Elecciones 2016

"Trump siempre será un racista", dicen los dos hispanos que protestaron dentro de la Torre Trump

Mientras se producía en el edificio una reunión entre el magnate y jóvenes hispanos y negros, Jonathan Jiménez y Eric Cruz López lograron colarse para colgar una pancarta contra el candidato en su propia casa.
25 Ago 2016 – 10:52 AM EDT

New York - Unos minutos antes de las 10 de la mañana de este jueves, dos jóvenes hispanos entraron por la puerta giratoria de la Torre Trump y subieron las mismas escaleras mecánicas por las que bajó el millonario el día de junio de 2015 en que anunció su candidatura presidencial.

Por esas escaleras se sube a un Starbucks situado en un balcón que se asoma sobre el vestíbulo dorado del edificio. Allí sacaron los dos jóvenes una pancarta blanca con letras negras y rojas con un mensaje en inglés: “Trump=Siempre racista”.

El mensaje apenas colgó del balcón durante unos segundos. La seguridad del edificio se acercó a los dos jóvenes, les forzó a retirar el cartel y los acompañó a la salida, donde explicaron por qué habían venido a protestar.


Los jóvenes que desplegaron la pancarta contra Donald Trump en su propia casa se llaman Eric Cruz López y Jonathan Jiménez. El primero vive en Bridgeport (Connecticut) y el segundo en el vecindario neoyorquino de Jackson Heights.

Jiménez llegó desde Ecuador con apenas cuatro años en 1999. Ahora tiene 22 años y lucha por los derechos de los indocumentados. Este jueves se acercó aquí junto a un grupo de activistas hispanos y afroamericanos al saber que el candidato republicano se iba a reunir con republicanos de esas comunidades y al conocer las últimas palabras de Trump sobre inmigración.

"Queríamos enviar un mensaje diciendo que Trump no va a cambiar y que siempre será un racista”, me dijo el joven a la salida de su protesta. “Lo que está diciendo sobre las deportaciones es una forma de intentar ganar el voto latino. Pero nosotros no vamos a olvidar lo que ha dicho sobre nuestras comunidades en los últimos meses”.

Jiménez dice que el discurso del candidato ha potenciado el miedo de sus vecinos a ser deportados y ha tenido un impacto muy fuerte en un lugar que comparten desde hace décadas musulmanes, hispanos y afroamericanos. " Nos ha identificado a nosotros como criminales y ha hablado de construir un muro”, explica. “Yo no me creo que eso haya cambiado de un día para otro y por eso estoy aquí”.

La protesta en el interior del edificio sólo duró unos segundos pero Eric Cruz López cree que su mensaje tendrá eco: “Nuestro mensaje se escuchó cuando exhibimos la pancarta y cuando nos sacaron por decir quién era de verdad Trump. También cuando un pastor que apoya a Trump no quiso responderme al preguntarle si deportaría a mi familia y separaría a mi hermana de mi padre y de mi madre”.


Unos minutos antes de entrar en el rascacielos, los jóvenes habían participado delante de su puerta en una protesta liderada por el pastor afroamericano Kirsten John Foy, miembro de la organización del reverendo Al Sharpton. “PT Barnum ha traído hoy su circo a nuestras comunidades en la ciudad de Nueva York”, dijo con sorna Foy comparando al candidato republicano con el célebre empresario circense de finales del siglo XIX.

El pastor presentó la reunión de este jueves y los últimos movimientos de Trump como “una cortina de humo” y definió al candidato como “un payaso que divide a Estados Unidos desde hace año y medio”. Al final dijo a los periodistas que no se reuniría con Trump: “Soy un ministro religioso. Si quiere confesar sus pecados, estaré encantado de escucharlos”.

Según el diario Arizona Republic, Trump pronunciará un discurso sobre inmigración en un hotel de Phoenix el próximo miércoles 31 de agosto. No será un evento abierto a sus seguidores y lo acompañarán unas 500 personas, que accederán al evento por invitación.

Por ahora sólo sabemos lo que Trump avanzó a los líderes hispanos que se reunieron con él en Nueva York el sábado pasado y lo que el candidato y su jefa de campaña han ido diciendo en varios programas de televisión.

Ningún anuncio oficial contradice lo que ha dicho Trump durante la campaña: que construirá un muro en la frontera, creará una fuerza de deportación, prohibirá la entrada a los musulmanes, aplicará un “escrutinio extremo” a cualquier solicitud de asilo y deportará a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que residen aquí.

Trump ha presentado a los inmigrantes mexicanos como delincuentes, asesinos y violadores. También como personas que abusan de los servicios públicos o son una amenaza para la sociedad.

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