Elecciones 2016

Ted Cruz, lejos de apoyar a Donald Trump

A diferencia de otros excompetidores del virtual nominado republicano, el senador es la cara de la fractura de un partido que pretende alcanzar la unidad.
1 Jul 2016 – 12:40 PM EDT

¿Será posible ver a Ted Cruz y Donald Trump levantando las manos unidos en la convención republicana de Cleveland?

A casi tres semanas del encuentro en Ohio esta imagen se ve cada vez más lejana, aún para los más optimistas entre los republicanos.

Cuestionado una y otra vez, el senador por Texas ha respondido que “no está preparado para dar su respaldo a Trump”.

Pero su posición actual no le ha impedido secundar a otros candidatos, como Darrel Glenn, quien compite por el escaño en el Senado con el demócrata Michael Bennet.

Tampoco lo frenó para dar su apoyo a Marco Rubio, a quien describió como “una voz poderosa para el sueño americano”.

Ultimátum

El magnate no se ha quedado de brazos cruzados y esta semana mostró su malestar con la postura de Cruz.

En una entrevista aseguró que si no “apoya su campaña, entonces no lo invitará a hablar” en la convención.

El senador fue el principal oponente de Trump en las primarias y logró acumular 559 delegados, que aún están en terreno de nadie.

Cruz ha dicho que irá a la convención para agradecer a sus delegados, pero la forma que tomará su participación aún es incierta.

Aunque hablarle a los republicanos en el escenario de la convención es una oportunidad, no está claro si cabe en la estrategia de más largo plazo del senador.

Con tan sólo 45 años, tiene el tiempo y la plataforma política necesaria para lanzarse nuevamente por la Casa Blanca.

“Es probable que Cruz termine diciendo que votará por el nominado republicano, el apoyo más débil de todos”, explicó a Univision Noticias Mark Jones, analista político y profesor de la Universidad de Rice.

“No quiere darle su apoyo y con eso ligarse a las posturas controversiales de Trump. Sobre todo porque está pensando en 2020 y en mantener su base de apoyo entre el ala más conservadora del partido”, agregó.

Delegados y división republicana

Las nuevas reglas que regirán la convención de Cleveland serán debatidas en julio.

Bajo las normativas actuales una persona como Cruz, con la trayectoria y delegados obtenidos, se ganó su derecho a hablar en el evento, sin importar lo que diga Trump, pero eso puede cambiar.

Si la situación llegara a ese extremo y el senador de Texas se ganara un lugar en el escenario, con el candidato republicano en su contra, ¿cuál sería la imagen que proyectaría la convención?

La unidad del Partido Republicano es el tema principal del encuentro y es una meta distante.

Esta semana en una entrevista se le preguntó a Cruz si sus delegados deberían parar de organizarse en contra de Trump y su respuesta fue que “esa es la decisión de los delegados”.

Los seguidores del senador pretenden impedir que Trump asegure la nominación en el evento y esperan lograr un cambio en las reglas que les permita negarle su voto al millonario.

Otros candidatos

La postura de Cruz está muy lejos del camino que han tomado otros candidatos que también se enfrentaron a Trump en las primarias.

Es el caso del gobernador de Nueva Jersey Chris Christie, quien fue el primero en darle un gran espaldarazo a Trump.

El neurocirujano Ben Carson también se sumó a las filas del magnate e incluso ha participado en eventos como su representante.

El exgobernador de Arkansas Mike Huckabee y el exsenador de Pensilvania Rick Santorum participaron en un evento masivo de Trump en enero y declararon su apoyo formal en mayo.

Otros como el gobernador de Texas Rick Perry le han dado su respaldo, luego de que Cruz se retirara. Los mismo ocurrió con Bobby Jindal exgobernador de Louisiana.

Marco Rubio, por su parte, ha dicho que Trump es mejor que Clinton, pero que todavía cree que el magnate es “inadecuado para la presidencia”.

El senador de Carolina del Sur Lindsey Graham dijo que no lo apoyará luego de los ataques contra el juez Gonzalo Curiel.

El gobernador de Ohio John Kasich comentó que no “había llegado a una decisión final aún” y el gobernador de Wisconsin Scott Walker se ha mantenido al margen.

Dinero fluyendo

Los superPAC de Cruz -con capacidad ilimitada para recaudar fondos- están en proceso de desmantelamiento, y el dinero se está enfocando en derrotar a Clinton.

“Keep the Promise II” se disolvió esta semana y devolvió los cerca de 9 millones de dólares al inversionista energético Toby Neugebauer.

Otros superPAC en nombre de Cruz como “ Keep the Promise I” cambió su nombre a “ Make America Number 1”, dedicado a derrotar a la “deshonesta Hillary”, como la ha apodado Trump. Por ahora cuentan con $1,3 millones de dólares, de acuerdo a la Comisión Federal de Elecciones (FEC).

En cuanto a dinero de campaña, aunque Cruz cerró sus operaciones en mayo, antes de renunciar alcanzó a tener en sus arcas $6.8 millones, según la FEC.

Una cifra abultada en comparación con los $1.3 millones que tenía la campaña de Trump en el banco en el mismo periodo.

Trump además contrató a uno de los asesores más fuertes de Cruz, Jason Miller, quien supervisará la interacción de la campaña con los medios de comunicación.

Miller cuenta con una amplia experiencia, que data incluso desde la campaña de Rudolph Giuliani en 2008.

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