada lámina de tres metros de alto que el gobierno de Estados Unidos colocó a principios de la década de 1990 para tratar de detener a los indocumentados.

Desde hace 12 años, un tramo de esa vieja valla es parte del panorama del hogar de Pedro, en la colonia Nido de las Águilas, en Otay. Su casa carece de todos los servicios públicos, pero él se las arregla para tenerlos: le compra agua a un vecino que sí la recibe, construyó una fosa séptica y se roba la electricidad con un ‘diablito’, un cable del cual toma ilegalmente la corriente de un poste cercano.

“Vivo feliz”, asegura este anciano que hace un año y medio dejó de vender pan en un tianguis itinerante por culpa de una embolia. Ahora no puede mover el brazo izquierdo y camina apoyado de un bastón.

Cuando tenía fuerzas, él mismo fue construyendo su vivienda, pegando tablas y láminas de metal de distintos tamaños. Parece que fue tapando huecos conforme le llegaba la madera. Pedro y su esposa, Carmen, llegaron a ese terreno para cuidárselo a otra persona que se decía propietaria, hasta que se enteraron que estaba en una “zona federal” que solo el gobierno puede reclamar y decidieron fincar.

“En mi casa no se siente el frío, el agua no se mete en las lluvias y cuando hace calor abrimos todas las ventanas y no se siente”, asegura este hombre que en 1988 emigró de su natal Jalisco buscando una mejor vida en la frontera. Jamás pensó que pasaría su vejez viendo a los que cruzan hacia EEUU.

“Hay unos que así como se brincan los agarran. Como a los 10 minutos ya los tienen bien apañados (arrestados)”, cuenta don Pedro, recargado sobre la valla fronteriza. “Cuando se pone la neblina y cuando está lloviendo es cuando más pasa la gente. Ahorita no, en el día no”, aclara.

Las autoridades estadounidenses advierten que la colonia Nido de las Águilas, donde vive el señor Pedro, es la antesala de la ruta más mortal para los inmigrantes que quieren entrar a California. Y es que lleva a la zona montañosa en el este de San Diego, un vasto territorio está lleno de acantilados, cañones, cimas empinadas y que registra un calor intenso durante el verano y bajas temperaturas en invierno.

“Los coyotes (traficantes de personas) no son honestos con la gente y no les dicen sobre los riesgos”, le dijo a Univision Noticias, Eduardo Olmos, vocero de la Patrulla Fronteriza en San Diego, un sector que registró 19 muertes y 244 rescates del 1 de octubre de 2014 al pasado 1 de junio. La mayoría de esos incidentes ocurrieron en las montañas de Otay.

Olmos comenta que cruzar por esa región puede tomar de ocho horas a tres días, dependiendo del guía, la condición física de los migrantes y el tamaño del grupo que pasa.

Los coyotes ya han dejado claro que no están dispuestos a esperar a los migrantes más débiles. Hace un año, un joven mexicano fue abandonado por un contrabandista de personas y lo rescataron cuando tenía “dificultades físicas evidentes” debido al calor extremo, reportó la Patrulla Fronteriza.

En invierno, allí la temperatura promedio es de 23 grados Fahrenheit (-5 grados centígrados) y en verano, de 109 grados Fahrenheit (42 grados centígrados). “Es una zona peligrosa porque las temperaturas son extremas”, advirtió Olmos.

Las consecuencias son fatales cuando a eso se le suma recorrer por días un terreno muy complicado, y sin comida ni alimentos. Los más afortunados son rastreados a través de la señal de sus celulares.